Remontada y liderato

OM Bielsa Olympique Marsella -  Philippe Agnifili

Con Bielsa no hay sistemas, sino jugadores sobre el césped. Cada encuentro del Olympique de Marsella es un rompecabezas al que se debe prestar mucha atención para ordenar las once piezas situadas sobre el tablero. A mí me requiere un esfuerzo extra siempre. Escribo los dorsales en mi libreta y empiezo a dibujar flechas. Arriba, abajo. Tacho a algún futbolista y lo reubico. Y así, poco a poco, el partido va cobrando sentido. En un inicio, el OM parecía trazar casi una línea de tres centrales, con Fanni, Aloe y Mendy detrás y Thauvin ejerciendo casi de carrilero. Con el paso de los minutos, seguramente mientras el Olympique de Marsella se terminaba de adaptar al 5-4-1 planteado por los hombres de Willy Sagnol, los de Bielsa se asentaron en una clara línea de cuatro zagueros, más parecida el 4-2-3-1 habitual. Números y etiquetas, al fin y al cabo, para intentar poner nombres a los constantes movimientos de ambos equipos. Más que una partida de ajedrez, se trata de jugar al Risk, donde ambos contrincantes mueven sus piezas intentando, a la vez, fortalecer sus debilidades mientras amenazan los puntos flacos del oponente. Los atacantes del OM se mostraron dinámicos para agitar y desorganizar al rival, Lemina e Imbula sorprendieron al pisar el área rival de vez en cuando y generaron suficientes ocasiones para no sufrir mientras veíamos los típicos marcajes individuales bielsistas cuando tocaba defender. Pero el partido se abrió, el Girondins gozó de espacios y oportunidades para contraatacar y el encuentro derivó en frenético ir y venir de ambas escuadras.

OM vs GB - Football tactics and formations

Planteamientos iniciales.

Fue mejor el Olympique de Marsella, que no sentenció hasta el final porque se mostró impreciso de cara a portería. El PSG le había arrebatado momentáneamente el liderato con la (sufrida) victoria en Metz del pasado viernes y los de Bielsa venían de perder tres de los últimos cuatro encuentros antes de recibir a un Girondins al alza, con opciones de acercarse al líder. Payet se movía entre líneas y asistía; Thauvin encaraba por la banda izquierda y centraba; Gignac se desmarcaba y remataba; pero Carrasso paraba y paraba. Dominaba el equipo local, se acercaba, pero le faltaba acierto en la finalización. La mala dinámica en cierta medida afectó la confianza de los hombres de Bielsa, que también concedieron facilidades al Girondins para que dañara cuando recuperaba el balón. La velocidad de Touré, las conducciones de Khazri y los inteligentes toques y movimientos de Maurice-Belay suponían una amenaza para los zagueros marselleses. La movilidad de los tres atacantes del Girondins buscaba desarbolar el sistema defensivo de marcajes al hombre de Bielsa y en ocasiones lo logró. Ambos inquietaron, pero nadie marcó antes del descanso.

Sin embargo, el plan del Girondins de Sagnol se vio reforzado nada más empezar el segundo tiempo. Mendy arriesgó más de la cuenta con un pase en campo propio, Sertic lo interceptó e inició un contraataque. Maurice-Belay se aprovechó de que el compañero que había recuperado el balón trazó un magnífico desmarque a la derecha para dividir la atención de la defensa marsellesa y asistió a Thomas Touré, que llegó completamente solo por el perfil izquierdo. El delantero de 20 años gozará de pocas oportunidades de gol tan claras como la que le regaló su compañero. Así se adelantó el Girondins, pese a los notables minutos de los locales tras el descanso, cuando crearon varias ocasiones de gol clarísimas e incluso se toparon con el larguero. No obstante, la reacción del OM fue inmediata. Le dejaron demasiado espacio a Payet para que centrar desde el flanco derecho y el atacante del Olympique de Marsella puso el balón en la cabeza de Lemina, que sorprendió llegando libre de marca desde atrás. Cabezazo impecable para empatar un encuentro que se había puesto complicado, aunque su testarazo no fue tan bueno como el de Gignac, que culminó la remontada a la salida de un córner, ya en el minuto 85. La sentencia llegó en el 89, cuando Batshuayi fusiló a Carrasso, que completó una gran actuación pese a encajar tres tantos. De hecho, el guardameta visitante paró dos buenos disparos antes de conceder la tercera diana, que significó el primer gol del delantero belga en la Ligue 1.

FIL ARSENAL MARSEILLE 22 Gignac Focus

Gignac marcó el 2-1 en el minuto 85. Foto: Focus Images Ltd.

Sale reforzado el Olympique de Marsella, que logra un triunfo importante contra un rival directo. Rompen los de Bielsa una mala racha en la que han perdido gran parte de la ventaja tras caer ante PSG (2º) y Olympique de Lyon (3º) y, además, Gignac se reencontró con el gol tras tres encuentros sin ver portería. En la misma línea, Batshuayi ya lleva dos goles en el último mes (anotó contra el Rennes en la Copa de la Liga) y ganará confianza, pues pese a salir a menudo como revulsivo desde el banquillo aún no había podido marcar en liga. Pero el Girondins también demostró que será un rival duro, que compite a buen nivel y que es un equipo peligrosísimo al contraataque. Pese a sufrir varias bajas importantes, plantó cara con varios jóvenes aún inexpertos en encuentros de primer nivel como Touré (1993), Yamberé (1990) o Poundjé (1992). Sin embargo, le falta mejorar en defensa, pues sólo ha dejado su portería imbatida en una ocasión esta temporada. Ocurrió el 9 de agosto, hace 13 jornadas.

Foto de portada: Philippe Agnifili

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1 comments

Muy importante la victoria del Marsella. Por cierto, esta bastante claro que Doria no va a oler minutos, porque ayer era un partido para que jugara.

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