Sueños en la nada

Foto Dalai Lama

Todo empezó con un sueño, una epifanía en un lugar recóndito del Tíbet, al cobijo de la lluvia en un monasterio de monjes budistas a finales de los 90…

Éste sería el inicio perfecto de cualquier guión cinematográfico edulcorado en el que Júlia Roberts decidiera emprender un viaje espiritual para impactar nuestros sentidos y reblandecernos el corazón. Mal nos pese, el protagonista de esta historia no es Julia Roberts. Y no, no hay otra forma de empezar que no sea ésta. Ya advertimos hace unos días que les debíamos a nuestros usuarios de MI la historia de Michael Magnus Nybrandt, un relato que empezó en el verano de 1997 cuando este danés de unos veintipocos años por aquel entonces decidió hacer una pequeña parada en su ruta ciclista por tierras tibetanas. Él y su compañero de tándem encontraron refugio en un monasterio budista donde, cuál fue su sorpresa, descubrieron que los simpáticos monjes adoraban el fútbol y lo practicaban con asiduidad. Esa misma noche, después de haber organizado una pequeña pachanga en el patio del templo, Nybrandt tuvo una revelación de la que nos hizo partícipes en una charla online que tuvimos con él, hace unos días: “Tuve un sueño, literalmente, me vi a mí mismo entrenando a la selección nacional del Tíbet.” A priori, la idea de Michael era un sinsentido; pues ni él había sido nunca entrenador ni se había formado para ello y, lo más importante de todo, para dirigir al equipo nacional tibetano primero tenía que crearlo. Dicho y hecho, al regresar a Dinamarca, Michael hizo de ese sueño una auténtica meta personal y dedicó gran parte de sus estudios a la confección de un plan válido para el gobierno tibetano en el exilio. “Decidí involucrarme por completo y durante la redacción del proyecto, encontré gente con un propósito similar en la comunidad tibetana como Kalsang Dhondup y Karma Ngodup que fueron clave para llevarlo a cabo.”

ilustracio dreams in thin air

El danés Michael Nybrandt lleva vinculado 20 años con la reivindicación del Tíbet y más de 15 en la confección y articulación de una Asociación de fútbol potente. En su búsqueda por encontrar nuevos rivales fuera del ámbito Fifa tiene un objetivo desde hace meses: un amistoso con la selección catalana. Ilustración de su novela gráfica ‘Dreams in Thin Air’.

El equipo prohibido

Después de la ocupación del Ejército de Liberación Popular en 1950, el gobierno de Mao Zedong aprovechó la desesperada situación provocada por el terrible terremoto de Assam para forzar al XIV Dalái Lama a firmar un acuerdo y así legitimar su invasión a ojos del mundo. No obstante, el proceso de deglución del gigante asiático empezaba por eliminar cualquier signo de identidad nacional tibetana, entre los cuales se encontraba cualquier combinado que jugara con los colores de la región que alberga el pico más alto del mundo.

La tarea era a todas luces titánica: encontrar a 18 locos dispuestos a meterse en problemas por jugar en un equipo que había sido prohibido durante décadas; sin ningún tipo de apoyo económico o logístico que el de un gobierno exiliado y la coordinación de un idealista danés. “Nuestro objetivo primordial era establecer una asociación de fútbol sostenible a largo plazo. Pero observamos que para convencer a los críticos tanto internos como externos teníamos que jugar un partido muy temprano en el proceso, buscar un golpe de efecto. Organizamos un torneo con clubes tibetanos y desde el torneo se seleccionaron los mejores jugadores para el primer partido internacional. Para mí era importante enviar el mensaje a todos los jóvenes tibetanos que era posible llegar a ser jugador nacional si trabajaban duro y tenían talento, que no era un círculo cerrado con los amigos y la gente con conexiones, como demasiadas veces tenemos tendencia a ver en otros países cercanos como la India o Nepal.”

equipo Tibet

 Pese a no ser miembro de la FIFA, la selección del Tíbet ha participado en distintos eventos deportivos de notable repercusión como la Copa mundial VIVA. Otros acontecimientos importantes del fútbol tibetano son la Copa Everest o la Copa de Oro, en honor a la difunta madre del Dalai Lama. Imagen cedida por la Oficina española del Tíbet.

Debut ante Groenlandia

30 de Junio de 2001. Después de un sinfín de problemas burocráticos, trabas legales y conflictos diplomáticos, el estadio de Vanløse (Copenhague) fue el escenario de un partido histórico: la selección prohibida del Tíbet se enfrentó a un combinado groenlandés ante 5.000 personas que abarrotaban el graderío del estadio danés ondeando centenares de banderas con el escudo de los leones de las nieves, en un partido retransmitido por las principales cadenas de todo el mundo. El encuentro acabó con un contundente 4 a 1 para los isleños–Lobsang Norbu tuvo el privilegio de marcar el gol del honor– aunque el resultado fue lo menos importante, pues parece prácticamente un milagro que hoy podamos escribir sobre aquel partido.

Los problemas empezaron en la concentración de la selección en la India, donde bajo las órdenes de Jen Espensen aquel combinado tenía 6 semanas para convertirse en un equipo competitivo. Sin embargo, el país hindú los recibió con un tremendo temporal de lluvias que, sumado a la extrema precariedad con la que trabajaban–el campo de entrenamiento era un lodazal a compartir con el ganado– les dificultó sobremanera su preparación. Ese fue sólo el preludio del calvario que les esperaría a esos bravos jugadores antes de poder calzarse las botas en Vanløse. A la borrasca se le sumaron enormes apuros para encontrar financiación, problemas para tramitar sus visados e incluso una inoportuna huelga aérea en Nuuk. Por si todo ello fuera poco, la semana antes de la gran fecha Michael Nybrandt recibió una llamada del gerente de la Grønlands Boldspil Union; el partido se tenía que cancelar. “El mayor desafío era en realidad encontrar un oponente que se atreviera a jugar contra el Tíbet, ya que no formamos parte de la FIFA, no podíamos jugar contra cualquiera de esos equipos. Así que tuvimos que encontrar un equipo fuera del manto de la FIFA y que no tuviera lazos con China. Por suerte dijeron sí a la invitación para jugar el partido en Dinamarca, donde viven muchos de los jugadores de Groenlandia.”

El documental ‘Der Forbudte landshold’–dirigido por Rasmus Dinesen y Arnold Krøjgaard– siguió a la selección tibetana durante todo el proceso hasta la disputa del amistoso ante Groenlandia.

Pero Nybrandt no tuvo en cuenta un factor crucial; para una economía tan periférica como la groenlandesa, la exportación del camarón es una de sus fuentes principales de subsistencia y la amenaza de boicot de un cliente con 1.272 millones de habitantes como la República Popular China era motivo suficiente para cancelar el encuentro. La situación era desesperada así que el danés decidió coger el toro por los cuernos y se plantó en el despacho del embajador chino con un farol de proporciones épicas: “Quedaban meses para la designación de los Juegos Olímpicos de 2008 y, pese a que Pekín era la gran favorita, había muchas críticas sobre violaciones de los derechos humanos y la interferencia del gobierno chino. Así que le dije que al salir de la embajada tenía una entrevista con la BBC y otra con la CNN, que ellos sabrían lo que hacían pero, visto lo visto, lo que dijera ante las cámaras no ayudaría mucho a la candidatura de Pekín 2008. El embajador se lo tomó en serio e hizo algunas llamadas. Por suerte, porque no había ninguna entrevista.”

dibujito Dalai

La novela gráfica ‘Dreams in Thin Air’ verá la luz en pocas semanas, tras 2 años ilustrando el manuscrito de su protagonista. En ella se explica la historia de este sueño que nació en 1997 hasta hoy. Imágen: Viñeta de portada de la obra, inspirada en la mítica foto con el Dalai Lama, ilustración cedida por Michael Nybrandt.

Sueños en papel

Aquel encuentro histórico del 30 de Junio de 2001 fue el primero de una extensa actividad reivindicativa que ha llevado a la selección prohibida a jugar decenas de partidos durante los últimos años, como forma de protesta por la represión que aun hoy en día vive el Tíbet. Pese a no estar ya a primera línea de fuego, Michael Nybrandt sigue colaborando con la Asociación Nacional de Deportes tibetana en la búsqueda de patrocinios y la confección de relaciones internacionales con otras federaciones.

Hace 5 años, en medio de la intensa actividad diplomática, a Michael se le ocurrió plasmar por escrito su historia. Lo que empezó como un manuscrito ha ido tomando forma hasta convertirse en una novela gráfica de más de 200 páginas, bajo el título ‘Dreams in Thin Air’. El objetivo de su autor es sacarla a la luz en breves y ojo, porque es muy ambicioso: “Hace unos meses hicimos una campaña de crowdfunding exitosa donde recaudamos dinero suficiente para terminar, imprimir y publicar el libro en varios idiomas, con suerte también en español muy pronto. Ahora mismo estoy tratando de convencer al ex capitán azulgrana Carles Puyol para que escriba el prefacio, porque sé que él es un gran seguidor del Dalai Lama y le daría una gran repercusión a la situación del Tíbet, además que no habría nada en el mundo que me hiciera más ilusión. De momento no lo he conseguido; pero algunas veces los sueños se hacen realidad”. El balón está ahora en tu tejado, Carles.

puyol dalai

 Carles Puyol pidió una cita privada con motivo de la visita del Dalai Lama a Barcelona, en septiembre de 2007. Imagen cedida por www.phayul.com.
Foto de Portada: La colaboración de Michael Nybrandt en el proyecto de un equipo nacional del Tíbet se formalizó con la entrevista junto al Dalai Lama. Imagen cedida por Michael Nybrandt.

Related posts

2 comments

Excelente el artículo. Hace poco estuvimos en el Tibet con unos amigos y nos encariñamos mucho con su gente. Esperemos que logren la libertad y poder tener su propia selección de fútbol.

Deja un comentario

*