¿Qué es la Nike Academy?

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“El fútbol es imperfecto. Este chico no debería tener problemas para conseguir un contrato. Alguien tendría que estar trabajando con él en su evolución física, técnica y táctica. Si le diésemos la cantidad adecuada de horas de entrenamiento y la cantidad adecuada de consejos, no veo ninguna razón por la que este chico no pueda jugar en cualquier primer equipo del país”, Jimmy Gilligan.

Jorge Grant llevaba el número diez el día que pasó las pruebas para la Nike Academy. Tenía sólo 17 años y era uno de los futbolistas más jóvenes de aquella hornada. No era demasiado grande y se movía bien en cualquiera de las tres posiciones de tres cuartos de campo con una magnífica visión para la distribución del balón. Hoy, casi tres años después, es uno de los grandes exponentes del proyecto de la Nike Academy: fichó por el Nottingham Forest y realizó su debut profesional tras haber sido descartado por el Reading cuando era un adolescente. Otro referente que creció en la cuna de Nike fue Tom Rogic, que firmó un contrato de cuatro años y medio con el Celtic y se convirtió en internacional con Australia a los 19. Jimmy Gilligan, que durante varios años fue el entrenador del equipo de la Nike Academy, les decía a sus jugadores que el fútbol simplemente los había cedido fuera durante un tiempo. ¿Pero qué es en concreto la Nike Academy? El español Edu Rubio trabajó como entrenador asistente desde 2013 hasta 2015 y vivió la expansión del proyecto.

¿Qué es la Nike Academy?

– Es un centro de alto rendimiento de fútbol. ¿Sabes cuando vas al médico y hay una sala de espera antes de que veas al doctor? Pues es eso: una sala de espera en la que se trabaja muy bien, muy profesional, como un club pero sin ser un club –porque todavía no te han metido a ver al doctor–, un lugar del que diría que está incluso más profesionalizado que muchos clubes. Entonces el jugador piensa: es mi última oportunidad, qué puedo hacer antes de tirar la toalla, de irme a la universidad o de empezar a trabajar… Una vez has entrado en la Nike Academy, que no es nada fácil porque hay que superar varios trials, estás en un año de máster acelerado para tratar de volver a meterte en un club profesional. Ése es el objetivo primordial.

“A los futbolistas les ponen siempre demasiadas facilidades. También es necesario enseñarles cómo hablar a la gente, cómo mirar a los ojos, cómo decir buenos días. ¿Acaso contestarán sus padres a las entrevistas que concedan? El simple hecho de haber sido futbolista no significa que alguien te vaya a ofrecer un trabajo”, Jimmy Gilligan.

Jorge Grant, en un partido con el Nottingham Forest (Foto: Focus Images Ltd)
Jorge Grant, en un partido con el Nottingham Forest (Foto: Focus Images Ltd)

La multinacional Nike invierte un millón y medio de dólares para llevar a cabo la Nike Academy. El propósito es comercial a nivel de social media y el objetivo futbolístico es que los jugadores, que llegan sin equipo, encuentren de nuevo una ruta hacia el profesionalismo. Las facilidades son infinitas gracias a un cuerpo técnico de ocho miembros y un doctor a tiempo parcial que única y exclusivamente trabaja para la evolución del futbolista (manager, assistant, coach/goalkeeping coach, sport scientist, strengh and conditioning coach, performance analist, physiotherapist, media person).

¿Entonces se llama Academy pero sólo es una plantilla?

– Sí, la Nike Academy sólo es un equipo de 22 jugadores de categoría Sub-21. Como máximo pueden tener 20-21 años y como mínimo 16 años. Yo, cuando me sentaba con directores de otras academias porque querían fichar a alguien, notaba que para ellos a veces era muy complicado tener que admitir que fichaban a uno de los nuestros, que había jugado en su pueblo toda la vida, porque era mejor que los chavales que habían estado entrenando en sus academias durante muchos años.

¿Cómo se puede entrar a formar parte del equipo?

– Nike tiene 37 países afiliados al proyecto de la Nike Academy. Esto es sólo uno de los muchísimos proyectos que tiene Nike. Sí, un millón y medio de dólares parece mucho, pero es de los proyectos más pequeños que tienen. Ellos se pueden gastar dos millones en un spot comercial de tres días. En esos 37 países se organiza un trial cada seis meses. Cada país tiene la libertad de organizarlo como quiera porque es una cosa comercial: en España, por ejemplo, se organizan varios eventos en Madrid, Valencia, Sevilla, Barcelona… De cada evento seleccionan a varios chicos. De ahí, sólo dos van al ‘global trial‘ que es el que se hace en St. George’s Park (Inglaterra), en el cual nosotros tenemos potestad. En Francia sólo se hacía un evento en París. En Australia lo estiraban durante dos o tres meses. Cada uno lo hace a su manera.

Es decir, ¿cualquiera podría apuntarse?

– Hay varios perfiles de jugadores. Está el perfil del típico chico que ha estado toda su vida jugando en el Majadahonda, o donde sea, y de repente le han dicho que lo echan. Entonces dice: para jugar en un 3ª española donde no me pagan, voy a ver qué tal está lo de la Nike Academy. Luego está el típico que está obsesionado con Nike y que se apunta al trial porque le gustan las botas de Cristiano Ronaldo, sin más, aunque no sepamos qué tipo de jugador es. También está el que llega recomendado por gente de Nike. Y, por último, hay clubes que visten de Nike y que utilizan nuestro proyecto como una ruta de salida para los jugadores que no quieren.

Edu Rubio dirige un entrenamiento de la Nike Academy.
Edu Rubio dirige un entrenamiento de la Nike Academy.

De la ingente cantidad de futbolistas que pasan por las pruebas de Nike alrededor de todo el mundo, sólo hay 70 que llegan al último día. El ‘global trial’ se celebra en St. George’s Park dos veces al año porque Nike es uno de los patrocinadores principales de la Federación inglesa, de modo que utiliza sus instalaciones. A partir de ahí, comienzan tres días de entrenamientos y partidos para seleccionar y hacer la criba definitiva. “Cogemos a tantos como necesitemos en la actual plantilla”. Si hay tres vacantes porque tres jugadores han fichado por equipos profesionales, del ‘global trial’ sólo se eligen a tres. Un gran número de ojeadores acuden esos días a ver las sesiones de trabajo para ver si pueden llevarse a algún futbolista.

¿Cómo seleccionáis a los que queréis quedaros?

– Teníamos una ficha de DIN A4 con los datos de cada jugador. Al acabar cada sesión que hacíamos, nos íbamos a la sala de reuniones y teníamos todas las fotos de todos los futbolistas. Hacíamos un ‘traffic line’: verde, ámbar y rojo. Así, cuando llegabas al último día, que era el día con más partidos –se jugaba contra el actual equipo de la Nike Academy para valorar realmente el nivel–, ya no quedaban 70 sino 20-25, aunque siguieran jugando todos. Eran días muy exigentes. Cada noche te ibas reventado a dormir. Por qué me gusta éste, por qué no me gusta éste, por qué opinas eso de éste. Dentro de la subjetividad, teníamos suficiente criterio para hacerlo lo más justo posible.

A alguno seguro que os lo quitaron los mismos ojeadores.

– Hubo varios jugadores que en la misma ‘global trial’ ya se los llevaron a equipos. Nosotros los íbamos a coger pero ya los quería un club. En realidad era una buena noticia: no tenían que pasar por nuestra sala de espera. Uno se fue al Werder Bremen y otro, un portero excepcional, se fue a la primera división de Noruega.

En el momento en el que pasan a ser jugadores de vuestra plantilla, ¿en qué condiciones llegan a la Nike Academy? ¿Tienen contrato con vosotros?

– El único contrato que se firmaba era de normas y comportamiento. En todo momento eran agentes libres porque en todo momento se podían ir. Ahí está lo más interesante para los clubes: hay más de 20 jugadores con talento y bien entrenados que, si te gustan, los fichas gratis. Nike no pide compensación económica. Cuando yo se lo explicaba a los clubes no se lo creían. Me decían: ¿Y qué saca Nike de esto? ¡Pues la exposición mediática! Todo generaba una riqueza indirecta impresionante.

Tiene sentido.

– Los jugadores cobraban unas 60-80 libras a la semana para gastos personales. Lo demás, evidentemente, corría de la cuenta de Nike: desayuno, comida, cena, estancia, etc. Vivíamos en un hotel y los jugadores tenían habitaciones dobles. Era una especie de pacto: yo no te pago porque no eres mi jugador y el club que te quiera no me tendrá que pagar a mí. Yo creo que es muy atractivo para el jugador.

St. George's Park, ciudad deportiva de la Federación (Foto: Focus Images Ltd)
St. George’s Park, ciudad deportiva de la Federación (Foto: Focus Images Ltd)

El proyecto de la Nike Academy dio un salto en el verano de 2013: se hizo global. Previamente, la mayoría de futbolistas que formaban parte de la plantilla llegaban como descartes de equipos ingleses (Chesterfield, Luton, Cambridge, Wycombe…) y hasta la 2012/2013 no se convirtió en una academia de trabajo a tiempo completo. Manel Royo, con experiencia en el Espanyol y en el Villarreal, era uno de futbolistas de la Nike Academy que habían llegado procedentes de un club más importante.

¿Qué formación se les ofrecía?

– Sólo se les ofrecía estudios de lenguas. Nada de universidad o instituto. Mirado de forma egoísta, yo como entrenador ahí podía sacar mucho más rendimiento que el que podría tener en un club, ya que tenía disposición absoluta de todos mis jugadores durante 24 horas. Había un día libre, el domingo.

Supongo que entonces había muchos entrenamientos.

– Entrenábamos doble sesión casi cada día, había gimnasio, hidroterapia, me sentaba una vez a la semana con cada jugador para hacer media hora de video-análisis específico sobre ellos. Él, el analista y yo para intentar mejorar su rendimiento.

¿Cómo se detecta que un jugador tiene margen de mejora?

– Desde el primer momento en el que se les saluda. Capacidad de aprendizaje, de autoestima. Cómo dialoga. Eso me da un indicador de su potencial como aprendiz. Yo siempre me centraba en trabajar sus puntos fuertes. Es decir, ¿qué es lo que te va a hacer diferencial? Hay que maximizar tu potencial en lo que eres bueno. Eso es lo que te diferenciará del resto. Para mí, las debilidades sólo hay que pulirlas para que no te impidan ser un jugador profesional.

Edu Rubio: “Yo siempre me centraba en trabajar sus puntos fuertes. Hay que maximizar tu potencial en lo que eres bueno. Para mí, las debilidades sólo hay que pulirlas para que no te impidan ser un jugador profesional”.

Dime alguno que destaque de la actual plantilla.

– Hay un chiquito que es interior derecho y me encanta. Se llama Ben y venía del Chesterfield. Tiene muchísima calidad. Es un chico al que le han dado la baja porque no es fuerte, no es agresivo, no está acostumbrado al 4-4-2 británico pero tiene muchísima capacidad y no le han entrenado bien. Él me decía: Edu, ahora hago un montón de cosas que ni sabía que podía hacer porque nunca me las habían planteado. Siempre me decían que me fuese hasta la línea de fondo y centrase. Ahora coge el balón, corta por dentro, chuta con las dos piernas, un recorte en la banda, recicla una posesión…

Tom Rogic, ex de la Nike Academy, jugando con el Celtic (Foto: Focus Images Ltd)
Tom Rogic, ex de la Nike Academy, jugando con el Celtic (Foto: Focus Images Ltd)

Si no estáis en ninguna liga, ¿quién y cómo se organiza el calendario de partidos que disputa la Nike Academy?

– Era una de las cosas que más me gustaba. Yo tengo la opinión de que se aprende con retos, por lo tanto, los retos tienen que ser diferentes cada semana. Si cada domingo juegas contra un equipo que te plantea un reto similar al del domingo pasado, o al del domingo siguiente, realmente te estás acomodando como jugador. Lo bueno de la Nike Academy es que hacíamos partidos a nuestro antojo: jugábamos el día que queríamos, teníamos total libertad, pero nos tocaba tirar de contactos para organizar partidos salvo los cuatro o cinco partidos que te montaba Nike por intereses comerciales (Barcelona, PSG, Inter Milán…). Así que nos marcábamos los retos: un día contra un primer equipo de 5ª división, otro día contra un filial, la semana siguiente nos vamos a Noruega… Muchos retos distintos. Es una forma de exponerse como aprendiz. Para aprender hay que salir fuera de tu zona de confort.

¿Cuál fue vuestro mayor éxito?

– En la temporada 2014/15 le ganamos al PSG fuera de casa por 0-1 y jugando muy bien. Otra vez le ganamos 3-0 al Sub-19 del Barcelona en el Mini Estadi. Empezaron el partido con el Juvenil B… y en la segunda parte ya estaban metiendo a todo el Juvenil A. Contra estos rivales se jugó de tú a tú.

Seguro que también hubo palizas.

– Una vez fuimos a Noruega a jugar contra el Mölde. Ellos se habían enterado de que le habíamos ganado al Barcelona y sacaron al equipo reserva con jugadores del primer equipo. Nos ganaron 5-1 o 5-2 pero nos pudieron meter quince. Intentamos hacer cambios tácticos al descanso y no te voy a engañar: no funcionaron.

Jorge Grant está en el Nottingham Forest, Tom Rogic forma parte de la plantilla del Celtic, Luke O’Reilly firmó este verano por el Cardiff, Manel Royo hizo lo propio con el Valladolid, y Ryan Sellers pasó del Bolton al Wycombe Wanderers. Todos ellos han encontrado un destino profesional tras pasar por esa “sala de espera” que es el centro de alto rendimiento de la Nike Academy. ¿Quiénes serán los siguientes?

Edu Rubio
Un entrenamiento de la Nike Academy.

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me llamo ruben juego en el cadete primer año tengo 13 años , soy muy pequeño mido 1,50 pero tengo mucha velocidad y mucha vision de juego le pego con las dos piernas actualmente juego de extremo izquierdo en el atletico de madrid tengo tres botas de oro en alevin e infantil 1 y 2 año y tb 4 premios al pichichi de la liga la temporada pasada acabe con 34 goles en la liga division de honor infantil (la maxima en esa categoria)cuando cumpla dieciseis me presentare alas pruebas de la nike academy en madrid e intentare pasarlas y llegar a inglaterra y de ahi a mejoraar cada dia y pulir mis defectos saludos desde españa

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