Mbappé no para de crecer

Kylian Mbappé. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

Su ritual favorito se ha convertido en una constante en 2017. Kylian Mbappé Lottin siempre celebra los goles de la misma manera, sea en un partido de la fase de grupos del Europeo sub-19 o en un encuentro de octavos de final de la Champions League contra el Manchester City. Este atacante de 18 años libera su júbilo con un grito de rabia y extiende los brazos, como si abrazara a toda su afición. En los últimos meses el canterano del Monaco ha despegado, ha volado, impulsado por la velocidad de sus piernas, su capacidad para absober como una esponja todo lo que le pide Jardim y su puntualidad para anotar en los momentos decisivos. Kylian Mbappé ha marcado 17 goles entre todas las competiciones y ha mojado en ocho de los últimos once partidos que ha disputado. En los tres en los que se quedó sin anotar, entró a falta de menos de veinte minutos para el final. Aún es muy pronto para estimar su potencial, pero ahora mismo Kylian Mbappé se ha convertido en una de las joyas emergentes del fútbol europeo, uno de esos futbolistas que te sienta delante del televisor para disfrutar de su paulatino crecimiento. A Deschamps su progreso tampoco le ha pasado desapercibido y ya lo ha llamado con la selección absoluta de Francia para verlo entrenar de cerca. Y, de paso, eliminar cualquier tentación de que elija representar Camerún, el país de su padre, o Argelia, el de su madre.

Mbappé abrió la lata y marcó el cuarto gol del partido.
El ritual de Mbappé después de cada gol. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

A primera vista Mbappé no siempre resulta un futbolista estético. No atesora una técnica particularmente depurada, una finura en los controles, un toque que domestique el esférico en el primer momento. Sus alargadas piernas a veces parecen ir a una velocidad superior a la de su cabeza, como aquellas personas que hablan más rápido de lo que piensan, como si no pudiera canalizar su portentosa zancada. No muchos futbolistas son capaces de aunar velocidad y precisión en la ejecución de su fútbol. Sin embargo, la apariencia de futbolista con dificultades en la coordinación es pura fachada, pues domina mejor el cuero de lo que puede parecer en una primera impresión. Mbappé es un velocista imparable en carrera, letal al contragolpe si goza de la más mínima oportunidad para correr al espacio, y es especialmente difícil de detener en el uno contra uno. Si disfruta de suficiente terreno, suele desbordar al defensa rival gracias a su aceleración, pues puede regatear hacia los dos perfiles partiendo desde una posición ligeramente escorada a la izquierda, su zona favorita. Mbappé casi siempre usa la pierna derecha, pero empieza a entender que a veces debe centrar con la izquierda si no le queda más remedio. También debe mejorar en el manejo de la zurda a la hora de disparar: se atreve si es la vía más rápida para el gol, pero no imprime la misma potencia que en sus tiros con la derecha

Asimismo, la definición de Mbappé a veces parece atropellada, pero sus remates dentro del área suelen terminar en el fondo de la red. Con el Monaco el futuro internacional francés está demostrando una fantástica lectura para aparecer en la zona adecuada en el momento oportuno, con un olfato goleador que le convierte en un futbolista diferente a lo que suele ser habitual entre los chicos de su edad. Sobre todo destaca en los desmarques cortos a la espalda de la defensa y sus movimientos al primer palo. En paralelo, este curso también ha progresado en la toma de decisiones. Mientras el pasado verano Mbappé se jugaba la mayoría de acciones en la aventura individual, en un reto particular contra su marcador en su intento por dejarle atrás en el uno contra uno, en el Monaco se está viendo a un futbolista que piensa más en el colectivo. Mbappé cada vez interpreta mejor hacia dónde debe correr para potenciar las virtudes de sus compañeros y castigar los defectos de sus rivales y bordea la línea del fuera de juego con bastante delicadez. En total esta temporada ya ha repartido ocho asistencias. Así pues, en el salto en el fútbol profesional no lo estamos viendo tanto como un regateador que parte en la banda izquierda (como en el último Europeo sub-19 en el que arrasó con Francia), sino como un segundo punta en el 4-4-2 de Jardim, mucho más orientado a la zona de remate.

Mbappé anotó el 1-2 y bajó en la segunda parte.
Mbappé anotó en la ida y en la vuelta de los octavos de final de Champions contra el Manchester City. Foto: Focus Images Ltd.

Aun así, Mbappé todavía debe despejar muchísimas incógnitas de cara al futuro. ¿Desarrollará su carrera mucho más orientado hacia la portería o regresará a la banda izquierda en un futuro? ¿Destacaría en un equipo que no potencie tanto sus virtudes como el actual Mónaco de Jardim? Hasta ahora el canterano monegasco ha transmitido un hambre competitiva y una autoexigencia muy llamativa que le convierten en un futbolista inconformista que está mejorando en múltiples aspectos de su juego. Si canaliza sus ambiciones positivamente crecerá incluso más. Tiene la portería entre ceja y ceja, ha demostrado una notable facilidad goleadora y una personalidad fuerte para marcar la diferencia en los dos partidos de octavos de final de la Champions frente al Manchester City. Pide el balón y de momento no le abruma la presión. Aunque ya venía insinuando sus virtudes en las últimas semanas con sus goles en la Ligue 1, la eliminatoria contra el cuadro inglés lo ha catapultado al primer plano mediático. De golpe ha llegado la llamada de la selección y pronto serán los clubes más importantes del continente los que esperen al acecho su oportunidad para hacerse con los servicios de uno de los jugadores más prometedores del fútbol francés. Para el debutante y goleador más precoz de la historia del Mónaco, superando a un tal Thierry Henry, todo está yendo muy rápido. Quizás demasiado rápido. Tanto que solo el paso del tiempo nos permitirá valorar su progresión con la perspectiva necesaria para discernir si lo de Mbappé es una irrupción fulgurante o solo el inicio de una carrera de fondo hacia el estrellato. Mientras tanto, toca sentarse delante del televisor y disfrutar con él.

Mbappe himne editado
Kylian Mbappé podría debutar con la selección absoluta en los próximos días. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

Related posts

4 comments

Juego aéreo justito. Va bien cuando llega por sorpresa, porque algún gol ha marcado, pero no sirve para colgarle balones a lo loco porque es bajito. Y su técnica en el cabezazo no parece ninguna amarilla.

En la disciplina dejó algún detalle preocupante en el Europeo sub-19, de picarse en alguna disputa más de la cuenta, pero esta temporada no se le ha visto casi nada de eso en el Monaco. Así que parece que está bastante más centrado.

Hay jugadores que dejan claro con sus primeras apariciones más “mediáticas” (Europeo u19, Mundial u20, Youth League…) que apuntan claramente a ser grandes estrellas, o al menos esa sensación dan. En este aspecto Francia se lleva la palma en los últimos años. El Europeo sub19 de Mbappé y Augustin o las apariciones de Kimpembe y Doucouré en Youth League, me dejan la sensación de que serán figuras de primer nivel y que darán que hablar. De momento Mbappé, el más atrevido de todos, es el primero en destacar y dar titulares, mientras Kimpembe y su gran partido en París contra el Barça también empieza a asomarse a ojos del gran público. Veremos en los próximos años como se desarrollan estos futbolistas, pero con este pontencial, Francia tiene su futuro garantizado de éxitos.

Deja un comentario

*