“¿Sabes? Todo es posible”

Hyde Ewen Fields

Estábamos esperando a que llegase el tren en la estación de Hyde, ya entrada la noche, mientras mi amigo me contaba, supongo, no recuerdo bien, alguna batallita de zonas mixtas o libros antiguos por leer, que es en lo que consiste nuestra relación cuando no nos insultamos por audios de whatsapp. “¿Sois españoles?”, alguien nos dijo en el andén. Nos dimos la vuelta y vimos a un chico joven con una mochila pequeña y un chándal de un equipo de fútbol, no supimos diferenciar cuál a primera vista. “Os escuché hablar español”, dijo. Venía de ver el partido al que nosotros habíamos asistido, nos comentó, porque en su equipo de fútbol le habían mandado deberes. Le preguntamos que dónde jugaba -en el Hyde- y que cuál era su tarea para el encuentro: su entrenador les mandó ir a ver el choque entre el Manchester City y el CSKA Moscú de categoría juvenil, que se jugaba en Ewen Fields, el coqueto estadio del Hyde, para que se fijaran en los movimientos de los futbolistas del City. Los defensas tenían que fijarse en los defensas; los centrocampistas, en los centrocampistas; y los delanteros, en los delanteros. A nuestro nuevo amigo, delantero, le tocó seguir los pasos de Pozo y Ntcham, las dos amenazas ofensivas más peligrosas de los citizens, y para ello se llevó un folio donde iba apuntando los pases que daban, cuándo recibían el balón y qué hacían con él.

Montamos juntos en el tren y durante un cuarto de hora nos estuvo contando cosas. Me pareció tan interesante que me quedé con su número y prometí llamarle. Lo hice.

Hyde

Elie Junior Akobeto sólo tiene 18 años pero a los 13 dejó Benín para intentar jugar al fútbol. Se fue a París a vivir con sus tíos y dejó en África al resto de su familia. El primer movimiento que aprendió a hacer con la pelota fue “la ruleta de Zidane porque lo veía jugar en la tele”. En cuanto pudo se puso a hacer pruebas en equipos de fútbol: un stage con el PSG, un trial con el Bolton y varios días con el Boavista hasta que el año pasado terminó en el Hyde, un club semi-profesional de Conference (5º nivel) donde Ako, que es como le llaman, compagina sus entrenamientos con su último año de Bachillerato para poder dedicarse, por fin, a jugar todos los días. Para ello, el Hyde les ofrece una pequeña ayuda económica. El fútbol en Inglaterra está muy profesionalizado hasta el punto de que existen equipos en Conference con plantillas de futbolistas full-time. El ejemplo más claro es el del Barnet de Edgar Davids, que descendió hace una temporada de League Two. En cambio, en el Hyde no ocurre eso.

Ako Hyde

Durante su estancia en el trial con el Bolton, en el periodo navideño de hace un año, Ako fue llamado por la selección sub 20 de Benín para disputar la Copa África. Tenía 17 años por aquel entonces y una lesión frustró su convocatoria final. A pesar de que sabe que uno de los mejores futbolistas actuales del país es Sessegnon, no muestra demasiado interés por el combinado nacional, quizás porque ya está muy hecho a la vida europea y a su fútbol, hasta el punto de que el equipo al que más sigue es el Barcelona. “Me gusta Dani Alves, es como una máquina: nunca para de correr y tiene talento. También me gusta Messi y su estilo de jugar. Y Alexis Sánchez, porque sus movimientos son perfectos”, explica. “Aquí en Inglaterra tienen su propia filosofía de juego y tienes que adaptarte a ella. A mí no me gusta porque prefiero lo de pasar y pasar, se me da mejor jugar en corto, pero mis compañeros juegan en largo”.

Nuestra charla en un café terminó pronto. Ako tenía mucho que estudiar, me dijo, porque ha acordado con su padre que este año terminará el Bachillerato para poder dedicarse a vivir del fútbol. Vive en una residencia cerca de la calle Oxford, sitio frecuentado por un ambiente estudiantil. “Cuando era niño soñaba con poder ser futbolista”, recuerda. Para ello tendrá que encontrar un contrato en un equipo profesional. De momento, mantiene su objetivo y no ha parado de buscar: “¿Sabes? Todo es posible, sólo tienes que pensar que es posible”.

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