El ciclo de 5 años del París Saint-Germain de Nasser Al-Khelaïfi

Nasser Al-Khelaifi - @cpe

QIA: la presión de un proyecto ganador

Desde que Nasser Al-Khelaïfi llegó a la presidencia del París Saint-Germain en octubre de 2011 de la mano del fondo de inversión Qatar Investment Authority (QIA) y presentó un proyecto deportivo tremendamente ambicioso, orientado a conseguir Coupe de France, Ligue 1 y Champions League en tan solo 5 años, la exigencia de llevar a buen puerto al gigante francés es máxima. Lo fue para Carlo Ancelotti, capaz de dirigir al equipo a la consecución del primer título de liga (2012-13) desde 1994 (subcampeón en la 2011-12, liga que contra todo pronóstico tuvo como vencedor al Montpellier), y lo es para Laurent Blanc, con quien han logrado hacerse con la Supercopa de Francia, la Coupe de la Ligue y la Ligue 1 en este último ejercicio. Tres títulos que sin embargo no han evitado los continuos rumores sobre lo adecuado o no de incorporar a un técnico más experimentado, de mayor prestigio que el exseleccionador francés, considerado el pasado verano “entrenador puente” entre Ancelotti y Arsène Wenger. El alsaciano, ligado en múltiples eventos deportivos a Al Jazeera Sports como comentarista -recordemos que Al-Khelaïfi es el presidente de la cadena de televisión fundada por el gobierno de Catar-, muy cercano al grupo de poder que dirige al PSG y cuya vinculación con el Arsenal finaliza en tan solo unos meses (junio 2014), era el elegido. Más de 30 meses después del aterrizaje del capital catarí, habiendo fichado a 12 futbolistas por una cifra cercana a los 300 millones de euros (Cavani, 64M€; Moura, 45; Pastore, 42; Thiago Silva, 42; Marquinhos, 31,4; Lavezzi, 26; Cabaye, 24; Ibrahimović, 20; Digne, 15; Verratti, 12; Gameiro, 11; y Thiago Motta, 10) y a otros jugadores de renombre -como Ménez, Matuidi, Sissoko, Álex, Bisevac, Maxwell, Sirigu, Lugano o Beckham-, Blanc parece tener asegurada la continuidad como responsable de un proyecto más que ambicioso en el que ganar la liga se considera casi una obligación.

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Laurent Blanc. Foto: Focus Images Ltd

Independientemente de que el Mónaco de Dmitry Rybolovlev asome la cabeza, para el PSG conseguir la Ligue 1 y dos títulos menores como los mencionados anteriormente (Supercopa y Copa de la Liga) es un logro notable pero alejado de la excelencia buscada. El salto cualitativo pasa por levantar la Coupe de France -el último título lo consiguieron en 2010, antes de la llegada de QIA al accionariado, de la mano de Kombouaré, Hoarau, Giuly o Makélélé- y subir un peldaño en la Champions metiéndose en semifinales. La prematura derrota en segunda ronda de la Coupe ante el Montpellier en el Parque de los Príncipes y la eliminación in extremis en Stamford Bridge cuando ya rozaban con los dedos la penúltima ronda de la Liga de Campeones son dos aristas que Blanc deberá tratar de limar sí o sí la próxima temporada, pese a las dificultades que esto conlleva. Le han traído lo que ha pedido –la llegada de Yohan Cabaye en el mercado de invierno es el mejor ejemplo– y la presión se incrementará a medida que nos acerquemos al último tramo de los 5 años fijados por Al-Khelaïfi para situar al club en la cima de Europa. Y no solo se encontrarán con obstáculos deportivos, el “Panel para el Control Financiero de los Clubes”, organismo regulador del fair-play financiero aprobado por la UEFA, ya ha puesto sus ojos en la discutible racionalidad de los gastos del PSG, el origen de sus ingresos (se especula con una sanción de 50M€ + reducir a 21 las fichas inscribibles en Champions por vulnerar el FFP) y se cuestiona si serán capaces de cumplir los requisitos impuestos para el periodo 2015-2018 (pérdidas netas permitidas de 30 millones de euros por temporada).

“La gente puede poner en duda los acuerdos entre Catar y el París-Saint Germain, ya que no había precedentes en contratos de este tipo y además es cierto que la cantidad es importante. En 10 años, Catar tiene el deseo de que el turismo sea un elemento importante en su economía y el PSG evidentemente es parte de esa estrategia. Esa es la explicación”. Nasser Al-Khelaïfi en RMC Sports el 4 de abril sobre la aportación de Qatar Tourism Authority (QTA) a los presupuestos del club.

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El fondo de inversión Colony Capital vendió el 70% de su participación en el PSG a Qatar Investment Authority en 2011 y Nasser Al-Khelaïfi pasó a convertirse en el hombre fuerte del club. Foto: @cpe, bajo licencia Creative Commons 3.0

Zlatan Ibrahimović: la mejor temporada de su vida

“Esta es la mejor temporada de mi vida”, dijo Ibra hace mes y medio. Y así lo acreditan sus números (25 goles en liga, 10 en Liga de Campeones, 3 en Coupe de France y 2 en Coupe de la Ligue + 18 asistencias en total) y su ascendencia sobre el equipo. El PSG es una agrupación de grandes estrellas organizadas a partir de la calidad y la personalidad de un futbolista capaz de impregnar sus virtudes en el colectivo manteniendo una muy buena relación con el actual entrenador. El Ibra móvil, libre, alejado del área y con plenos poderes para bajar al centro de campo y participar en la elaboración del juego es el principal logro de Laurent Blanc y una de sus armas para aferrarse al banquillo: nadie había logrado implicar tanto al sueco en facetas no relacionadas directamente con el gol.

A sus 32 años, hemos podido ver a un delantero reposado, cómodo por fin en una institución que lo ha mimado hasta el extremo. Todos estos factores han ayudado en su escalada individual en términos de respeto y valoración por parte tanto de los aficionados como de sus rivales. Hoy Zlatan es más admirado que hace exactamente un año porque ha sabido mezclar sus condiciones innatas para jugar al fútbol con el liderazgo que necesitaba la institución para saber gestionar, junto a Thiago Silva, egos y personalidades muy distintas dentro y fuera del terreno de juego. En esta temporada 2013-14, el máximo goleador de la liga francesa se ha aupado casi sin discusión al tercer cajón de los futbolistas más determinantes de Europa, por detrás de la pareja Cristiano Ronaldo-Messi. Y son esos 32 años la principal inquietud sobre la que reflexionará la dirección deportiva parisina, porque Ibra -salvo lesión de gravedad o espectacular bajada de rendimiento- podrá seguir siendo el eje a partir del cual afrontar la recta final del primer ciclo de cinco años fijado por QIA, pero en dos o tres temporadas será necesario incorporar a otro futbolista sobre el qué construir la segunda versión del proyecto ganador del PSG.

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Zlatan Ibrahimović. Foto: Focus Images Ltd

El peso de de Zlatan en los resultados ha sido determinante. Si nos remitimos puramente a los datos, no ha tenido minutos en ocho encuentros -por lesión o por decisión técnica-: una derrota (Lyon) y tres victorias en liga (Lorient, Reims y Evian); dos derrotas en Liga de Campeones (Benfica y Chelsea) y dos victorias en Coupe de la Ligue (St-Étienne y Olympique de Lyon). Teniendo en cuenta que el PSG solo ha sido superado por sus adversarios en cinco ocasiones en toda la temporada (dos derrotas en liga, dos en Champions y la ya mencionada en Coupe ante el Montpellier), la diferencia entre jugar con o sin él es evidente. Aún contando con otro delantero de primerísimo nivel, como es Edinson Cavani, este es el PSG del sueco.

En los dos grandes lunares de la temporada del París, Ibra no estuvo en el once inicial. En Coupe de France, Blanc rotó, salió con un once poco convencional, y tras el 1-2 de Montaño en el 69′ se vio obligado a hacer cambios, retirando a Verratti y a Ménez e introduciendo a Thiago Motta y al propio Ibra casi a la desesperada. No salió bien. En la eliminación de la Champions, en el Bridge, Zlatan tuvo que ver el partido desde la grada debido a la lesión muscular que sufrió en la ida del cruce en el Parque de los Príncipes. En París, ante el Chelsea, no rindió al nivel esperado, pero parece indudable que Blanc ha tenido muchísimas dificultades para obtener buenos resultados sin su futbolista más determinante sobre el césped y, en términos estadísticos, el equipo llega menos al área rival, dispara menos veces entre los tres palos y anota menos goles cuando él causa baja. Ibrahimović lo condiciona todo.

EL CAMBIO DE BLANC: LA BASE DEL ÉXITO

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Onces iniciales del PSG en las dos derrotas más importantes de la temporada, ante Montpellier en Coupe de France (izquierda) y ante Chelsea en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones (derecha). Foto: footballuser.

Renovaciones importantes para acabar el ciclo de cinco años (junio de 2016)

Seis renovaciones cerradas a lo largo de los últimos meses. Ha sido un año complicado en los despachos que se ha saldado con un balance muy favorable para los intereses del club parisino. Ibrahimović ha prolongado su vinculación por un año, hasta junio de 2016; fecha en la que también finalizará el nuevo contrato firmado por Thiago Motta (extensión de dos años). Un año antes, en 2015, Douchez y Maxwell terminarán su relación con el PSG, puesto que ambos han firmado la prolongación por una temporada. Blaise Matuidi, uno de los centrocampistas más cotizados del fútbol europeo -quedaba libre en junio- por el que se interesaron los grandes de la Premier League (Chelsea, Manchester City…) también seguirá en la capital francesa hasta 2018. Y Hervin Ongenda, uno de los sub-19 de mayor proyección del fútbol francés, seguirá en el club hasta 2017 (extensión de un año), pese a que podría salir cedido de cara a la próxima temporada.

Dos ampliaciones de contrato pendientes. La de Laurent Blanc, la más importante, y la del central brasileño Álex. Ambas parecen cerradas y solo faltaría oficializar los nuevos términos por las partes. El ex del Chelsea ha cumplido con creces a lo largo del año y ha sido tentado por el Milan en las últimas fechas, pero parece que finalmente permanecerá doce meses más en el club (finaliza contrato en junio). “Estoy muy contento en París y puedo asegurar que seguiré un año más aquí. Estoy convencido de que en una o dos semanas firmaré la prolongación de mi contrato por una temporada”, dijo el 15 de abril. Por lo que respecta a Blanc, él mismo ha dejado claro que firmará un nuevo contrato con el PSG en los próximos días – en principio hasta junio de 2016-. El actual lo unía con el campeón de Francia hasta el final de la temporada 2014-15.

Paris Saint-Germain Press Conference

Matuidi (foto), Maxwell e Ibrahimović. Mino Raiola ha conseguido la ampliación de los contratos de tres de sus representados en solo un par de meses. Foto: Focus Images Ltd

Dos situaciones sin resolver. Con las renovaciones anteriormente comentadas firmadas, solo dos futbolistas de la primera plantilla quedarán libres este mismo verano: Camara y Ménez. El veterano defensa francés (35 años) es el cuarto central, por detrás de Thiago Silva, Álex y Marquinhos y el PSG deberá decidir si le prorroga el contrato un año más, como hizo en junio de 2013, o apuesta por un central joven como último hombre en la rotación del centro de la zaga. El que casi al 100% no seguirá es Jeremy Ménez. El extremo francés tan solo ha disfrutado de 1.000 minutos entre las cuatro competiciones disputadas por el PSG (liga, Champions y las dos copas) y sus actuaciones han estado marcadas por la irregularidad. Él no se siente demasiado cómodo -es la sexta opción en ataque por detrás de Ibra, Cavani, Lavezzi, Lucas y Pastore-, la afición no está contenta con su rendimiento y Blanc no ha conseguido integrarlo en la dinámica del equipo.

El caso Rabiot. Hace un mes ya se incidía en que Rabiot se encontraba inmerso en un complejo proceso de renovación de su contrato que aún no había llegado a buen puerto. Esto podría acabar estancándose teniendo en cuenta las pretensiones económicas del francés y las declaraciones tanto de su madre -manifestaciones que molestaron mucho al club- como de su representante en diversas publicaciones deportivas del país. Pues bien, nada parece haber cambiado. Se esperaba que a estas alturas de la temporada Rabiot ya tuviese firmada una ampliación más allá de junio de 2015, fecha en la cual finaliza el contrato actual, pero esto no ha sido así. La prensa francesa especula con el interés de Juventus y Chelsea y el PSG no quiere dilatar más esta situación ni exponerse a perder a uno de los centrampistas más prometedores del continente. Tendrán que llegar a un acuerdo.

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Situación contractual de la plantilla del PSG. Fuente: PSG.fr. Infografía: marcadorint.com

El PSG 2014-15: continuidad y pequeños retoques

Más allá de las oportunidades de mercado que puedan producirse en los próximos meses y de la resolución de la situación de Cavani, descontento con el 4-3-3 propuesto por Blanc que lo aleja del gol e implica un mayor desgaste para el uruguayo en tareas más grises -continuas ayudas al lateral en defensa o recibir la pelota muy lejos del área-, la plantilla del PSG no debería variar demasiado respecto a lo que hemos visto esta temporada.

Dos jóvenes tienen que ir ganando peso en el once: Marquinhos y Digne. 19 y 20 años. Ambos no han tenido un gran protagonismo durante esta temporada -sobre todo si tenemos en cuenta el desembolso realizado por el club, principalmente en el brasileño- por lo que el próximo ejercicio deberá ser el de su confirmación en la élite. Marquinhos apunta a heredero de Thiago Silva a medida que el brasileño vaya cumpliendo años y sería lógico que ambos coincidieran más sobre el terreno de juego en la 2014-15, perdiendo Álex un poco de peso en el equipo. También Digne, lateral izquierdo de condiciones fabulosas que ha sido el suplente de Maxwell desde que llegó a París procedente del Lille el pasado verano. Los dos tendrían que acabar asentándose en la titularidad.

Yohan Cabaye. “Para esto vine al PSG, para ganar títulos”, comentaba Cabaye en zona mixta tras conseguir la Coupe de la Ligue ante el Lyon. El mediocentro francés no disputó ni un solo minuto en la final. Laurent Blanc no varió su planteamiento con la incorporación del ex del Newcastle (Motta, Verratti y Matuidi componen el centro del campo más habitual) y Cabaye ha quedado relegado a un segundo plano. Pese a que aparentemente esta situación no parece haberle incomodado demasiado -porque llegó para reforzar a un conjunto muy sólido, con las jerarquías definidas- resultará interesante comprobar cómo gestiona Blanc sus minutos en la 2014-15. Thiago Motta es el tímon, Matuidi es el pulmón y Verratti, tan talentoso -pocos más que él en toda Europa- como irregular, el eslabón más débil. ¿Acabará contando el PSG con los tres medios de la selección francesa? A día de hoy, muchos apuestan por ello para los próximos años. Pogba es el sueño de un presidente al que se le escaparon en su momento dos de sus futbolistas favoritos: Alexandre Pato y Carlitos Tévez.

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Los dos onces que se podrían confeccionar con la plantilla del PSG en la temporada 2013-14. Foto: footballuser.com

Los laterales. Si en la banda izquierda todo está cerrado: Maxwell renovado y Digne buscando gozar de más minutos para desbancar al brasileño de su condición de titular; en la derecha hay más incertidumbre. Jallet y Van der Wiel, sobre todo el francés, han completado una temporada marcada por los problemas físicos que les han impedido llegar en su mejor nivel al tramo final. El holandés ha sumado mucho en ataque, llegando con regularidad a línea de fondo y poniendo centros de calidad a Ibra y Cavani, pero en defensa sigue dejando muchas dudas. No parece estar capacitado para defender a rivales de la talla de Cristiano, Hazard, Neymar o Arda. Mejor rendimiento defensivo ofrece Jallet, aunque es un jugador más limitado en campo contrario. Es pegajoso en la marca y no se complica demasiado, todo lo contrario que Van der Wiel. No sorprendería que el PSG acabase buscando un lateral derecho en el mercado que reúna las cualidades que ofrecen los dos por separado, porque ambos -siendo buenos futbolistas- están un peldaño por debajo del nivel medio de una de las plantillas más completas de Europa.

Cavani es la llave. El uruguayo es la pieza que abre la puerta a alguna modificación importante en la plantilla. Su salida no sería fácil: su ficha evidentemente es altísima y el PSG no está dispuesto a perder dinero tras haber desembolsado 64 millones de euros hace apenas nueve meses. Cavani asegura goles y, en cierto modo, ha compartido la función de “primer extremo derecho” y la de “delantero suplente de Ibrahimović”, así que Laurent Blanc tendría que buscar un futbolista de ese corte en el mercado -no hay muchas opciones- o decantarse por un delantero centro de menor movilidad y reforzar las bandas con un futbolista distinto a lo que le ofrecen Lavezzi o Lucas. Mucho de lo que ocurra en los próximos meses dependerá, por qué no decirlo, de un punta que perfectamente podría ser el ‘9’ titular en la mayoría de grandes equipos europeos, como lo era en el Nápoles, y ahora ha tenido que asumir un rol secundario que no termina de convencerle. Mientras tanto, Al-Khelaïfi sigue repitiendo que el charrúa no se irá a ninguna parte.

Chelsea v Paris Saint-Germain UEFA Champions League

Christophe Jallet en Stamford Bridge. Foto: Focus Images Ltd

Momento actual del ciclo de QIA en París

El proyecto a cinco años vista ha pasado el ecuador y lo ha hecho con buenas sensaciones: el PSG ha conseguido atraer a algunos de los jugadores más importantes del panorama futbolístico mundial, las bases son sólidas, la transición entre Ancelotti y Blanc, dos entrenadores muy distintos, ha sido aceptada y bien asimilada por el vestuario y el equipo se ha hecho con tres de los cinco títulos a los que aspiraba a primeros de agosto de 2013. Además, su evolución en Europa es coherente con los pasos dados en los despachos y nada puramente deportivo hace pensar que el camino se acabará torciendo en los próximos años. La presión es máxima y no dejará de serlo, el músculo financiero que sostiene al club es una garantía para contar con recursos que permitan manejar esas exigencias tan elevadas y la buena mezcla entre veteranía y juventud hacen presagiar una prometedora temporada 2014-15. El fútbol del PSG se juega en la capital francesa y se diseña en Catar, quién lo habría pensado cuando hace diez años Canal+ vendió su participación en el París a Colony Capital, Butler Capital Partners y Morgan Stanley entendiendo que las pérdidas generadas ejercicio tras ejercicio no tenían una contrapartida suficientemente atractiva. Eso ha pasado a la historia, la que ahora escribe el que manda y exige: Nasser Al-Khelaïfi.

Paris Saint-Germain v ChelseaUEFA Champions League

Aficionados del París Saint-Germain. Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: @cpe, bajo licencia Creative Commons 3.0

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2 comments

Excelente análisis Rosende!

Para elevar aún más el nivel de la plantilla, yo creo que tienen que traer por lo menos a un lateral derecho para ser titular, y un delantero de garantías y proyección. Se habla de Dani Alves, pero yo apostaría por alguien más joven como Danilo. Para la delantera me gustaría Inmobile, cumpliendo la tradición reciente del PSG de fichar jugadores de Italia.

No vendría mal traer a un mediocentro puro para dar descanso a Motta. Fernando mi favorito, aunque posiblemente bastante caro.

Creo que sería un gran error dejar salir a Rabiot, aunque yo si fuera el chaval me iría hoy mismo. Matuidi, Verratti, Pastore, Cabaye y dicen que quieren traer a Pogba. Adrien necesita jugar partidos sin parar

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