Señalado en rojo

Paris Saint-Germain team photograph before the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
09/03/2016

El París Saint-Germain ha mostrado tal superioridad en su competición doméstica que cualquier posible debate alrededor de las alineaciones de Laurent Blanc, su gestión del vestuario y el rendimiento de varios de los jugadores habituales en el once queda empañado ahora por el brillo del oro de un nuevo y esperado trofeo. Porque la Ligue 1 solo ha tenido un dueño de principio a fin y el gigante de la capital francesa se encargó de tiranizarla desde las primeras jornadas dejando sin opciones al resto de competidores: consiguió sacar adelante partidos menos brillantes en lo colectivo gracias a la calidad individual de sus futbolistas o a la excelente lectura de su técnico, e incluso se permitió el lujo de posponer el debate sobre la titularidad en la portería hasta el próximo verano. La entidad parisina, respaldada por el míster, hizo una apuesta clara por el cambio al incorporar a Kevin Trapp en el mercado de verano y al guardameta alemán no le ha resultado ni mucho menos sencillo encontrar su sitio en el primerísimo nivel del fútbol continental.

 

De hecho, Blanc dio una vuelta de tuerca más a la situación cuando, hace apenas dos meses, dejó constancia de su descontento con el rendimiento de Trapp. E incluso el nombre de Sirigu, el principal damnificado con el fichaje de Kevin, volvió a ocupar las primeras páginas de los diarios durante unos días. “Trapp no está satisfecho con los errores que está cometiendo, y yo tampoco”, expuso su entrenador. Desde el tirón de orejas público, el ex del Eintracht ha incrementado sus prestaciones y ha recibido el apoyo público de Bernard Lama o Lionel Letizi, ambos ex guardametas del PSG. Los dos destacaron su juego aéreo, la precisión del alemán con el balón en los pies, su fuerza en piernas y brazos y ponderaron también el hecho de que ocupe mucho espacio bajo palos. Para Lama, “cada partido es analizado al detalle y el nivel de Trapp no debería ser un problema. Al final, solo hubo un encuentro en el que su rendimiento derivó en una derrota: contra el Real Madrid. Pero, ¿cuántas veces ha salvado al PSG? No hay debate”. Lionel Letizi se posicionó en la misma línea al manifestar que Trapp debe estar por delante de Sirigu en la rotación. “Creo que es mejor que Sirigu, pero tiene que demostrarlo en el terreno de juego, sobre todo en aquellos partidos en los que el italiano no fue decisivo. Sirigu nunca rindió mal, ni mucho menos, pero confío en que Kevin pueda hacerlo mejor“. Andreas Köpke, preparador de porteros de la Mannschaft, no se desvió del mensaje de Lama y Letizi: “Yo no diría que le falta concentración en Ligue 1, pero creo que el momento para evaluarlo será en la Champions League. Ahí podremos juzgarlo realmente. Está yendo por el camino correcto”, reflexionó. “El del Chelsea será un partido muy complicado, pero si se las arregla para mantener la calma no tengo ninguna duda de que lo hará bien. Mentalmente, es fuerte“.

Y así sucedió: Trapp salió reforzado de Stamford Bridge. 

Asumiendo que Sirigu no será competencia real para Trapp en el futuro, pues todo apunta a que el italiano abandonará París más pronto que tarde, el final de curso de Kevin será extremadamente relevante a la hora de valorar qué decisión se tomará con Alphonse Areola desde los despachos. ¿Es conveniente que ambos porteros peleen por la titularidad o quizá lo más recomendable sería contar con un guardameta más experimentado como segunda opción? Pudiendo apostar por un chico de la casa, ¿renunciará el PSG a ello en el corto plazo? ¿Saldrá cedido Areola de nuevo? Ofertas no le van a faltar: Alphonse es un serio candidato a defender la portería de la selección nacional durante el próximo lustro y ha logrado brillar con luz propia en el Villarreal. Tres años más joven que Trapp, al portero nacido en Merzig la competencia le llegará desde atrás. Todo son dudas bajo palos. 

Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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2 comments

Trapp está funcionando a las mil maravillas, tiene un suplente, Sirigu, que aunque no llegue a su nivel es buen meta, y un tercero, veterano, por si las moscas, Douchez. Por mí, que se quede la portería tal y como está, se ceda a Aréola a un club que juegue Champions, y después, ya veremos. Así, crecen Trapp y Aréola, y se les puede medir en condiciones a ambos.

Yo dejaría cedido un año más a Aréola en Villarreal (principalmente si acaba entrando en Champions) y después me quedaría a los dos, copiando el estilo que se lleva últimamente de rotar a dos grandes porteros. Aréola creo que ocuparía plaza de canterano en Champions League, algo que en un club que ficha tanto como el PSG es importantísimo.

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