Nadie quiere esta Ligue 1

Leonardo Jardim, técnico portugués del Monaco, durante una rueda de prensa en el Stade Louis II.
Foto de Russell Hart/Focus Images Ltd.

Con las derrotas del Olympique de Marsella y Lyon, el PSG disponía de una nueva oportunidad para situarse como líder de la Ligue 1; para ello tenía que superar a un Mónaco en estado de gracia. A priori la tarea no parecía nada fácil, pues se ha venido demostrando en estas últimas jornadas que el pinchazo parece un mal contagioso entre los tres equipos punteros del campeonato francés: cuando uno se dejaba puntos, el resto también.

Más allá de anecdóticas maldiciones, el conjunto de Laurent Blanc ha mostrado bastantes dificultades para sacar los partidos lejos de casa recientemente. De hecho, los parisinos sumaron tan sólo una victoria en los últimos 5 desplazamientos ligueros. Tampoco el Mónaco parecía el rival más indicado para mejorar la estadística: 5 empates en los últimos encuentros entre ambos equipos. Blanc salió con prácticamente todo lo que las lesiones y sanciones le permitían. Cavani era el encargado de ocupar el rol de delantero ‘playmaker’ tras la sanción de Ibrahimovic por dos partidos y David Luiz subía al centro del campo para acompañar a Verratti y Matuidi. Por su parte, Leonardo Jardim variaba un poco el esquema que tantos frutos le dio en el Emirates e introducía 4 cambios respecto al once del miércoles pasado. Esta vez, el técnico portugués apostó por un 4-3-3, con una delantera mucho más móvil (Carrasco, Martial y Bernardo Silva), retrasando a Moutinho al centro del campo y con Toulalan de vuelta, eso sí, al eje central de la zaga.

Monaco vs PSG - Football tactics and formations
Cavani, como en Uruguay

El dibujo era un poco distinto pero el cometido muy similar: flotar la salida de balón de los Marquinhos o David Luiz y minimizar las opciones de juego de Pastore, Matuidi y especialmente de Marco Verratti. Lo cierto es que el equipo del Principado consiguió desarbolar el centro del campo del PSG durante los primeros minutos, pero entonces apareció la vena más ‘sueca’ de Edinson Cavani. Sin el yugo de Zlatan, el uruguayo se mostró en su versión más completa: hizo evidente su comodidad como hombre referencia bajando al centro del campo a recibir, combinando de cara, tirando pases al desmarque de ruptura y todo ello sin dejar su habitual contundencia al llegar al área.

Gracias a ello, el PSG gozó de unos 25 minutos muy buenos. Los de Blanc consiguieron encontrar la espalda de una zaga un tanto lenta a la hora de correr hacia atrás. Parecía que el entramado defensivo tan bien trabajado por Jardim cedería de un momento a otro ante el ritmo fluido de juego que habían conseguido los visitantes. Sin embargo, la delantera del Paris Saint-Germain no atinó en el remate cuando tenía al conjunto monegasco a punto para el KO hasta en 4 o 5 ocasiones, ahí se decidió la suerte del partido. Ni Cavani, ni Pastore ni Lavezzi acertaron cuando tuvieron la oportunidad y le dieron alas a un Mónaco que no quiso responder a los ataques en medio del vértigo y esperó a que el partido volviera, poco a poco, al ritmo pausado que tanto le gusta. Todo atisbo de chispa se difuminó en una segunda parte mucho más pastosa, mucho más del gusto del conjunto local.

Blanc PSG - Edu Ferrer AlcoverLaurent Blanc. Foto: Edu Ferrer Alcover. Todos los derechos reservados.

Eso sí, pese a controlar bien el partido atrás, el Mónaco no generó en ningún momento la sensación de peligro del miércoles en Londres: Martial, hoy en una posición más centrada, no protagonizó sus desequilibrantes conducciones, ni tampoco Moutinho estuvo tan clarividente en el último pase. Sólo Carrasco aportó un poco de frescura en ataque con sus diagonales de izquierda al centro. El belga fue de los más participativos, demostró una buena capacidad de asociación y desborde sin descuidar, a su vez, las ayudas defensivas con Van der Wiel. Pese a no generar excesivos apuros a Sirigu, le bastó a los de Jardim con el rigor para amansar a un PSG que dió la sensación de que se iba haciendo a la idea del empate a medida que avanzaba el crono.

Con el 0-0, los de Laurent Blanc se quedaron una jornada más sin poder ganar a domicilio, y lo más importante de todo, una semana más sin aprovechar las derrotas de sus competidores. El Olympique de Lyon sigue líder con un punto de ventaja pese a su derrota en Lille, el Olympique de Marsella también está dentro de la terna tras caer ante el Caen y el PSG puede consolarse con su segunda posición. Esta Ligue 1 parece condenada a la incerteza hasta el último suspiro.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

El Lyon ha ganado 1 partido de los últimos 5, el PSG lleva 1 de los últimos 4, y el Marsella lleva 4 partidos sin ganar.

Esa es la sensación que da: nadie quiere ganar la Ligue 1.

O van todos muy justos.

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