Partido Polish Boyfriend: Los dos nuevos cuentos de hadas del fútbol francés

foto Thierry Ilansades

En Francia gana la liga el PSG con una superioridad insultante, sí. Aunque también en Francia se viven estos últimos años autenticas sorpresas. Ya nadie se asombra por la presencia en primera del Guingamp, campeón de copa en dos ocasiones durante la última década, cuando esta población bretona tiene 7.106 habitantes. Y el Guingamp lucha por no bajar con el Gazelec de Ajaccio corso, un club de barrio de una ciudad de 67.000 habitantes con apenas 4.000 socios. Ya te contamos en su momento cosas de estos equipos. En la Ligue 2, la segunda, amenaza con ascender el Red Star, un club histórico aunque pequeño, orgullo de una París diferente a esa del PSG. También se paseó por esta sección. Y si asciende a Ligue 1, volverá.

Y en la National, la tercera categoría francesa, además del retorno del Estrasburgo, después de años sin dinero y sufrimientos, se prepara otra revolución. Esta jornada juegan dos candidatos al ascenso con un punto en común: ser pequeños.

El equipo del campo

Luçon es una población en la región de Países del Loira, al sur de Nantes y al norte de La Rochelle. La población no llega a los 10.000 habitantes. Es una ciudad preciosa, situada en una zona turística famosa por su costa atlántica, fría aunque calmada, por sus jardines, por su belleza. Una zona de segundas residencias y grandes mansiones, de iglesias elegantes. El estadio de fútbol tiene capacidad para 4.000 personas, con pocas gradas. Un campo de pueblo, vaya, aunque ahora el Luçon aspira al ascenso a la Segunda división después de años de lenta escalada.

Como en el caso del Guingamp, el club quiere crecer sumando hinchas en los pueblos vecinos, actuando como representante de la región. Una región, la Vandea, que ya forma parte del nombre oficial del club: “Vendée Luçon Football”. En francés, Vandea es Vendée, zona muy famosa por su histórico carácter conservador, de gente religiosa y campesinos. Una zona rural, muy ligada a las familias aristócratas que levantaron aquí sus mansiones. Zona famosa también por ser uno de los grandes focos de oposición a la revolución francesa. La represión fue tan salvaje que, durante años, en la Vandea la gente odio los símbolos revolucionarios y los niños no querían cantar la Marsellesa. Una zona de curas, campesinos y tradiciones que poco a poco se modernizó. El estadio del Luçon, por ejemplo, tiene el nombre de un alcalde, Jean de Mouzon, de izquierdas.

El equipo de barrio

Luçon, igualmente, sigue siendo una zona opuesta a los barrios de Marsella, por ejemplo. Y en los barrios de Marsella encontramos al otro candidato al ascenso, al rival del Luçon. Un equipo aún más pequeño: el Groupe Sportif Consolat. Se trata de un club de barrio nacido en 1964 en Consolat, una zona al norte de Marsella de viejos edificios de protección oficial construidos para los trabajadores del puerto de Marsella y los ferrocarriles franceses. El barrio de Consolat, creado en los años 60, tiene menos de 3000 habitantes, aunque tiene fama de ser una zona dura. Casi nadie ha nacido en Marsella, con mucha inmigración, una alta tasa de paro y un orgullo de comunidad reflejado en este club, el Consolat, creado por un cura y un poli local con la idea de alejar los chicos de la violencia. Durante años, este club fue un club de barrio más con sus problemas: en 1983 se produjeron disparos durante un partido. En los 90 algunos jugadores de categorías inferiores fallecieron por culpa de las drogas.

Jean-Luc Mingallon, quien llegó al bario con un año de vida, preside el club desde que tenía 23 años. Con él, el Consolat ha dejado de ser uno de los más de 50 equipos de Marsella para llegar a ser el segundo por detrás del Olympique. Los últimos años, los partidos del Consolat con el filial del OM han sido duros, pues era cuando los chicos con botas caras visitaban el barrio duro. Aunque luego, todos los hinchas del Consolat animan al Olympique. Cuesta mucho crecer a la sombra del OM y en 2012, la afluencia al estadio del Consolat era de 150 personas de media. Ahora llegan a las 1.000 en un campo en proceso de ampliación. Si el club asciende, la duda es si la Federación les permitirá jugar en su modesto estadio, aunque el Ayuntamiento ha prometido una inversión. Y si no llega el permiso, el Olympique y el ayuntamiento pueden ofrecer el Velodrome. Ya se han iniciado las conversaciones.

La ascensión del Consolat ha sido meteórica. Mingallon ha conseguido dinero de las autoridades y de gente del barrio que ha salido de él, como el humorista Stéphane Plaza. Sacanado jugadores del fútbol base y con fichajes curiosos como tres internacionales con las islas Comoras, el club ocupa la segunda plaza y amenaza con llegar a la Ligue 2 siendo más pequeños incluso que el Gazelec. Tienen un presupuesto de 600.000 euros (el Estrasburgo tiene 5 millones) y menos de 1000 socios. Aunque de momento, nadie puede imaginar un derbi Consolat-Olympique.

El escudo del Consolat

El Consolat, por cierto, tiene un escudo casi idéntico a ese del Barça. Como la bandera provenzal es como la catalana, ni han tocado eso. Y como la bandera de Marsella es como la cruz de San Jorge en azul, el escudo es idéntico con otros colores. Aunque aquí acaban las coincidencias. Este año el Consolat ha viajado en bus, con trayectos de 20 horas entre la ida y la vuelta, para ahorra. Jugando delante 600 personas en un campo de barrio viejo. Y pese a todo, se encuentra a un paso de la Segunda división francesa. En la última jornada perdió después de 9 partidos sin perder y se dejó el liderado, aunque sigue en zona de ascenso.

Si el Consolat es el barrio, el Luçon es el campo. Dos formas diferentes de vivir y ascender.

Foto de portada: Thierry Llansades

Related posts

2 comments

Curioso lo que esta pasando en Francia con estos equipos pequeños.Ojala suba el Red star,seria curioso ver ese Red star-PSG en ligue1.El contraste a todo este articulo (genial como siempre) de ascensos modestos,es que es que el Paris Fc se nos va a la ligue National,solo a durado una temporada en Ligue2…una pena.

Según Wikipedia, el Consolat juega de azulgrana… así que la conexión con el Barça es obvia. Supongo, como suele ser en estos casos, que los fundadores eran culés o tenían mucha conexión.

Deja un comentario

*