Apocalipsis Ney

Neymar transformó el penalti decisivo. Foto: calciostreaming.

Honduras no sabe lo que es ganar una medalla en unos Juegos Olímpicos: ni una presea en los de verano y por supuesto tampoco en los de invierno. Tampoco el humilde país centroamericano está obligado a más, pero obviamente se pueden imaginar que cada ocasión de que llegue esa primera medalla es una oportunidad de oro para ellos. Ayer a los chicos de Jorge Luis Pinto se les brindó una oportunidad tremenda, una de esas que te permite esculpir en granito tu nombre asociado a la gloria, los héroes de un país que consiguieron su primera medalla olímpica en más de 50 años. Obviamente el rival y el escenario no eran los más propicios, ¿pero no era acaso esa la oportunidad perfecta para instalar definitivamente a este combinado entre los elegidos del Olimpo? “Ahí van, aquellos que vencieron en Brasil y ganaron la medalla”. Algo así pudieron imaginar en sus cabezas los seleccionados hondureños, algo que les debió motivar hasta el exceso, ese era su partido en el dia D y la hora H, “hoy te convertís en héroe” que dice Mascherano. Ser eterno no es fácil para un catracho. Así que salieron al campo, con ganas de aguantar la tormenta hasta vislumbrar la luz de victoria, el túnel hacia Asgard aparacería tarde o temprano. A los 15 segundos de partido, gol de Neymar. Eso duró Honduras en el encuentro. Esa no era la tarde de la primera medalla, todavía no.

Velocidad de crucero

Así que tenemos un chico que debe haber descubierto el Tippex, para borrarse el nombre de Marta y volver a escribir Neymar en la camiseta. Los números nos dicen cosas muy raras en los balances a largo plazo; lleva el combinado de Rogerio Micale 12 goles a favor y ninguno en contra y sin embargo ha recibido golpes por todos los costados. Fue una decisión táctica de Micale ante Dinarmaca, como ya explicamos, lo que ha propiciado que este súper avión verdeamarelo despegara por fin y después de aligerar peso, lanzando al exterior la presión popular, haya alcanzado por fin la altura de vuelo y la velocidad de crucero.

Con una alineación ya asentada y cuatro talentos moviéndose sin freno en la zona de ataque destrozó Brasil a Honduras, incapaz de ofrecer resistencia pese a la línea de cinco en defensa, una zaga ya estéril en los primeros segundos de partido. Hay que valorar todos los escenarios si juegas a empatar, sobre todo el de ir perdiendo para saber qué hacer entonces, y ahí la selección centroamericana se bloqueó.

Digo Souza - Maracana
Maracaná fue la sede de la semifinal y será también la de la final olímpica / Foto: Diego Souza

Mención aparte para Neymar que, más allá de hacer pedazos a un país en 15 segundos, brilló como nunca jugando algo más centrado de lo habitual en su posición de origen, aunque con total libertad de movimientos. Neymar fusionó el jogo bonito y la eficacia como sólo él sabe hacerlo, marcó dos y dio otras tantas asistencias y ya mira de frente al reto brasileño de ganar por fin un oro olímpico tras las tres finales perdidas. Neymar puede ponerle el tapón a la botella del fútbol brasileño para luego tirarla al mar y que alguien la recoja en mil años y sepa que hubo unos, los mejores, que lo ganaron todo. Pero eso es otra historia a la que ya llegaremos.

Otro que empezó a responder preguntas es Gabriel Jesús. Más alla del doblete y de la tremenda calidad en la definición, fue un tormento incansable para los tres centrales hondureños, que al ver pasar sombras doradas por su lado decidieron quedarse a aplaudir el espectáculo.

La llama sigue viva

Pero la gracia de todo esto es que la oportunidad para Honduras sigue estando ahí. Ayer ni el “Choco” Lozano, ni Acosta ni ninguno de los jugadores que estaban haciendo un brutal torneo, eliminado incluso a Argentina en la fase de grupos, pudo hacer nada para evitar la debacle. Todo giró en contra, sí, pero el bronce sigue siendo un metal que no ha sido descubierto por el deporte catracho. Así pues, ante Nigeria tendrán una nueva oportunidad, una que ya no tiene vuelta atrás.

Foto de portada: Calciostreaming.com

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1 comments

Creo que además del cambio tactico, es clave que Brasil anote temprano. No sólo por el factor psicológico (juegan mucho más tranquilos) pero también porque obliga el adversário a abrirse, y le da la contra a Brasil. Desde hace muchos años (Dunga despues de Alemania 2006) Brasil no sabe jugar en ataque estático, su juego es mucho más fluido a la contra – y con estos 4 arriba con espacios, es muy difícil que no caigan goles.

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