Bernardo Silva, un mediapunta inquieto

Bernardo Silva Mónaco Portugal MarcadorInt

A Bernardo lo vi por primera vez en Marijampole. Unas horas antes me había impactado una Serbia en la que Maksimovic trabajaba y Mitrovic castigaba al rival en ataque, pero ese Serbia-Turquía en realidad era el aperitivo del partido más atractivo, un España-Portugal del Europeo sub-19. En el equipo luso apetecía ver a Marcos Lopes, la estrella del Manchester City que con un año menos que el resto ya era un futbolista importante en la generación de jóvenes portugueses. Pero quien generó más problemas era el diablo zurdo que lucía el número 10. Mantuvo su brillante nivel y terminó en nuestro once ideal del torneo. Bernardo Silva aún no había debutado con el primer equipo (ni con el filial) del Benfica pero ya se había convertido en un nombre a seguir.

Bernardo Silva Portugal Porto MarcadorInt

Bernardo Silva, con el 10 de Portugal, durante el Europeo sub-19. Foto: MarcadorInt.

Unos meses más tarde, Bernardo Silva reapareció en el mapa mediático. No con su selección, sino con su llegada al Mónaco. El club monegasco logró la cesión de esta perla portuguesa, que venía de completar una llamativa temporada con el filial del Benfica. Jugó 38 partidos, anotó 7 goles, debutó con la selección sub-21 y se convirtió en “el jugador revelación” de la Segunda división portuguesa. Y después de un inicio de campaña en el que había participado poco, Silva está empezando a disfrutar de minutos de calidad. El partido de Champions ante el Bayer Leverkusen supuso un punto de inflexión, pues entró y le cambió la cara a su equipo con una notable actuación ante la escuadra alemana que le ha abierto las puertas de la titularidad en Mónaco. Y no está dispuesto a dejarla escapar.

Entró por primera vez en el once titular para enfrentarse al Guingamp en un encuentro en el que ocupó la mediapunta y completó los 90 minutos. No obstante, lo más probable es que Silva se asiente en la banda derecha, como sucedió ante el B.Leverkusen o en el último choque frente al Montpellier. Desde ese perfil puede explotar su peligrosa conducción con el pie izquierdo, buscar la diagonal hacia dentro y llamar la atención de varios oponentes, pues es capaz de superar con facilidad al rival en el uno contra uno. Su cambio de ritmo es demoledor y su arrancada es una de sus armas más importantes. Es pequeño, pero su potente tren inferior le otorga ciertas ventajas en ese aspecto. Aunque, sobre todo, Bernardo Silva es un tipo inquieto. Busca siempre la recepción entre líneas. No para de moverse para convertirse en una opción de pase para sus compañeros porque le gusta entrar en contacto con el balón. Entonces supone un buen socio para combinar en corto, pero si le conceden espacios también se puede girar con rapidez y filtrar buenos pases hacia los demás atacantes. Aparece por dentro porque él es un mediapunta al que le resultará más fácil asomar la cabeza en la élite en la banda, pero en ocasiones también estira del equipo por fuera. De este modo sus movimientos no resultan previsibles para los defensas.

Mónaco Jardim Focus

Leonardo Jardim, entrenador del Mónaco, ha apostado por Bernardo Silva. Foto: Focus Images Ltd.

Bernardo Silva es puro dinamismo para un equipo algo apático como el Mónaco, pues Ocampos y Ferreira-Carrasco sobre todo ofrecen desequilibrio y profundidad por los costados y ni Moutinho ni Berbatov tampoco es que sean un ejemplo de futbolistas móviles. En esta línea, fue significativo que el belga Ferreira-Carrasco se marchara sustituido antes que el luso en el último choque contra el Montpellier. Así pues, el centrocampista portugués supone un recurso distinto que Jardim empieza a explotar, más horizontal que vertical, capaz de encontrar espacios por dentro. Le falta ganar algo de continuidad en el juego y aprender a utilizar las dos piernas, pues ejecuta casi todas las acciones con la zurda. Su toma de decisiones todavía es mejorable, pues en ocasiones le gusta conducir en exceso, aunque suele elegir buenos pases cuando levanta la cabeza para ver dónde están sus compañeros. Es más hábil y técnico que rápido, y sus disparos deben ganar en potencia. Pero podría convertirse en uno de esos futbolistas que suponen por sí mismos un motivo de peso para ver un partido de su equipo.

Related posts

1 comments

Deja un comentario

*