El Forest Green Rovers accede a la Football League por primera vez en su historia

x of Forest Green Rovers and Eoin Doyle of Cardiff City during the pre season friendly match at the New Lawn, Nailsworth
Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933
15/07/2015

La final del playoff de la National League (quinta división) llegaba a su fin con un 3-1 en el marcador de Wembley. En el fondo del Forest Green Rovers se montaba una fiesta; en el del Tranmere Rovers todo eran caras serias y manos al rostro. Hace un año, el Forest Green estaba en la misma situación que el Tranmere: perdían por un idéntico resultado ante el Grimsby Town, también en la final del playoff. Pero ahora eran ellos los que saltaban de alegría y cantaban ‘we’re going up’. Por primera vez en sus 129 años de historia, este club de Nailsworth -un pueblo de tan sólo 5.000 habitantes- accedía a la Football League. Camisa estampada de manga corta, el multimillonario ecologista Dale Vince aplaudía desde el palco. Su ambicioso proyecto daba un paso importante.



Desde su fundación en 1889 hasta 1999, el Forest Green Rovers siempre había sido un equipo de non-league football que jugaba a nivel regional. Entonces subieron por primera vez al quinto escalón -donde ya se compite a nivel nacional- y se asentaron en la categoría durante más de una década. Sin embargo, en 2010 surgieron problemas: después de que el equipo estuviese cerca de descender, se anunció que el club estaba seriamente endeudado. Ahí es cuando apareció Vince. 

Vince fue un New Age traveller — término acuñado para definir a la gente que se ha dedicado a viajar a través de Reino Unido siguiendo los valores establecidos por la contracultura hippy en los años sesenta- hasta que a mediados de los noventa inició su andadura empresarial. Todo comenzó cuando fabricó su primera turbina eólica con materiales reciclables. A partir de ahí, fue desarrollando un negocio de energías renovables que desembocó en Ecotricity, una empresa pionera en el sector. 

“No me considero un hombre de negocios; más bien soy un ecologista que utiliza los negocios como herramienta para mejorar el medioambiente” – Dale Vince a MarcadorInt.

Cuando el Forest Green estaba en crisis, Vince empezó a comprar acciones. “Era una misión arriesgada para evitar que el club se declarara en bancarrota”, nos cuenta el propio Vince. “Una vez tomé el control total del club, lo primero que pensé fue ‘¿por qué nos tenemos que conformar con quedarnos en esta liga? ¿por qué no podemos aspirar a entrar en la Football League?’. El proceso de restaurar el orden en el club llevó un par de años. Después nos hemos pasado las últimas tres temporadas tocando a la puerta de la Football League (el Forest Green Rovers llegó a las semifinales del playoff de ascenso en 2015 y a la final en 2016 y en este 2017)”.

Ahora finalmente han logrado su objetivo, pero sus ambiciones no se detienen aquí: “Este es el primer gran paso de nuestro viaje. En un futuro queremos llegar a la Championship. Salir de la National League era un salto complicado, así que poderlo haber conseguido ha sido fantástico. Además, diría que lo hemos hecho con estilo. De cara a la temporada que viene, creo que tenemos un equipo que en League Two podrá pelear por el ascenso”.


Dale Vince posando con el trofeo de campeón del playoff de National League:


Vince siempre ha trasladado sus ideales ecologistas y de respeto al medioambiente a las actividades club. “Está en nuestro ADN, es base en todo lo que hacemos”, dice. Son varios los cambios que Vince ha introducido desde su llegada al Forest Green. Por ejemplo, el césped de su campo se convirtió en el primer terreno de juego orgánico en el mundo. El FGR también fue el primer club en adoptar una política vegetariana: los jugadores tienen prohibida la carne roja y en su estadio no se sirven ni las tradicionales pies de carne ni hamburguesas.

La última iniciativa del Forest Green en tener repercusión a nivel nacional fue el plan de construcción de su nueva casa: un estadio de madera que costará 100 millones de libras. “Para crecer como club necesitamos mudarnos a un estadio que sea más accesible para la gente, que tenga un parking amplio, que cuente con mejores instalaciones… Es un paso muy importante para el club en su objetivo de establecerse en la Football League”, explica Vine, y añade: “este nuevo estadio estará al lado de la autopista, así que para nuestros aficionados será mucho más fácil llegar desde sus respectivos pueblos”. Y es que el Forest Green Rovers representa a Nailsworth, pero lo cierto es que su hinchada también proviene de las muchas otras pequeñas poblaciones que hay en este área rural del condado de Gloucestershire.


El nuevo estadio del FGR será de madera:


Sin el impulso económico que aporta la figura de Dale Vince, muy probablemente el club no estaría donde está ahora. Y como todo otro club que se abre camino hacia el éxito gracias al dinero, el Forest Green Rovers también genera cierta apatía entre algunas aficiones. Su poderío económico les da mucha ventaja con respecto a sus rivales a la hora de firmar jugadores. En el último año se gastaron más de 170.000 libras en pagos a intermediarios, una cifra escandalosa: no sólo superaba la media de su liga (5.000 libras), también era mayor que la de casi todos los clubes de League Two y League One y algunos de Championship. Lo que algunos aficionados de otros equipos argumentan es que en la Football League no debería de haber un club con una masa social tan pequeña sólo por el hecho de tener un dueño multimillonario. Por ejemplo, su rival en la final del playoff, el Tranmere Rovers, llevó más del doble de aficionados que ellos a Wembley.

A pesar de la polémica que generan el club y el excéntrico Vince, la afición del Forest Green está encantada con su dueño. Por fin han conseguido ese ascenso que tanto ansiaban. Ahora, en el FGR desean seguir progresando de forma sostenible, tanto en la faceta deportiva como en la medioambiental.

Foto de portada: Mike Griffiths/Focus Images Ltd

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