Un espeso Mónaco tropieza en Montpellier

Stambouli, antes de un partido de Champions, en 2012. Foto: Jarodd

Es el minuto 55:30 y Jourden saca una falta cometida cerca del área del Montpellier. 25 segundos más tarde, alguien controla el balón y lo baja al suelo. Por el camino, 12 toques, repartidos en 10 intervenciones distintas, para domesticar un balonazo en largo del portero local. Es una jugada cualquiera, pero refleja la espesura del choque. El Mónaco jugó en Montpellier un partido plagado de imprecisiones: controles que se marchan largos, pases demasiado potentes, regates que no salen y alguna que otra entrada torpe. Dominaron los de Ranieri, pero no hicieron circular el balón a suficiente velocidad para desordenar a un Montpellier bastante bien plantado. No aparecieron ni Falcao ni Moutinho. Únicamente las incorporaciones de Kurzawa por el carril izquierdo y algún toque intermitente de James Rodríguez alteraban el guion. Al final, los goles llegaron a balón parado. El primero, del Mónaco, en una falta lateral cabeceada por Kurzawa a la red. El segundo, del Montpellier, de M’Baye Niang, que pese a llevar cuatro días en Francia ya tira los penaltis. Lo falló, pero el balón le cayó a sus pies tras parar el lanzamiento Subasic. 1-1.

Entre tanta imprecisión, salieron reforzadas las figuras de los dos mediocentros: Toulalan y Stambouli. Al primero ya lo conocemos todos, así que me voy a centrar en el segundo. Porque no solo recuperó balones, sino que también distribuyó bastante bien los ataques del Montpellier cuando la pelota pasó por sus pies. Inteligencia, sobriedad, solidaridad, trabajo, esfuerzo, capacidad para no crear problemas donde no los hay y de solucionarlos cuando las cosas se ponen mal. Eso es Stambouli, un futbolista al que hemos visto jugar de lateral y central, pero que destaca como mediocentro, porque en esa posición puede exhibir todas sus virtudes. Además, se coloca muy bien sobre el campo y recupera bastantes balones, lo que a menudo le permite iniciar contraataques de peligro. En general, tiene cosas de Gonalons, que es otro futbolista de un perfil similar, otro de los mediocentros que antepone lo sobrio a lo vistoso. Esto último es tarea de Cabella, que tiró del carro durante bastantes minutos en el conjunto local.

Stambouli, antes de un partido de Champions, en 2012. Foto: Jarodd
Stambouli, antes de un partido de Champions, en 2012. Foto: Jarodd

Como Stambouli, Cabella nació en 1990 y ya lleva varios años en el Montpellier, club al que ambos llegaron en 2004. Pero son futbolistas distintos. Cabella es un mediapunta imaginativo, muy elegante, al que le gusta conducir y regatear a todos los oponentes que salen a su paso. Aunque en ocasiones se siente tentado por lo vistoso y se pierde una ocasión de peligro porque no ha tomado la mejor decisión. Aun así, es tremendamente desequilibrante. Al fin y al cabo, fue él quien encaró a Abidal y provocó el empate a uno definitivo. Tampoco estuvo fino, pero lo intentó casi siempre, más que la mayoría. Su rendimiento en el día de hoy sirvió para que el Mónaco pueda perder puntos respecto al PSG, pero no para que el Montpellier se aleje de la zona de descenso. Ganaron la liga en 2012, pero ahora son decimoséptimos.

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2 comments

A la hora de juzgar al Mónaco debemos tener en cuenta algunas cosas: se espera de ellos que sean campeones, o al menos peleen hasta el final el título, porque su propietario invirtió una millonada en fichajes. Pero bueno, el fútbol no es como en los videojuegos, y se necesita tiempo para hacer que funcionen tantos jugadores nuevos, por muy buenos que sean… y además la temporada pasada este equipo estaba en la segunda francesa. Recuerdo que el otro petroclub, el PSG, tardó bastante en arrancar, y ahora son un equipazo. Otro problema añadido del Mónaco es que su estadio está prácticamente vacío, y no tienen casi masa social apoyándoles detrás (aunque se libran del famoso impuesto a las rentas altas). Repito… llegaron Carvalho, Abidal, Fabinho, Toulalan, Kondogbia, Moutinho, James y Falcao entre otros, y necesitan adaptarse. En mi opinión, ya tienen la base para rendir en el presente, y algunos jugadores interesantes de cara al futuro (como Ocampos, Kurzawa o Martial). Ahora deberían centrarse en intentar fichar para un proyecto a medio plazo, o potenciar su fútbol base. Pero sabemos que eso no pasará.

Yo creo que la expectativa es que el Mónaco no se aleje demasiado del PSG a final de temporada. Que compita hasta que llegue abril, más o menos. En este caso, creo que solo será posible si el PSG va avanzando rondas en la Champions League. Porque son un equipo menos hecho y compacto, como cuentas. Y aunque vengan de la Ligue 2, la inversión ya empezó en la segunda división francesa con la confección de una plantilla que en Primera no debería haber sufrido por la permanencia, aunque también es cierto que el cambio de cara a esta temporada ha sido radical.

Aun así, pese a todo esto, han cuajado varios partidos muy buenos. No les puedo ver cada semana, pero ha habido encuentros en los que han dejado una impresión bastante buena. Sin aplastar como el PSG, pero de jugar fluido y de conectar bien entre líneas, con los carrileros muy presentes en ataque. Ayer no se vio nada de esto. El juego fue muuuuy lento y previsible. En ese aspecto me decepcionó bastante. Aunque creo que, al menos a estas alturas, su balance de esta temporada tiene que ser positivo.

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