El Nàstic culmina la hazaña

Títol Nàstic

A medida que avanzaba la final mi cabeza iba repitiendo internamente las palabras que unas horas antes me había dicho el entrenador del cadete del Espanyol, David Fernández. “Guillem es un delantero que me gusta muchísimo. Lo quise fichar para el Espanyol, pero tenía la delantera cubierta con tres puntas y al final se marchó al Levante. Pocos meses después regresó a Catalunya para jugar en el Nàstic”, me contó David durante la semifinal entre Barcelona y Nàstic. Fueron palabras premonitorias. Entonces no sabíamos que Guillem Martínez, delantero o extremo del Nàstic de Tarragona, terminaría expulsado por doble amarilla la semifinal y que se redimiría por completo con una actuación colosal en la final del MIC, en la que se convirtió en el absoluto protagonista al completar un gran partido y anotar los dos goles que dieron la victoria al Nàstic. Contra todo pronóstico, el Nàstic no solo ganó al Espanyol, sino que levantó un 0-1 en contra y se llevó el gato al agua cuando todo el mundo esperaba la tanda de penaltis.

1-0 Espanyol editado
Ribelles adelantó al Espanyol muy pronto.

El Espanyol arrancó mejor la final e impuso su juego gracias a sus mejores individualidades. Destacó David Álamo partiendo desde la banda derecha, pues rindió a buen nivel durante el primer tiempo. Álamo recibía cerca de la línea de cal, pero también aparecía por sorpresa entre líneas, habilitando todo el carril para el lateral derecho, y superaba adversarios con su elegante conducción de balón. Es un futbolista muy vistoso, que toca tanto con la izquierda como con la derecha y conecta con los demás compañeros. En este caso, el mejor socio fue Dani Ribelles. El delantero del Espanyol abrió la lata tras una buena combinación con Álamo y causó muchos problemas a la zaga tarraconense con su capacidad para proteger el balón de espaldas a portería, chocar con los centrales y caer a banda.

Sin embargo, el Nàstic reaccionó y se repuso con una diana de Guillem Martínez. El “9” del Nàstic apareció por sorpresa a la espalda de la defensa perica para rematar al fondo de la red un pase de Guillem Recasens. A partir de aquí, los tarraconenses fueron creciendo y creyeron en su plan. El partido poco a poco entró en el terreno que domina el Nàstic, el de un fútbol más directo, sin fluidez en la circulación ni espacios entre líneas. Así, las individualidades del Espanyol se fueron apagando y el equipo blanquiazul se sintió algo más atenazado por el nerviosismo de poder perder una final en la que eran loas máximos favoritos.

Javi Álamo se apagó en la segunda mitad.
Javi Álamo se apagó en la segunda mitad.

Por otro lado, el Nàstic se desplegó con bastante peligro en la segunda mitad gracias a la velocidad de Guillem Martínez, que jugó la segunda mitad en punta, y el extremo derecho Raúl Sánchez. Raúl y Guillem crearon muchos problemas a la zaga del Espanyol con sus constantes movimientos de ruptura para aprovechar las segundas jugadas y obligar a los pericos a recular. Incluso generaron alguna ocasión clara en el tramo final. La última, ya sobre la bocina, la cabeceó Guillem Martínez al fondo de la red para hacer estallar a la afición grana. El delantero catalán, que apenas duró unos meses en el Levante después de destacar en el Reus, ha sido una de las gratas sorpresas del torneo en un equipo en el que apenas ha competido esta temporada, pues llegó en febrero. A pesar de que lo conocían y lo querían atar de cerca, el Espanyol no pudo pararlo. Gracias a Guillem, el Nàstic ha hecho historia y ha culminado una hazaña de la que pocos lo creían capaz hace una semana.

Guillem Martínez.
Guillem Martínez, héroe del cadete del Nàstic.
Fotografías: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

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