Perder el tren

tren

El otro día casi pierdo un avión por primera vez en mi vida. No es una experiencia que recomiendo, menos aún cuando llevas un mes pensando en ese vuelo. Resulta que para ir al aeropuerto de Manchester cogí el tren equivocado, cosas que pasan, y cuando me di cuenta ya iba camino de Sheffield, así que me bajé tan pronto como pude, en el andén le pedí a una chica un número para llamar a taxis y conforme me lo dio salí corriendo a la calle mientras le gritaba que la quería, no necesariamente en ese orden. Cuarenta minutos después llegué a la terminal, subí las escaleras con la maleta a cuestas, pasé el control policial como si me conociesen, eché a correr por los duty-free y con el billete en boca, con los zapatos sin abrochar y con los pulmones pidiendo tiempo muerto llegué a la puerta de embarque con la esperanza de que todo siguiese en su sitio y el maldito avión no se hubiese ido sin mí.

Entré el antepenúltimo en el avión. Pero entré.

trenUn tren a primera hora de la mañana (Foto: Luis Muñoz)

Hace poco leí que Sanogo, el jovencito francés llegado al Arsenal este verano, poco a poco está perdiendo su tren de la élite más absoluta, del primer nivel, que cada vez que juega no lo hace bien y que bastante raro era su fichaje como para que encima no se le saque apenas rendimiento. Yo no sé si da o no da de sí para jugar en un equipo de tal entidad, pero ahí está, intentando demostrar que sí. Cuando Scott Sinclair fichó por el Manchester City hace un par de años me pareció un error mayúsculo, un camino equivocado. Lo lamenté como si me fuera la vida en ello: a mí me gustaba Sinclair, lo había seguido mucho en el Swansea, había ascendido con él, más o menos, lo vi hacer un hattrick en Wembley y luego lo vi ser decisivo en la Premier League. De repente ya no quería renovar con los galeses sino que lo que pretendía era optar a más. Ir a los Juegos no fue suficiente. Y firmó por el City. Era demasiado evidente que algo no cuadraba ahí, que eso no era un movimiento ganador. Poco hemos sabido de él desde entonces, incluso volvió a la horrible liga de reservas, y apenas ha jugado unos minutillos con el West Brom, donde ni siquiera es titular en un equipo que pelea por el descenso. Macheda forma parte del pasado y aún no ha cumplido 23 años. Sigue formando parte del Manchester United, parece mentira, pero no ha tenido -ni volverá a tener- tanta repercusión como en aquella liga de 2009 con sus goles decisivos. Anda cedido en el Birmingham y marca goles, pero no pudo aguantar la velocidad del primer escalón mundial.

Scott Sinclair Swansea FocusCuando Scott Sinclair era bueno marcó 3 goles en la final del ascenso en Wembley (Foto: Focus Images Ltd)

De todo esto me puse a pensar ya montado en el avión, con mi archivo de música del móvil poniéndose en marcha. ‘Esperando mi tren’ es una de las que escuché antes de quedarme frito, calmado, después de haber logrado la heroicidad de evitar perder el vuelo sobre la bocina y ya listo y sentado para volver a casa. “Si los dados son mis dados y los tiro mal tirados, ésa es sólo mi cuestión“. A veces no nos damos cuenta de lo difícil que es elegir o, mejor aún, saber cuándo tienes que hacerlo. A mí me da igual si estos futbolistas pierden su tren o se suben a tiempo, pero al menos ya he aprendido, y qué manera más tensa de aprenderlo, que si se pone en marcha sin ellos no será porque no tuvieran ganas de montarse.

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5 comments

Mas veo un error del Arsenal que del propio Sanogo porque le tenian q haber cedido a un club Premier para ir cogiendo el ritmo e ir adaptandose a Inglaterra. Es un fichaje de futuro y hay que ir sin prisas.
Ademas venia de una larga lesion en Ligue 2 y eso es muy dificil para un futbolista.

En el aspecto fisico es muy alto pero muy delgado (1,91 y 74 kg), le queda mucho trabajo por delante.

@roberpuen

Esto me recuerda a esta cita de la obra "La insoportable levedad del ser", de Milan Kundera:

"Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería:

El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni enmendarla en sus vidas posteriores.

No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera, y sin preparación. Como si un actor presentase su obra sin ningún tipo de ensayo".

A Macheda le perjudicó sobremanera que lo encumbraran tras sus primeras apariciones con el United. Es cierto que metió goles decisivos, y al mismo tiempo golazos. Pero bueno, venía del equipo reserva y su aportación al juego más allá de los goles no fue gran cosa. Después pululó por varios equipos como cedido, y me parece demasiado trote para él. Quizá si hubieran tenido paciencia, sujetandole bien las riendas para guiarlo sin desbocarlo, teniéndolo en el equipo reserva, pues oye, la cosa podría haber cambiado.

En cuanto a Sinclair, ni siquiera entendí el empeño de Mancini en ficharlo, y menos aún que apenas jugara cuando tanto interés tenía en él el italiano. Lo veo, salvo milagro a varias temporadas vista… irrecuperable.

El caso de Sanogo parece similar: con la sub francesa le vi detalles interesantes, como su zancada elegante, buenos gestos técnicos y un físico prometedor. Wenger hizo bien en ficharlo (libre), pero parece mentira que un entrenador que gestiona tan bien los jóvenes talentos no haya pensado en cederlo (manteniéndolo en Francia, por ejemplo). De todas formas, con trabajo y buen hacer no es en absoluto tarde para él.

Ahora me vienen a la cabeza otros dos futbolistas: David N'Gog, aquel delantero francés del Liverpool de Benítez… y sobre todo Royston Drenthe. Es curioso que el holandés, habiendo sido nada menos que Balón de Oro en el Mundial sub (no recuerdo el tramo de edad) jugando como extremo llegara al Real Madrid para ser lateral (hacerlo en el Feyenoord no es lo mismo). Debería haber permanecido en Holanda cedido, o haber jugado con el Castilla, o con un equipo menor español.

Ya puestos. Balotelli todavía permanece en el "primer nivel", pero no es ni una sombra de lo que prometia. Y Bojan Krkic que tipo de jugador llegará a ser?.

Un caso similar, uno de los que más me "dolieron" fue el de Ricardo Quaresma. Yo era de los que estaba deseando y me ponía contento cuando veía que calentaba y que saltaría al terreno de juego. Un gran talento totalmente desaprovechado. Parece que va a tener un buen final de carrera en el Oporto, en cualquier caso. A ver de qué es capaz en el mundial.

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