Football League Tales: Gareth Ainsworth, jugador-entrenador y leyenda del Wycombe

Gareth Ainsworth - MarcadorInt

 

ESPECIAL WYCOMBE WANDERERS

PARTE II


Gareth Ainsworth (Blackburn, 1973) nos recibe en su despacho después de haberse reunido con el resto del cuerpo técnico. Sobre el escritorio hay unos apuntes del próximo rival, al que han estado estudiando con vídeos de Wyscout. “El esfuerzo constante, no la fuerza ni la inteligencia, es la clave para explotar nuestro potencial”, se puede leer en un póster de Winston Churchill que está colgado en la misma pared que la pizarra táctica. Este mes se han cumplido siete años de la llegada de Gareth al Wycombe Wanderers, aunque no todos los ha pasado trabajando en la sala en la que nos encontramos. En una primera instancia llegó al club para defender sus colores siendo jugador, pero después acabó cogiendo las riendas del equipo. Su nuevo rol como manager no puso fin a su carrera como futbolista, pues Gareth continuó jugando aun siendo entrenador. 

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Cuando firmó por el Wycombe Wanderers en 2009, Gareth Ainsworth ya era todo un veterano de 36 años con más de 500 partidos a sus espaldas. Los primeros cursos que completó en el club estuvieron marcados por dos descensos y un ascenso entremedias. A principios de su cuarta temporada, Gareth se convirtió en el técnico interino cuando Gary Waddock -por aquel entonces el entrenador del Wycombe- fue destituido. No iba a ser su primera experiencia en los banquillos. En el Queen’s Park Rangers, su anterior club, Gareth había entrenado momentáneamente al equipo en dos ocasiones. Inicialmente, él tenía pensado ser fisioterapeuta después de retirarse, pero esas dos primeras experiencias en el QPR despertaron su deseo de convertirse en entrenador.

Gareth Ainsworth en 2010 durante su partido número 500 como futbolista. Foto: Andrew Tobin/Focus Images Ltd.
Gareth Ainsworth en 2010 durante su partido número 500 como futbolista. Foto: Andrew Tobin/Focus Images Ltd.

Tras dirigir al equipo durante dos meses, el Wycombe le dio el cargo de forma permanente. Toda esa temporada Gareth fue jugador-entrenador. El vestirse de corto y gestionar al mismo tiempo el funcionamiento del equipo no era una tarea sencilla. Como él jugaba de extremo, aprovechaba el estar en la banda para comentar detalles durante los partidos con sus asistentes en la zona técnica. En muchos casos tenía que delegar los cambios a su segundo de abordo, aunque los solían planear con anterioridad. Nos cuenta que en una ocasión la cosa no salió como él quería. Era un frío encuentro a domicilio en fechas navideñas y Gareth, que ya rondaba la cuarentena, le había comunicado a su ayudante: “Hoy sácame del campo en el minuto 60”. Pero la segunda parte transcurría y el cambio no se producía. Gareth comenzó a buscar con la mirada a su asistente y éste le ignoraba porque el Wycombe estaba por detrás en el marcador y necesitaban al curtido Ainsworth en el campo. “Así que acabé jugando los noventa minutos muy a mi pesar, pero por lo menos empatamos el encuentro”, recuerda Gareth.

Al final de esa primera temporada como entrenador, Gareth anunció su retirada como futbolista. No obstante, al tener el Wycombe una plantilla un tanto limitada, él ha seguido registrado como jugador. Simplemente por si en algún momento dado se juntan varias lesiones y es preciso incluir a alguien más en el banquillo, porque cabe recordar que el Wycombe no tiene equipo filial ni academia desde que el club pertenece a sus aficionados. Gareth no volvió a jugar desde su retirada en 2013… hasta esta misma temporada. El pasado mes de septiembre las bajas propiciaron su retorno al terreno de juego. Entró desde el banquillo en un partido del EFL Trophy en Northampton y dio una asistencia. “Mentiría si dijese que no disfruté muchísimo, me encantó volver a jugar”, reconoce con una sonrisa. Gareth nunca ha colgado las botas del todo, ya que suele participar en algunos de los ejercicios del entrenamiento y también juega en una liga casual entre amigos todos los domingos.

Gareth Ainsworth en su despacho. Foto: MarcadorInt.
Gareth Ainsworth en su despacho. Foto: MarcadorInt.

A pesar de que su transición de jugador a entrenador fue progresiva porque durante varios meses compaginó ambos papeles, Gareth notó desde el principio cómo su relación con los demás miembros de la plantilla cambiaba. “Se produce un distanciamiento porque ya no puedo mantener con ellos el mismo trato que tenía cuando era jugador”. Los futbolistas pasaron de llamarle Gaz, su apodo (aunque en su día también fue conocido como Wild Thing, en referencia a su interés por el rock and roll -toca la guitarra y ha estado en un par de bandas- y su pelo largo), a dirigirse a él como gaffer (término coloquial para referirse al jefe). El hecho de que Gareth tuviese una larga trayectoria y que llevase en el Wycombe varios años le permitió contar con el respeto de los jugadores, sobre todo con el de aquellos que habían jugado más tiempo con él.

Northwich Victoria, Preston North End, Cambridge United, Lincoln City, Port Vale, Wimbledon, Walsall, Cardiff City, QPR y Wycombe Wanderers. Diez clubes a lo largo de veintidós años. Gareth Ainsworth recorrió de arriba a abajo todas las categorías de la Football League e incluso llegó a jugar algunos partidos en la Premier durante su etapa en el Wimbledon. El paso de los años suele estar asociado a una decadencia a nivel físico, pero Gareth supo mantenerse en forma y aprovechar todo lo que había aprendido. “La experiencia te hace mejor jugador”, asegura cuando se le pregunta sobre la veteranía. “Cuando maduré, empecé a jugar los partidos pensando en el equipo y no sólo en mí mismo. Comienzas a hacerlo todo priorizando el colectivo, preguntándote ‘¿cómo puedo ayudar al equipo?’ en cada jugada”. A su extensa carrera como futbolista hay que ponerle puntos suspensivos, y es que quién sabe, quizás volvamos verle disputando un partido.

Gareth Ainsworth sigue teniendo toque. Foto: Seb Daly/Focus Images Ltd.
Gareth Ainsworth sigue teniendo toque. Foto: Seb Daly/Focus Images Ltd.

A día de hoy, Gareth trata de trasladar su experiencia a sus futbolistas. Aunque ya no mantenga el trato que tenía cuando él también era jugador, la relación con sus hombres se podría decir que es cercana. A veces entrena con ellos (algo que considera que es muy útil para ver desde dentro el rendimiento de los jugadores, sus puntos fuertes y sus debilidades) y suele tener reuniones individualizadas en su despacho para repasar ciertos conceptos. Las principales instrucciones se dan ante todo el equipo, pero a veces es necesario profundizar en un aspecto concreto charlando en petit comité, por ejemplo, con la pareja de centrales o con el delantero. Eso sí, no hay que saturarles con información. “El mensaje que les transmitas ha de ser conciso y comprensible. Hay que tener en cuenta que muchos jugadores tienen una gran inteligencia aplicada al fútbol, pero no suelen ser personas académicas”.

La actual es la quinta temporada de Gareth Ainsworth al frente del Wycombe. Ésta y todas las anteriores las han pasado en League Two. Pese a que tienen uno de los presupuestos más bajos de la categoría, el sueño de ascender a League One sigue muy presente. Estuvieron cerca de conseguirlo en la 2014-15, pero perdieron la final del playoff en Wembley ante el Scunthorpe en los penaltis. Gareth dice estar muy feliz en el Wycombe, aunque también se muestra ambicioso y asegura que algún día le gustaría entrenar en la Premier League. Nos despedimos comentando las diferencias entre el norte y el sur del país, dado que Gareth es originario del condado de Lancashire. Cuando abandono las instalaciones del Wycombe le veo a lo lejos preparando el entrenamiento.

Gareth Ainsworth prepara la sesión de entrenamiento. Foto: MarcadorInt.
Gareth Ainsworth prepara la sesión de entrenamiento. Foto: MarcadorInt.

El Wycombe Wanderers es un equipo que pertenece a sus aficionados y que está entrenado por una de sus leyendas.

Foto de portada: MarcadorInt

Football League Tales: cada viernes, una historia sobre la segunda, la tercera o la cuarta división inglesa.

-19 de agosto de 2016: El Burton de Clough.

-26 de agosto de 2016: Oliver Burke.

-2 de septiembre de 2016: Morecambe.

-9 de septiembre de 2016: En Northampton hacen zapatos.

-16 de septiembre de 2016: Josh Morris.

-23 de septiembre de 2016: Like father, like son.

-30 de septiembre de 2016: Tammy Abraham.

-7 de octubre de 2016: Un West London Derby en Craven Cottage.

-14 de octubre de 2016: Oxford.

-21 de octubre de 2016: Con clase.

-28 de octubre de 2016: Ethan Ampadu, una nueva esperanza.

-4 de noviembre de 2016: Sawyers, internacional por San Cristóbal y Nieves.

-11 de noviembre de 2016: Entrevista a Massimo Luongo.

-18 de noviembre de 2016: El Wycombe Wanderers, un equipo profesional que pertenece a sus aficionados.

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2 comments

otro gran reportaje sobre las divisiones “menores” del futbol ingles,gracias mosquera,sigue en esa linea…Tengo la costumbre,de que cuando me cruzo con alguien por la calle que lleva una camiseta de futbol,intento adivinar viendo el escudo el equipo al que pertenece,obviamente,los mas famosos ya los tiene uno muy vistos,pero con la llegada de tantos inmigrantes,a veces te encuentras con alguna sorpresa.hace algo mas de un año que andando camino al trabajo por el barrio de moratalaz en madrid,vi acercarse a una pareja,el muchacho vi que llevaba una camiseta arlequinada en azulles claros y oscuros…efectivamente,era el escudo del cisne blanco del wycombe wanderers !!en Moratalaz!!.desde entonces,suelo mirar sus resultados.me ha gustado ver una historia aqui sobre ellos.

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