Por pura convicción

Bielsa - Marsella - Mathieu

La proximidad del final de temporada hace que las evaluaciones sobre el rendimiento de equipos y jugadores empiecen a aflorar entre aficionados y medios de comunicación. En el caso de la del OM no está resultando nada halagüeña, dejó de pelear por el título hace unas jornadas y su concurso en Champions League el año que viene parece improbable. El propio Bielsa es consciente de ello, pero aun así defendió la actuación de sus pupilos: “Miré una planilla donde está a la vista mía en su totalidad la actuación de cada jugador en cada uno de todos los partidos jugados, y reitero con sinceridad y convicción que el rendimiento de los jugadores ha sido positivo, suficiente”. Testarudo, quizá, pero así de convencido, como es su técnico, el Olympique de Marsella venció este domingo al Monaco por 2-1.

Sin una victoria en el Vélodrome desde enero, la visita del conjunto del monegasco no se presentaba como la mejor opción para acabar con tan ingrata racha, especialmente transcurridos los primeros 45 segundos de partido. N’Koulou y Lemina se entorpecieron en su ánimo de despejar un balón en la frontal del área, con la mala suerte que cedieron el balón, a modo de asistencia, al más talentoso de sus rivales, Moutinho. Su soberbio golpeo de primeras con pierna derecha, envió, a ras de césped, un balón ajustado al palo izquierdo de Mandanda para hacer el 0-1.

Disposiciones iniciales: Monaco vs Olympique Marsella - Football tactics and formations

“El mejor equipo del campeonato para mí es el Olympique de Marsella, el que desde mi óptica tiene los mejores jugadores y produjo el mejor fútbol”. A modo de broma macabra, con toda probabilidad, esta frase de Bielsa retumbó en las cabezas de los aficionados locales cuando su equipo ya perdía sin haber transcurrido un minuto de partido.

El OM se inmolaba futbolísticamente pero se negaba a aceptarlo. El resto de primera parte y buena parte de la segunda, el Monaco gobernó a base de buena colocación e intensidad defensiva, recordando aquel partido de cuartos de Champions League contra la Juventus. Kondogbia y Fabinho estuvieron omnipresentes en el robo y en coberturas. Raggi y Kurzawa no abusaron de proyecciones ofensivas y mantuvieron su posición natural. Carvalho y, especialmente, Abdennour, inteligentísimos en la antipación y el corte. Subasic, seguro e impecable.

Marsella Velodrome - Desing_ExEl Vélodrome sueña con volver a presenciar Champions League la temporada que viene. Foto: Desing_Ex.

La chispa en el juego marsellés no prendía, sus tres medias puntas se ahogaron en el sistema defensivo visitante. Por más que fantaseaban con su ofensiva, el Monaco los maniataba y sacudía después. Mandanda y un poste evitaron que Martial y Bernardo Silva pudieran doblar su ventaja.

Con Batshuayi en el campo, que sustituyó a un Gignac desaparecido por razones evidentes, la introducción de Thauvin por Imbula viró la dinámica del partido. La máxima expresión del ejercicio futbolístico de las ideas bielsistas, tan cuestionadas como están, en el peor momento del campeonato, cuando la Champions League se certificaba fuera de su alcance. Jugaba ahora Romão solo de pivote e incorporaba a otro jugador cerca del área. Bielsa, a la carga.

Ahí fue cuando el OM se activó. El chico que justo la semana anterior no había sido convocado por decisión técnica, se reivindicó y enchufó a su equipo. Subasic empezó a emplearse con más frecuencia y la defensa empezó a sentirse agobiada y desbordada por primera vez en todo el encuentro. Abdennour se lesionó, y casualidad, o no, -creemos que más bien lo segundo- el Monaco se terminó de romper.

Disposiciones finales:

Monaco vs Olympique Marsella - Football tactics and formations
El juego ofensivo del Olympique de Marsella comenzó a coger continuidad y seguidamente efectividad. Ayew y Alessandrini, dos fantasmas hasta esos instantes finales de partido, dieron la vuelta al marcador y resucitaron a todos los muertos aficionados que tenían en el cementerio que era el Vélodrome en esos momentos.

El Monaco lo intentó el poco tiempo que restaba, pero no pudo contrarrestar el éxtasis del OM ante la posibilidad de redención. Tres puntos valiosísimos que en realidad valen seis, los que ganan más los que pierden los de Jardim. Y lo que parecía una locura más de Bielsa generó una de las mayores satisfacciones de la época reciente del Olympique de Marsella. Y todo, por pura convicción.

Foto de portada: Mathieu.

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