Otra vez

Bielsa - Marsella - Mathieu

Marcelo Bielsa debe pensar que se encuentra en uno de los mundos imposibles de Escher, en una realidad cuyos elementos se interrelacionan y la reproducen en bucle hasta el infinito; tal y como sucede, por ejempo, en el cuadro “Cascada”.

Le ocurrió la semana pasada ante el Stade de Reims y lo volvió a vivir este domingo frente al Saint-Étienne: remontó un partido que comenzó perdiendo para encajar un gol en el tiempo de descuento y dejar escapar dos puntos.

El estadio Geoffroy-Guichard, fiel a su apodo, retumbaba como una caldera. Lleno a rebosar, vio como los de Christophe Galtier desnaturalizaron al Olympique de Marsella durante prácticamente todo el partido.

Con una defensa especialmente acertada, a destacar el papel de los centrales verdes, Perrin y Sall, el Saint-Étienne se dispuso gran parte del tiempo sobre el campo rival, con la intención de no dejar pensar a los jugadores contrarios. Esto hizo que los de Bielsa se vieran empequeñecidos, incapaces de actuar conforme a su voluntad. Desorientados, su presencia ofensiva fue muy reducida y apenas probaron a Ruffier, al que solamente chutaron una vez en los primeros 45 minutos.

El segundo tiempo comenzó con la misma dinámica. El equipo que marcaba el ritmo era el de casa, mientras que el de fuera, impotente, no lograba tomar el mando del partido. En una de esas, Morel cometió penalti sobre Hamouma, y Gradel lo convirtió para poner por delante a los que más estaban buscando el gol. 1-0.

FIL ARSENAL MARSEILLE 22 Gignac Focus

André-Pierre Gignac no tuvo una noche afortunada. Foto: Focus Images Ltd.

La psique humana tiende a ser conservadora en situaciones con ventaja. Particularmente acentuada esta reacción en el fútbol, el Saint Etienne así actuó, puesto que tras el gol cedió la batuta orquestal al Olympique de Marsella. Tras ver cómo quien lo había ahogado durante 55 minutos le estaba dejando con vida, Bielsa decidió jugársela con un triple cambio. El más sorprendente, el de Batshuayi por Gignac. Necesitaba remontar y el argentino retiró del terreno de juego al segundo máximo goleador del campeonato francés. También fue llamativo que entre las tres incorporaciones no figurase el nombre de Thauvin. La perla de Orleans, en el que fue su primer partido como suplente en liga este año, dejó además vacío su contador de minutos disputados.

Esta pequeña revolución dio sus frutos al instante, pues en tres minutos el Olympique de Marsella anotó dos goles y
se puso por delante. 1-2. Batshuayi, que entró especialmente activo, fue el autor de los mismos. Pese a su acierto con las sustituciones, Bielsa no sonreía, como si de una señal premonitoria se tratase: no todo se había conseguido.

Tal que así.

El Saint-Étienne se dispuso como al principio del partido, sin ventajas que defender fue arriba a por todas, y obtuvo su recompensa. Tras una jugada por la izquierda y con despejes desafortunados por parte del Olympique de Marsella, Erdinç cazó un rebote y empató el partido en el tiempo de prolongación. 2-2.

Cerró este partido la vigésimo cuarta jornada de la Ligue 1. Jugar el último otorga el privilegio de conocer los resultados de tus contrincantes, sin embargo, el Olympique de Marsella no aprovechó la coyuntura. Cuando comenzó el partido sabía lo que Lyon y PSG habían hecho y qué debían hacer ellos si no querían alejarse de la primera posición. No fue suficiente. Tercer partido consecutivo empatado del conjunto de Marsella que les deja ahora a cuatro puntos del líder, el Lyon, y a dos del segundo, el PSG.

Foto de portada: Mathieu

Related posts

3 comments

Una lástima lo que pasa con este equipo, y lo peor es que no creo que sea por un mal planteamiento táctico, ni siquiera por un tema anímico, ya que se ve un plantel que juega con el alma, sino que a mi parecer es sólo por el nivel de calidad de la plantilla. En muchos partidos sigue sucediendo tanto en los que han ganado como sobretodo en las derrotas, errores de control, malos pases, desconcentraciones.
Ahora sobre la ausencia de Thauvin, los comentaristas de ESPN señalaron que el jugador no estaba al 100% debido a una fuerte gripe.

Ocho partidos seguidos sin ganar fuera de casa (2 empates y 6 derrotas) son muchos para un equipo que aspira a ser campeón. Se le está empezando a escapar el tren -aunque es cierto que tampoco se le puede exigir a esa plantilla competir de tú a tú con el PSG-. Pero dejaba tan buenas sensaciones en el comienzo…

Deja un comentario

*