15 años reflexionando

OM Bielsa Olympique Marsella -  Philippe Agnifili

El OM buscaba el pasado domingo la victoria ante el Girondins de Burdeos cuando Bielsa miró al banquillo y optó por el ariete belga Michy Batshuayi. Quedaba algo más de un cuarto de hora de partido y el Marsella afrontó ese tramo final con dos delanteros natos, siendo casualmente ambos los autores de los tantos que certificaron el triunfo por 3-1: Gignac anotó en el 85′ y Batshuayi en el 89′. El doble ‘9’ había funcionado. Hasta ese momento, los minutos de Batshuayi (autor de 23 goles el curso pasado en el Standard de Lieja) habían sido escasos (150 minutos en 13 jornadas, ninguna titularidad y ningún gol aún en la Ligue 1).

El desenlace del Olympique de Marsella-Girondins de Burdeos activó la curiosidad de los periodistas presentes en la sala de prensa del Vélodrome este miércoles en la conferencia previa al encuentro que abrirá la 15ª jornada del campeonato galo entre el OM y el Nantes. “Por fin Gignac y Batshuayi fueron eficaces juntos. ¿Es una solución para abrir la defensa del Nantes?”, apuntó un periodista en su pregunta a Marcelo Bielsa. Lo que en un principio era una simple cuestión acerca de la actualidad y de la plantilla del conjunto marsellés derivó en algo más trascendente por parte del técnico argentino.

Bielsa: “Es una alternativa. De todas maneras, creo que no fue la convivencia de ellos dos lo que destrabó el partido. Ambos hicieron un aporte muy importante para el triunfo, pero el de Gignac fue una pelota detenida y el de Batshuayi un contraataque con los rivales volcados en nuestro campo. Sí creo que teniendo dos jugadores de ese nivel hay que buscar la forma de aprovecharlos.

La dificultad es que saliendo de posición natural alguno de los dos, el que salga va a jugar peor de cómo lo hace en su sitio original. Cuando dos delanteros centro juegan juntos, alguno baja o alguno se abre para no sobreponerse. Al que le toque bajar o abrirse va a jugar peor porque la mejor versión es en el centro del ataque y cerca del arco. Pero en ocasiones, jugando peor uno de los dos la suma de ambos mejora al equipo. Lo difícil es lograr comodidad en el que hace concesiones a sus mejores posibilidades y abandona su puesto.”

Mundial 2002: Bielsa, Batistuta y Hernán Crespo

Periodista: ¿Es posible ver esa dupla [Gignac-Batshuayi] al inicio del encuentro?
Bielsa: “Sí, es posible al inicio del encuentro.”
Periodista: “Entonces esa es una reflexión que usted está haciendo ahora [la posibilidad de jugar con Gignac-Batshuayi de inicio].”
Bielsa: “Hace 15 años que reflexiono sobre ese tema. Empecé a reflexionar con Batistuta y Crespo. Cualquier argentino le hablará muy mal de mi por ese tema. No fue traumático, pero fue una elección.”

La selección albiceleste, dirigida en 2002 por Marcelo Bielsa, viajaba a Corea y Japón con dos delanteros de primer nivel: Gabriel Batistuta y Hernán Crespo. Únicamente había hueco para uno de ellos en el dibujo táctico del ‘Loco’ Bielsa’ y el elegido fue Batistuta, titular en los tres partidos de Argentina en el Mundial de 2002. ‘Batigol’ tan solo anotó un tanto en aquella cita y Hernán Crespo, suplente en los tres encuentros, entraba en las segundas partes. Y lo hacía siempre en sustitución de Batistuta, nunca para jugar juntos en ataque.

Bielsa: “El problema de jugar con dos nueves no es ubicarlos juntos, sino decidir qué aspectos del juego se postergan poniendo dos atacantes centrales. Si tú metes dos atacantes centrales sin un volante creativo, les resta quien les abastezca, quien les dé los pases verticales. Y si para poner dos nueves saco un extremo, la doble presencia en el área necesita de balones desde los costados. Y si conservas los dos extremos y el volante ofensivo, debes restarle un componente a la estructura defensiva. Entonces no es una decisión sencilla, para los que reflexionan más de lo conveniente. Hay una definición que dice ‘parálisis por exceso de análisis’.

Dos laterales centran menos que dos laterales y dos extremos. Es decir, cuando jueguen dos laterales pero no los extremos, toda esta teorización tendrá que ponerse al servicio de explicar por qué no juegan los extremos.”

Hernán Crespo - Internationale Sportnacht Davos 2012

Hernán Crespo fue suplente en el Mundial de Corea y Japón 2002 (Foto: Internationale Sportnacht Davos 2012)
Foto de portada: Philippe Agnifili

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8 comments

Cuando yo era niño las delanteras eran Heskey-Owen, Yorke-Cole, Henry-Trezeguet, Shevchenko-Inzaghi, Raúl-Morientes, Kluivert-Bergkamp, Kiko-Penev, Klinsmann-Bierhoff, Crespo-Batistuta…Era lo normal, lo habitual, lo contrario era lo raro. Ahora es muy infrecuente que un equipo de los grandes de Champions salga con dos 9.

a pesar de que me considero “Bielsista”, yo creo que si se puede jugar con dos 9, aunque es verdad que uno de los dos tendra que tener otro funcion o alternarse. Uno de los dos tiene que servir para llevarse marcas, tirarse a los costados o abastecer al otro. Tambien,dos centro delanteros, te fijan los centrales y pueden jugar mano a mano. Creo que no se equivoco Bielsa en el mundial 2002, el equipo era imbatible jugando de esa manera, cosas del futbol. Fue un mal partido, y otro que merecio ganar claramente y termino empatando

442 en rombo. Con posesión y si no trabajo ante pérdida de los cuatro centrocampistas. Laterales ocupando las bandas.

Para mí, la única manera de jugar con doble punta sin dejar de usar extremos es plantear un 4-4-2: mediocampo en línea, doble pivote y los extremos.
Siempre se debe iniciar con mínimo 2 volantes centrales.

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