Un Málaga intratable

Málaga campeon

El Málaga ya forma parte de la historia del MIC después de su tercer título consecutivo en la categoría juvenil. El equipo andaluz derrotó al Espanyol con un resultado más ajustado de lo que refleja el juego exhibido por ambos equipos, puesto que dominaron por completo el partido. Ni Málaga ni Espanyol partían como favoritos para alcanzar la final después de un inicio de campeonato algo complicado, con muchos minutos en las piernas de los futbolistas y una serie de circunstancias complejas. Sin ir más lejos, el Málaga disputó un partido de liga 24 horas antes de aterrizar en el MIC y el Espanyol confeccionó la plantilla a última hora al inscribirse al torneo juvenil, motivo por el que compitió un equipo muy joven, con muchos juveniles de primer año.

A partir de la posesión de la pelota el Málaga sometió a un Espanyol que plantó cara pero que acusó el penalti cometido sobre David Muñoz en la primera parte. El conjunto andaluz movió la pelota con criterio y velocidad, con el capitán y mediocentro Arturo Segado como eje de todo el juego malaguista. Segado distribuía el balón tanto en corto como en largo y conectó con sus compañeros. Estuvo bien a su lado Francisco Castillo y sobre todo fue clave el rol de los dos puntas. Santi López se movía entre líneas para encontrar un hueco donde recibir el pase y David Muñoz fijaba a los centrales pericos y tiraba algún desmarque de ruptura, como el que provocó el penal que él mismo transformó.

Arturo Segado, capitán del Málaga.
Arturo Segado, capitán del Málaga.

El Espanyol también quiso proponer a partir de la posesión del esférico, pero su circulación era menos fluida y de hecho los pericos tenían la pelota en su propio campo. El Málaga presionó bastante bien para intentar que Pol Lozano e Izan Checa no se sintieran demasiado cómodos, y la verdad es que lograron estorbar bastante la salida blanquiazul, más lenta de lo habitual. El Espanyol terminaba sacando el balón desde atrás, porque Pol es muy bueno al tocar rápido y sencillo, pero el equipo dependía demasiado de que Izan filtrara un pase que superara varias líneas o de que Alberto Rubio desbordara mediante sus conducciones partiendo desde la banda izquierda. Por eso sus posesiones pocas veces se tradujeron en situaciones de peligro para el guardameta Otto.

Pol Lozano, mediocentro del Espanyol.
Pol Lozano, mediocentro del Espanyol.

El Málaga amplió su ventaja con una genialidad de Manuel Cordero a falta de cinco minutos para el final. Cordero se asoció con Jonathan Martínez para terminar superando al guardameta blanquiazul con una sutil vaselina que levantó al público de Montilivi. Esta diana relajó al Málaga, que desconectó en los últimos minutos y vio cómo el Espanyol recortaba las distancias a la salida de un córner en el último suspiro, con una diana de Fode. No hubo susto para un Málaga que ganó por tercer año consecutivo y que deja al Espanyol sin ninguno de los tres títulos de las finales del domingo, después de que el Nàstic remontara en la categoría cadete y el infantil del Barcelona levantara en la recta final un 2-0 en contra.

Cordero cerró la final con una bonita vaselina.
Cordero cerró la final con una bonita vaselina.
Fotografías: MarcadorInt (todos los derechos reservados).

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