El estadio financiado por Mario Gómez

Estadio ASpach Großaspach

Los Europeos sub-19 siempre nos llevan a estadios singulares de ciudades que difícilmente conocíamos unas semanas antes del torneo. El campeonato de Alemania no ha sido una excepción, y una de sus sedes nos ha llamado particularmente la atención desde el primer día. Se trata de Aspach, una localidad de apenas 7.950 habitantes que cuenta con un club de 3. Bundesliga. Más sorprendente incluso que el éxito deportivo del Sonnenhof Großaspach, la entidad del pueblo, es el imponente estadio con capacidad para 10.001 personas que se ha construido en este pequeño rincón de Baden-Württemberg.

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Por supuesto, el Sonnenhof Großaspach no ha llegado tan arriba por casualidad y no sería sorprendente si en unos años da el salto a la 2.Bundesliga. El club tal y como lo conocemos ahora se fundó en 1994, en el séptimo escalón del fútbol teutón, y en los últimos años ha ido subiendo categorías hasta llegar a Tercera en 2014, justo 20 años de su creación. Sus orígenes se remontan a la fusión de los dos equipos de la ciudad, quizás demasiado pequeña para acoger a dos entidades que rivalizasen aficionados y jugadores en el fútbol base, por lo que Spvgg Großaspach y FC Sonnenhof Kleinaspach unieron sus fuerzas después del Mundial de Estados Unidos para ser más competitivos.

La fusión unió a un club fundado a inicios de siglo (Großaspach) con otro creado durante la década de los 80 (Sonnenhof) a raíz de una reunión en un hotel. En el hotel Sonnenhof se reunió la familia de Uli Ferber, el eje del futuro del club. Ferber es quien explica en gran medida el desarrollo de esta entidad, aunque su figura se dio a conocer años más tarde en Alemania por su rol como representante de futbolistas nacidos en Baden-Württemberg. Los ejemplos más conocidos son los de Mario Gómez, Serdar Tasci, Joshua Kimmich o Bernd Leno. Entre sus contactos deportivos y la empresa familiar de hostelería y restauración, los Ferber han dado al club la estabilidad suficiente para ir creciendo de forma controlada.

Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
El representante de Joshua Kimmich, Uli Ferber, es uno de los fundadores del Sonnenhof Großaspach. Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

De la fusión salió la actual nomenclatura de SG Sonnenhof Großaspach, aunque en los últimos tiempos era el equipo fundado más recientemente el que llamaba la atención de las localidades vecinas. Incluso se dice que un entrenador nacido en la cercana Backnang, llamado Ralf Rangnick, iba a ver de vez en cuando al Sonnenhof a inicios de los 90. Sea como fuere, la unión tenía como objetivo el crecimiento a nivel futbolístico de esta pequeña ciudad. Desde entonces, dos aspectos resultan especialmente llamativos en la entidad: los entrenadores que han pasado por el Sonnenhof Großaspach y el estadio que después construirían. Con mayor o menor acierto, en la última década técnicos que han dirigido en la Bundesliga como Markus Gisdol (ex Hoffenheim) o Alexander Zorniger (ex RB Leipzig y Stuttgart) han entrenado antes al Sonnenhof Großaspach.

Además, cuando el equipo empezó a subir a inicios de los años 2000, se planteó la intención de construir un nuevo estadio sobre el que pudiera crecer la institución, que llamara la atención de toda la zona y atrajese a mejores futbolistas a la cantera. El campo donde jugaba el club se empezaba a quedar pequeño ante la dimensión que iba adquiriendo la entidad. “Cuando todos estábamos decepcionados por no poder jugar en Fautenhau después del ascenso a la Regionalliga, tuve la idea de construir un nuevo estadio“, explicó en su día Uli Ferber.

Estadio.
Visión del Mechatronik Arena, a ras de césped.

Es en ese momento (2009) cuando empieza a tomar forma real el nuevo estadio de Großaspach, actualmente conocido como Mechatronik Arena por motivos de patrocinio pero que ha tenido otros nombres en el pasado. El recinto, por supuesto, no hubiese sido posible sin la aportación de Uli Ferber, que convenció a futbolistas con pasado en el Stuttgart como Mario Gómez o Alexander Hleb para que invirtieran en el nuevo complejo deportivo, que costó cerca de 10 millones de euros. Además de media docena de apellidos Ferber que aparecen en la lista de inversores, también es reseñable destacar la presencia de Andrea Berg, una cantante muy famosa en Alemania… que también resulta ser la mujer de Uli Ferber. Berg suele ofrecer conciertos en el Mechatronik Arena y cuando ella actúa el aforo alcanza los 15.000 espectadores.

“Invertí por mi cercanía a la región. De hecho tengo una casa en Großaspach, así que tengo raíces aquí. Además, en Fautenhau disputé mi primer partido en territorio alemán”.

Alex Hleb

El Mechatronik Arena es espectacular, muy bonito y goza de campos de entrenamiento adjuntos para las categorías inferiores, pero también padece algunos problemas estructurales. Su capacidad es superior a la población que habita Aspach, por lo que necesita de mayor tirón en la región para llenar sus gradas. Esto supone un problema, pues los accesos al estadio son bastante complicados y no sobran plazas de aparcamiento en los aledaños de una zona tendente a los atascos a la mínima que se celebra cualquier evento. Aun así, pocos recintos en Alemania cuentan con una tribuna principal como la del Mechatronik Arena, que parece una casa de campo de madera cuyo interior recuerda precisamente al de un hotel. El diseño es atractivo y resulta acogedor para sus inquilinos, pues incluye una terraza reservada para los compromisos VIP, una zona sorprendentemente grande habilitada para los periodistas y un área para tomar algo al aire libre antes y después de los partidos.

“Mi compromiso con el Comtech Arena está naturalmente ligado a mi larga relación con Uli Ferber. Desde el inicio creí en este proyecto”.

Mario Gómez

Vistas al campo de Grossaspach. Estadio en el medio del bosque.
Al fondo se percibe que el Mechatronik Arena se encuentra en una zona rural. El público disfruta, además del fútbol, de unas vistas preciosas al campo y al bosque.

A nivel deportivo, el Sonnenhof Großaspach ascendió a Tercera en 2014 después de imponerse al filial del Wolfsburgo en la eliminatoria de promoción. El gol del ascenso lo anotó Sahr Senasie, que en su día llegó a jugar en el Borussia Dortmund y que ahora es más conocido por ser el hermanastro de Antonio Rüdiger. Su caso es representativo del perfil de futbolista que busca la entidad. “Somos un equipo de pueblo y lo queremos seguir siendo. Tenemos a muchos futbolistas que antes han fracasado en algún otro lugar. Entonces aquí se les ofrece una segunda oportunidad y se convierten en futbolistas importantes“, reflexionaba Uli Ferber en Die Welt.

Con declaraciones de este tipo la historia del Großaspach intenta diferenciarse de los emergentes RB Leipzig o Hoffenheim, pues no se trata de un proyecto ideado para subir escopetado a Primera, sino que busca ir quemando etapas, asentarse en una categoría antes de subir a la siguiente. No es un club que se haya caracterizado por ascender varias categorías en temporadas consecutivas, ni que públicamente haya declarado que aspira a competir en la Bundesliga. Cuenta con el apoyo de unos 120 patrocinadores locales que permiten que el dinero ingresado no proceda directamente de las arcas de la familia Ferber con la intención de que el club se sostenga con lo que genera.

Los VIP pueden disfrutar de los partidos desde la terraza.
Los VIP pueden disfrutar de los partidos desde la terraza.

El potencial del club se percibe echando un vistazo a su plantilla. Este año han fichado a David Yelldell, veterano portero suplente en el Bayer Leverkusen durante el último lustro. A ello hay que sumar futbolistas como Max Dittgen, internacional alemán en categorías inferiores; Spyridon Fourlanos y Panagiotis Ballas, internacionales con Grecia en categorías inferiores; o el goleador Pascal Breier, que jugó en el filial del Stuttgart pero no llegó al primer equipo. Este es el perfil de futbolistas que prolifera en la plantilla, junto a incorporaciones procedentes de equipos mucho más modestos.

Además, el buen trabajo de su entrenador, Rüdiger Rehm, ha llamado la atención del Arminia Bielefeld, que ha pagado unos 150.000 euros para hacerse con sus servicios. El Sonnenhof Großaspach ha sido el último eslabón de una cadena que empezó con el fichaje de Markus Weinzierl por el Schalke. Este movimiento desencadenó la incorporación de Dirk Schuster (Darmstadt) al Augsburgo y en consecuencia provocó el interés del Darmstadt por el técnico del Arminia Bielefeld, Norbert Meier.

Nadie se podía imaginar que ese estadio rodeado de bosque, perdido en una colina y aparentemente dejado de la mano de Dios, pudiese acumular tanta historia en tan poco tiempo. Todavía le quedan muchas más páginas por escribir. Quizás dentro de mucho tiempo podrá presumir de que aquí empezaron a despuntar Ruben Dias o Pedro Rodrigues y que sus cerca de 10.000 aficionados disfrutaron de Benjamin Henrichs antes de que fuese un futbolista asentado en la Bundesliga.

Si no, al menos siempre será la segunda casa de Alexandr Hleb y Mario Gómez.

Tribuna principal del estadio.
Tribuna principal del Mechatronik Arena.
Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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