Abandonar el camino o reforzar el convencimiento

Bielsa - Marsella - Mathieu

Tres victorias, tres empates y cuatro derrotas son los números del Olympique de Marsella en sus diez últimos compromisos de la Ligue 1. Un Marsella que no vence lejos del Stade Vélodrome desde el pasado 4 de octubre -acumula diez encuentros entre todas las competiciones sin ganar a domicilio-. Son números que preocupan en un OM que sigue estando en la pugna por el título -cuatro puntos separan al OM del Olympique de Lyon – al mismo tiempo que observa cómo se puede complicar la tercera plaza, de acceso a la Champions League, debido al buen momento que vive el Monaco (4º). El conjunto marsellés tratará de romper este viernes su pésima racha de resultados como visitante, algo fundamental teniendo en cuenta que los dos siguientes clubes que rendirán visita al Vélodrome serán el Olympique de Lyon y el Paris Saint-Germain.

El próximo mes determinará si el OM mantiene serias opciones de competir por el título liguero y Marcelo Bielsa, su entrenador, compareció este miércoles en rueda de prensa (50 minutos de duración) para desarrollar su análisis sobre la situación del equipo, los errores del último partido (una derrota 2-3 frente al Caen tras llegar a estar 2-0 por delante en el marcador), el nuevo rol de André Ayew, la fatiga mental, el estado físico o su futuro con la entidad marsellesa. Lo que prosigue es una recopilación de las principales respuestas ofrecidas por Marcelo Bielsa en esa rueda de prensa previa al partido en Toulouse.

Sobre el OM 2-3 Caen y el nuevo rol de Ayew

“Hubo desequilibrios defensivos: no logramos igualdad o superioridad numérica defensiva cuando perdíamos la pelota. Y eso es un error que debemos corregir. André Ayew jugó en la posición de volante en el último partido. Tuvo un aporte ofensivo muy importante y tuvo dificultades en la recuperación de la pelota, eso es totalmente coincidente con su condición de atacante. Brice [Dja Djédjé] y Mendy son tan extremos como Thauvin y Ocampos. André Ayew, que es un atacante, jugó como volante intermedio. E Imbula, que es un volante intermedio, jugó de volante de contención. Esa suma de situaciones descompensó defensivamente al equipo.”

Marseille - Football tactics and formations

Disposición táctica del Olympique de Marsella frente al Caen (Infografía: Share My Tactics)

Puede existir fatiga mental, pero no problemas físicos

“Físicamente, las evaluaciones que hacemos después de cada partido ofrecen una conclusión ascendente: que el equipo corre más que nunca. Es probable que haya fatiga mental. Descarto las referencias que estoy en condiciones de demostrar que no son esas las razones: como por ejemplo el tema físico, porque los datos y la evaluación así lo indican. Y acepto los que no puedo demostrar que no sean de ese modo. Y, por ejemplo, la referencia que hace al hastío mental no puedo descartarla, pero también todos los que trabajamos en esto sabemos que luchar por objetivos y no poder conseguirlos desgasta la mente de todos los jugadores. Lo que hay que saber es si la fatiga mental es la que produce los malos resultados o si son los malos resultados los que van degenerando en fatiga mental. Ese es un proceso muy dinámico y seguramente en el último partido hubo cosas de esa naturaleza.”

“El trabajo que yo hago se trata fundamentalmente de convencer. Y uno convence proponiendo un estilo, que es el que se recorre para la búsqueda de los objetivos. En la adversidad hay dos opciones: abandonar el camino (y demostrar que las convicciones solo están atadas a los efectos) o reforzar el convencimiento apostando a que el camino elegido es el correcto.”

Andre Ayew Marsella - Clément Bucco-Lechat
André Ayew jugó en una nueva posición en la pasada jornada de la Ligue 1 francesa (Foto: Clément Bucco-Lechat)

Sobre la posibilidad de modificar el estilo

“Lo importante siempre es lo que expresamos en el campo y yo lo que evalúo es lo que sucede en el campo de juego. Para mí no debería haber sucedido nada demasiado diferente a lo que sucedió para que el equipo fuese puntero con tres puntos más que sus contendientes, pero yo sé que ustedes no comparten ese pensamiento y no tengo más que resignarme y tratar de comprobar que estoy equivocado. Porque si uno observa que está equivocado y persiste en el error es un acto de necedad inconveniente, pero todo aquel que tiene que convencer sabe que los intérpretes dudan cuando los esfuerzos no generan resultados. Entonces yo hago los cambios en los que creo, pero no cambio por cambiar.”

Sobre la exigencia de su método y si la entienden los jugadores

“Como usted [periodista] puede verificar por sí mismo, el procedimiento es el mismo en el primer segmento del año que en este segundo periodo. Lo que ha cambiado, como es natural a medida que crece la competición y cuando los minutos son absorbidos por 13 ó 14 jugadores, es que la exigencia durante la semana disminuye, obviamente en esta segunda parte los entrenamientos son mucho más cortos y menos exigentes, pero lo que hay que entender es que todo aquel que recibe directrices las valora si a través de eso consiguen éxito.”

“Cuando no consiguen éxito es natural que las rechacen. Entonces yo, por mi experiencia personal, sé que el método, el estilo y el sistema es bueno si ganamos. Y si perdemos es malo. Y ustedes actúan con esa lógica, que es la lógica de los seres humanos. Entonces durante un periodo próspero todas las evaluaciones son a favor y se exaltan los mismos valores que ahora se rechazan. Ustedes seguramente creían que yo era mucho mejor de lo que en realidad soy, eso se ve claramente en las opiniones que han ofrecido sobre mí en el año anterior y lo que va de este. Pero frente a la derrota ninguna actitud es positiva. Ustedes no están en condiciones de valorar ningún mensaje. Se haga lo que se haga estará mal hecho.”

“Les pongo un ejemplo: cuando empatamos 2-2, la crítica fue por el ingreso de Aloé y Tuiloma porque eso le quitó protagonismo, posesión y mando al equipo. Y ahora cuando yo tardé en ingresar a Romao, la crítica fue por no robustecer una estructura que ameritaba algo de mezquindad para conservar la ventaja. Sin tener en cuenta ningún matiz, todos los matices desaparecen. Entonces yo entiendo perfectamente la lógica con la que operan ustedes. No la crítico, la acepto, me someto a eso. Como me importa lo que se diga de mí, escucho y leo las opiniones que ustedes tienen de mi trabajo y veo claramente que se han confundido al evaluarme. En la primera mitad del campeonato ustedes creían que yo era muy bueno y que el fútbol francés debía imitar u observar mi forma de proceder. Y ahora han cambiado de opinión y se expresan en sentido absolutamente contrario. A mí me parece lógico eso, me ha sucedido en los últimos 30 años.”

En los procesos negativos todo el mundo te abandona

Lo que trato de hacer en la adversidad es fortalecer mis convicciones y no actuar con necedad negando realidades que merecen ser modificadas. Pero tengo claramente visualizado que en los procesos negativos todos te abandonan -los medios de comunicación, el público y los futbolistas- y eso es natural, es propio de la condición humana. Nos acercamos al que huele bien y el éxito siempre mejora el aroma del que lo protagoniza. Y nos alejamos del que huele mal y la derrota hace que seamos malolientes. Quisiera aclararles que no es esto una victimización, ni un reclamo, es la descripción de algo que llevo 30 años viviendo y que se repite en cualquier actividad humana. Nadie te acompaña para ayudarte a ganar y todos te acompañan si has ganado. Eso es ley de vida y así lo entiendo y lo acepto. No reclamo absolutamente nada, ni pido absolutamente nada.”

Bielsa - Marsella - Mathieu

Marcelo Bielsa cumple su primera temporada en el Olympique de Marsella (Foto: Mathieu)

Correr es implicarse

“Yo cuando evalúo las consecuencias de mi trabajo estoy obligado a no engañar, ni engañarme. Pocas veces he recibido respuestas tan poderosas como las que han ofrecido los jugadores del Olympique de Marsella entregando todo su esfuerzo físico para sacar adelante lo que llevamos de esta parte del 2015. Eso se expresa corriendo, porque correr es implicarse, correr es no desentenderse. Si usted me dice ‘están hastiados de su procedimiento’, es muy probable que sí. Porque les ofrezco un recorrido que no los hace exitosos, entonces es natural que aquel que está siendo sometido a un proceso de conducción se canse, se hastíe, rechace un procedimiento que no le da éxito. Entonces eso es natural y lo acepto. Ahora también hay que analizar cómo actúan los líderes frente a la adversidad. Hay líderes que cambian el discurso y hay otros que lo mantienen. Yo no puedo abandonar mis convicciones, no sería yo. Y solo modifico aquello que verifico que está errado, pero también sé que no soy tan bueno como me describían en el año anterior, ni tampoco soy como me describen ahora. Si podemos abandonar este tema sería lo ideal porque ya hemos profundizado mucho.”

“Hay esfuerzos que sumados ofrecen un volumen suficiente, pero hay veces que ese volumen se desarrolla de manera incoordinada. Cuando uno se hace responsable de la realidad de un equipo muchas veces no es escuchado en relación con las explicaciones que se ofrecen. Cuando un equipo no tiene coordinación colectiva es un área específica del entrenador. Y yo asumo que pasan ese tipo de cosas y aún es más grave porque esas cosas pasan, se repiten y los instrumentos que yo utilizo para que dejen de suceder no producen el efecto que yo deseo. Por eso cuando uno se describe ineficaz apunta a este tipo de situaciones puntuales, claras.”

Olympique Marsella; Foto Dominique Lenoir

Acceso al centro de entrenamiento Robert Louis-Dreyfus (Foto: Dominique Lenoir)

“A estas alturas de mi vida no firmo lo que no puedo cumplir” 

“Tengo la obligación de decir la verdad: cuando firmé el contrato con Olympique de Marsella me explicaron que debía firmar por dos años. Y dije que yo no voy a firmar por dos años, ni quiero incumplir un contrato. Mi contrato con el Olympique de Marsella no tiene una rescisión automática, tiene una estructura jurídica que llevó muchísimo tiempo construirla, y yo agradezco a la institución que me haya ayudado a hacerlo, para que finalizado el primer año automáticamente finaliza el contrato porque yo a estas alturas de mi vida no firmo lo que no voy a cumplir.”

“Entonces adaptamos la exigencia reglamentaria a mi posición personal respecto de firmar algo y luego incumplirlo. Quiere decir que yo si estoy a desgana me voy. Si yo firmé algo, solo me voy si me echan, por lo cual claramente el 30 de junio o el 1 de julio la institución, la liga francesa y yo sabemos que el contrato finaliza. No tiene una rescisión automática, porque para que tuviese una rescisión automática exigiría que una de las partes incumpla aquello que firmó. Y yo no digo ni que esté bien, ni que esté mal, pero yo no quiero hacer eso. Entonces hay un instrumento jurídico que indica que no depende ni de mi voluntad ni de la del club. Finalizado el año, yo estoy libre sin incumplir nada. Y eso no marca ninguna diferencia entre el club y yo. El club y yo acordamos eso, y yo les reitero que cuando a uno le preguntan si va a seguir o no va a seguir en un club pareciera que hubiese una comparación de jerarquía. Y yo sé perfectamente la grandeza de este club.”

“Y respecto de como se establece un vínculo entre un entrenador y una institución, no es nunca el entrenador quien le dice al club ‘quiero firmar un contrato con ustedes’. Los entrenadores no van a los clubes a decir que quieren firmar un contrato con ellos. Son los clubes los que le dicen a los entrenadores: queremos que usted trabaje aquí. Entonces yo no sé si esto que yo les acabo de decir, que es exactamente la verdad, puede dar por terminado este tema. Y yo le agradezco al club que me haya permitido que se puedan congeniar dos cuestiones: que yo quería estar un año aquí, entre otras cosas, para que verifiquen si yo soy potable para este club. Esa intención mía claro que es conveniente. Y protege mucho más al club que a mí, porque a nadie se le escapa que haber firmado un contrato por dos años me hubiera beneficiado a mí porque si me echan me tienen que pagar dos años, no uno. Yo agradezco al club que me ayudó a construir jurídicamente el elemento que me ayudó a no tener que renunciar, pero la realidad es esa. Y en ese sentido hay coincidencia absoluta con el presidente y con el club. Ni el club ni el presidente van a decir una coma diferente de lo que yo acabo de decir.”

Ninguna urgencia, ni presión

“A mi me da vergüenza, dirigiendo a un equipo que hace cinco partidos que no gana, estar hablando de este tema, que me sitúa a mí en una situación de protagonismo. Yo entiendo y no obligo a nadie a hablar de este tema hasta que termine el campeonato. No quiero transmitirle al club ninguna urgencia, ni presión. Y hago bien porque si el sitio de análisis hubiera sido el 31 de diciembre, la evaluación era muy distinta a si el sitio de análisis es hoy [4 de marzo].”

“Yo no tengo ningún obstáculo para el desarrollo de mi tarea. Y me siento completamente respaldado, sin ignorar que lo que te respalda finalmente es ganar o perder.”

Marsella Velodrome - Desing_Ex
El Stade Vélodrome, casa del Olympique de Marsella (Foto: Design_Ex)
Foto de portada: Mathieu

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8 comments

Enhorabuena por el artículo, Sergio. Pero a mi me queda alguna duda, ¿realmente la aspiración real del aficionado del OM al comenzar la liga era luchar por el título(real, no históricamente)? Digo esto teniendo en cuenta que acabó a 29 y 20 puntos de PSG y Mónaco la temporada pasada.

Un saludo.

Esa es una buena pregunta, Julio. Lo cierto es que la ilusión se multiplicó en la ciudad tras el fantástico arranque de temporada protagonizado por el equipo. La clave es que el PSG partía como claro favorito -solo hay que mirar su plantilla y compararla-, pero desde la primera jornada el OM estuvo a la altura del Paris Saint-Germain, o mejor, y luego se sumó el Olympique de Lyon (que, a priori, no tiene un equipo mejor que el del Marsella). Creo que por eso se le ‘exige’ al Marsella pelear por la liga: por sus síntomas en los primeros meses del curso, por el estado del Lyon y por la discreta puntuación/liga del PSG.

Con lo bueno que es Bielsa, es increíble como puede haber periodistas bielsistas que desvirtúen tanto su mensaje.

Se podrán discutir sus métodos, o si es mejor o peor entrenador, pero lo que es innegable es que es una de esas personas de las que todos deberíamos aprender. Su filosofía de vida (o al menos la que muestra en las entrevistas) y su ética del trabajo son un ejemplo increíble.

Hombres así deben seguir existiendo en el futbol por siempre, personajes únicos, hechos a sí mismos y con personalidad para dar y regalar.

Me pica la curiosidad de que tal le iría a Don Marcelo en un Liverpool o Tottenham, ojalá verlo en la Premier y triunfar en ella

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