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AS Monaco FC players celebrate their victory after the UEFA Champions League qualifying play-off match at Estadio El Madrigal, Villarreal
Picture by Maria Jose Segovia/Focus Images Ltd +34 660052291
17/08/2016

El Mónaco está listo para competir contra cualquiera esta temporada. Lo sufrieron Fenerbahçe y Villarreal en las rondas previas de Champions y también lo padeció en sus carnes el PSG en la tercera jornada de la Ligue 1. El vigente campeón cayó con justicia en su visita al Principado en un duelo que define a la perfección al combinado de Leonardo Jardim, tan incómodo como pegajoso. Los partidos de los monegascos requieren de mucha paciencia y orden, de ideas claras a las que aferrarse durante los 90 minutos. En el momento en el que emergen las primeras dudas, el Monaco las huele como el tiburón que olfatea sangre y las castiga sin piedad.

Leonardo Jardim sorprendió al PSG con un esquema flexible que se adaptaba a las necesidades de cada momento. Con un módulo difícil de situar sobre el terreno de juego, los monegascos mutaban entre un dispositivo con tres centrales y dos carrileros y una línea de cuatro en la zaga. Pobló mucho el centro del campo y dejó las bandas libres para que las recorrieran Sidibé y Mendy, consciente de que el PSG a menudo solo proyecta a los laterales por fuera y empuja a los extremos a zonas interiores. El Monaco acumuló tantos efectivos en la medular que bloqueó por completo a un PSG sin una vía de salida clara, con Verratti ejerciendo un rol similar al del mediapunta, sensiblemente por delante de Rabiot y Motta. Con el italobrasileño incómodo a la hora de dar los primeros pases y sin la opción de que los laterales devolvieran el balón a zonas interiores, el juego del PSG se cortocircuitó, aparecieron las primeras imprecisiones y con ellas emergieron las dudas. El contexto ideal para el Monaco.

Monaco vs PSG - Football tactics and formations
Planteamientos iniciales.

A partir de ese momento, Bakayoko y Fabinho se hincharon a recuperar balones y el Monaco empezó a transitar. Golpeó en una de sus primeras oportunidades, cuando Moutinho enganchó un centro tenso de Sidibé desde el perfil derecho. El centrocampista portugués completó una actuación formidable: aplicado como pocos en el trabajo defensivo, cada toque de Moutinho con el balón mejoraba las jugadas del combinado monegasco. Gestionó con acierto la pelota y encontró los huecos en una zaga menos sólida de lo habitual en el PSG. Al descanso, el Monaco ganaba por 2-0 gracias a un penalti innecesario de David Luiz que transformó Fabinho, especialista desde los once metros. Solo las arrancadas de Aurier por pura potencia parecían romper el guion de Jardim.

Reaccionó el PSG en el segundo tiempo en una acción aislada, consecuencia de una jugada a balón parado que Cavani cabeceó al fondo de la red para estrenar su cuenta anotadora en Ligue 1. Sin embargo, el juego del equipo de Emery no fluía. Verratti retrasó muchísimos metros su posición para entrar en contacto con la pelota, pero luego no encontraba ninguna línea de pase clara para que la posesión progresara en campo rival e incluso se pisaba a menudo con Motta y Rabiot. También intentó participar por dentro Di María, ejerciendo a menudo de mediapunta, pero tampoco abrió ninguna grieta en el muro monegasco. El tanto de Cavani empujó al PSG, que merodeó el área durante unos cuantos minutos. Sin embargo, a pesar de que la inmensa calidad individual de sus futbolistas puede generar una ocasión de gol en cualquier chispazo, la realidad es que el PSG apenas inquietó a Subasic.

Fabinho of AS Monaco FC during the UEFA Champions League qualifying play-off match at Estadio El Madrigal, Villarreal Picture by Maria Jose Segovia/Focus Images Ltd +34 660052291 17/08/2016
Fabinho anotó el segundo gol desde el punto de penal. Foto: Focus Images Ltd.

En el momento en el que el PSG se empezó a volcar, el Monaco sentenció al contragolpe. Se asociaron Moutinho y Bernardo Silva y el “10” puso un balón perfecto al espacio para la incorporación de Sidibé. Tuvo mala fortuna el PSG porque Aurier desvió el centro hacia su propia portería, pero el mensaje del Mónaco fue claro: si no se produce ninguna marcha sonada en los últimos días del mercado veraniego, el equipo carbura y es capaz de doblegar a cualquier adversario. Más dudas pueden generar los hombres de Jardim en un planteamiento largoplacista, a 38 jornadas y compaginando la liga con la Champions. La carrera de fondo se les puede hacer eterna. Sin embargo, el pasado sábado el Monaco rotó a casi todo el once en su visita al Nantes y logró ganar en un estadio complicado. El nivel exhibido en este arranque de curso por los Bakayoko, Fabinho, Bernardo Silva y compañía ilusiona. El PSG no solo debe atender a su propia competencia interna; el Monaco es un adversario mucho más maduro de lo que creía. Controla los pequeños detalles como pocos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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