El ascenso que ha dejado en fuera de juego al fútbol francés

Ajaccio -  Thilo Hilberer

Una pequeña revuelta recorre Europa. Equipos modestos, con poco presupuesto, aprovechan los problemas de entidades más grandes y se meten en Primera División. En las ligas más potentes, esas con clubes que reciben dinero del Golfo Pérsico o China, esas con equipos en semifinales europeas, aparecen pequeños rebeldes.

Eibar, Carpi, Bournemouth, Ingolstadt y en la liga francesa, el Gazélec de Ajaccio. Por primera vez, el segundo equipo de esta ciudad corsa jugará en la Primera División, en la Ligue 1. Una revuelta que ha dejado en estado de shock a media Francia. Y la isla corsa, cómo no. La última temporada el Gazélec jugó en Tercera y el club grande de la ciudad, el AC Ajaccio, en Primera. Un ascenso y un descenso los puso cara a cara, y ahora, de repente, se han invertido las fuerzas, con el AC Ajaccio intentando evitar el descenso a Tercera.

Fundado en 1960 sobre la base de anteriores clubes de Ajaccio, el FC Ajaccio y el Gazélec, club vinculado a la empresa local de gas y electricidad (Gaz = Gas & Elec: electricidad), el Gazélec ya jugó en Segunda otros años (descendió hace dos temporadas), aunque la opción de llegar a Primera nunca se contempló. Parte de la hinchada sigue manteniendo relación con los trabajadores de la empresa de Gas y electricidad, con una hinchada pequeña y fiel que no supera los 5.000 aficionados.

Con su victoria 3-2 contra el Niort, el club corso, efectivo en casa, afronta el reto de la Ligue 1 con un presupuesto de 4,5 millones de euros, aunque la próxima temporada quieren llegar a los 12 millones de presupuesto. Si quieren jugar en la Ligue 1 en su campo, deberá ampliar la capacidad, mejorar la tribuna de prensa y los accesos. El pequeño estadio Ange Casanova, conocido también como Mezzavia, tiene capacidad para 3.200 hinchas y se quiere superar las 5.000 localidades. Es un campo de los años 60 construido por los mismos trabajadores de la empresa de gas y electricidad IEG, esa que dio el nombre de “Gazelec”. Es más, el estadio aún es propiedad de esta empresa, en concreto de la Caja central de actividades sociales que organiza la vida social de los trabajadores de esta empresa. Ahora, este estadio construido por los socios e hinchas del club, será reformado y si todo va bien, podrá ver en acción el PSG y el OM.

Estadio Gazelec - Gael13011

Estadio Gazelec. Foto: Gael13011.

El Gazélec ha ido creciendo poco a poco, aunque en 1999 los Diàvuli rossi recibieron un duro golpe cuando ascendieron a Segunda y su ascenso fue revocado en los despachos porque la Federación no permitió la presencia de dos clubes de una ciudad de menos de 100.000 habitantes en el fútbol profesional. Ajaccio ni  llega a las 65.000 almas y el Gazélec tuvo que esperar a otro ascenso, cuando esta norma fue eliminada. Entonces el presidente era Robert Feliciaggi, político corso y hombre de negocios con empresas en el continente africano que rompió con la tendencia del Gazélec de ser un club amateur. En los años 60 el Gazélec había renunciado a una plaza en el fútbol profesional por seguir fiel a su filosofía y en los 70, negoció la fusión con el AC Ajaccio, aunque prefirió seguir jugando en tercera. Con Robert Feliciaggi todo cambió y llegó un ascenso y eliminatorias de copa contra el Marsella de Papin o el Mónaco de Wenger. Y fichajes famosos, como Pascal Olmeta, portero fichado del Espanyol. El Gazélec vivió días intensos, pues Feliciaggi no era un santo y fue condenado por negocios raros, falsificar los datos del club y provocar a directivos rivales. Feliciaggi fue asesinado cerca del aeropuerto de la ciudad en un caso relacionado con la mafia local, años más tarde.

Presidido ahora por Olivier Miniconi y François Tagliaglioli, el Gazélec afronta el reto del ascenso con Thierry Laurey en el banquillo. Exjugador del PSG, Laurey no fue despedido después del descenso del 2013. Recuperó la plaza en segunda y ahora encadena su segundo ascenso con un bloque muy duro lleno de veteranos como Jeremie Brechet, ese defensa del Girondins y el Lyon, ahora con 35 años. David Ducourtioux, con 37 años, es otro jugador con pasado en primera, en el Valenciennes y Grégory Pujol, a sus 35 años, marca goles acompañado de Mohamed Larbi y Khalid Boutaïb, más jóvenes. El jugador más amado es Louis Poggi, centrocampista corso de 30 años con 8 temporadas ya en el Gazélec.

Muchos de estos jugadores se marcharán, aunque la idea del club es seguir trabajando igual, gastando poco y soñando. Si descienden, como todo el mundo imagina, afirman que no cambiará nada. Sea como sea, Ajaccio se convierte en una de las pocas ciudades francesas con dos clubes que han pasado por la Ligue 1. Ni Bastia puede decir eso. El nuevo derbi corso será Bastia-Gazélec.

El Gazélec será el tercer club corso con años en Primera. El Ajaccio jugó 10 temporadas. Ahora, sin dinero, intentará evitar el descenso a tercera en la última jornada. Además, ha perdido un derbi 0-3 contra su sorprendente vecino.

Foto de portada: Thilo Hilberer

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