El día que el Badalona superó al Celtic

Badalona celebra

El Celtic era uno de los equipos de mayor entidad y fama en la categoría cadete, pero no por eso era uno de los mejores conjuntos. No estará entre los ocho cuartofinalistas, al fin y al cabo, y no lo está porque otras plantillas han rendido mejor que los escoceses. Ya en el segundo día de competición el Celtic ganó con muchos apuros al Móstoles: el club madrileño perdonó el 0-2 desde el punto de penalti, el Celtic anotó el gol de la victoria mediante un penalti muy discutido e incluso el portero terminó expulsado por doble amarilla por perder tiempo ya en el descuento. El escudo imponía, pero el fútbol no terminó de acompañar nunca al equipo cadete.

Un día después, en el mismo escenario de Llagostera, el Badalona arrolló a los escoceses con una actuación altamente convincente que se tradujo en un corto 0-1. El partido, intenso y competido, siempre respondió a lo que buscaba el conjunto catalán. El Badalona dominó mejor el espacio, ganó las segundas jugadas a pesar de su inferioridad física y aplicó una intensidad elevada que le permitió recuperar el balón cerca del marco contrario. Anuló al Celtic, incapaz de asociarse a ras de césped y neutralizó su juego aéreo. Atrás le exigió jugadas de velocidad, que obligaran a los centrales a abandonar su cómda posición en la frontal del área, y a partir de ahí encontró resquicios gracias a la buena actuación de los centrocampistas Flavio Ruggieri, interior con llegada, e Iñaki Villalba, mediapunta. Un golazo de Pau Targas, al culminar un buen desmarque a la espalda de la línea defensiva, desequilbró el choque. Ahora el Badalona se ha ganado una oportunidad de estar en la semifinal, siempre que logre vencer al Nàstic de Tarragona en la mañana del sábado.

Flavio Ruggieri. Foto: MarcadorInt.
Flavio Ruggieri cuajó una buena actuación en la victoria del Badalona frente al Celtic.

Los mejores del Celtic

El Celtic basó su fútbol en la fortaleza de su eje central. La pareja de centrales y el doble pivote se impusieron a nivel físico a la mayoría de rivales, pues se mostraron como unos futbolistas inexpugnables tanto en los choques como en los duelos aéreos. En esta tesitura los mejores fueron los dos centrales. En el perfil derecho, Max John Potter, el mejor en el juego aéreo. Potter se convirtió en una amenaza en todas las acciones de estrategia a nivel ofensivo y en una certeza de que difícilmente un córner terminaría en un gol en contra. Además, si no se le exige cubrir la espalda del lateral de su perfil se siente cómodo y mete la pierna con contundencia, de un modo similar a su pareja en la zaga, Robbie Deas. En este caso, Deas no era tan portentoso en el juego aéreo, pero tenía una salida de balón más aseada, tanto en corto como, sobre todo, en largo. El Badalona priorizó tapar al central zurdo y así consiguió que los balones que llegaran a la delantera fuesen de peor calidad.

Celtic celebra
Potter sembró el terror en las jugadas a balón parado. Aquí celebra un gol contra el Conquest Academy.

A estos nombres tenemos que añadir el guardameta, Ryan Mullen. El portero escocés se mostró especialmente seguro a la hora de descolgar centros laterales y también exhibió unas buenas condiciones bajo palos cuando los adversarios le disparaban, tanto desde cerca como desde fuera del área. Otro futbolista destacado fue el delantero Thomas Caffey, que no iba sobrado de talento pero provocó varias dianas por su insistencia en la presión y su puntualidad a la hora de aparecer en el área en el momento oportuno.

Robert Mullen, portero del Celtic.
Ryan Mullen, portero del Celtic.
Fotografías: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

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