Lujos los justos

Hull City v Wolverhampton Wanderers.npower Championship

El Wolverhampton ha conseguido el doblete de los mediocres: dos descensos consecutivos. Hace muy poco, la zona de las West Midlands era territorio de fútbol en el máximo nivel. En cuestión de apenas tres años, sólo Aston Villa y West Brom se mantienen arriba, el Birmingham bajó a Championship y el Wolves, como decimos, cayó un escalón más abajo. Les ha ido tan mal que hasta su ampliación de estadio, en uno de los fondos, le ha salido del revés: en League One no tiene pinta de que la vayan a necesitar porque la afluencia de público se ha reducido. Ha disminuido a partes iguales la gente que va al campo y la calidad media de la plantilla, aunque eso no evita que sigan teniendo para ir sobrados en tercera.

Se puede decir con total tranquilidad que Bakary Sako es el jugador más superior y decisivo de toda la liga. Lo ficharon hace un año bajo la promesa de que tardaría doce meses en jugar en la Premier League y ahora se encuentra jugando dos categorías por debajo, aunque al menos presumen de haberlo mantenido, lo cual ya es un alivio para sus aspiraciones de ascenso.

Pero aquí hemos venido a exclamar cómo es posible que el Wolves se las haya ingeniado para tener una delantera formada por Kevin Doyle y Leigh Griffiths.

Hull City v Wolverhampton Wanderers.npower Championship
Kevin Doyle. (Foto: Focus Images Ltd)

A Doyle se le conoce bien porque, por citar un ejemplo, jugó con Irlanda la última Eurocopa y ha llegado a ser el capitán de la selección. Su paso por el Reading lo llevó a la fama y se ha quedado en el Wolves a pesar de la situación del equipo. Con ese gran remate de cabeza siempre es una amenaza y lo más seguro es que tuviese opciones de irse a clubes más potentes, pero no se marchó. El caso de Griffiths es diferente. Después de dos años cedido en el club de su vida, Hibernian, del que era hincha de pequeño, el escocés volvió al equipo que lo fichó en 2011 y con quien sólo había jugado 10 minutos. Es decir, Griffiths era un nuevo fichaje para los aficionados del Wolves. Y qué fichaje: iba sobrado en Escocia y va sobrado en la tercera división inglesa con 9 goles en los primeros 12 partidos.

Completan el equipo bastantes jóvenes que han tomado responsabilidades en el once titular, sobre todo destacando dos. Batth se ha hecho con el puesto de inicio en el centro de la zaga y el talentoso Zeli Ismail ocupa una de las bandas del centro del campo.

La caída al fondo del pozo ha traído consecuencias directas: reducir el gasto en salarios todo lo posible. Para ello, el Wolverhampton se deshizo en verano de su capitán Karl Henry, vendido por 1 millón al QPR (una losa que se quitan de encima, dicho sea de paso), y se vio obligado a ceder a varios de sus mejores jugadores: Roger Johnson, al Sheffield Wednesday; Ward, al Brighton; Doumbia, al Valenciennes; y Hennessey, aquel buen portero galés de la época de la Premier League que se lesionó de gravedad, al Yeovil Town. Por no hablar de O’Hara, que anda jugando con los reservas porque no le dieron número con el primer equipo.

Por lo pronto están en puestos de promoción y son el equipo menos goleado de la liga. Algo estará haciendo bien Kenny Jackett, que hace unos meses llevó al Millwall a la semifinal de la FA Cup, en esta remodelación de plantilla. El Wolverhampton no tardará en recuperar la categoría.

Lujos los justos, pero parecen suficientes.

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