El aliciente noruego

Su equipo no es el más llamativo del cartel del MIC. Sin embargo, han ganado las dos últimas ligas y quieren demostrar en torneos como éste o las Next Gen Series que su cantera está evolucionando para garantizar la continuidad del proyecto que actualmente dirige Ole Gunnar Solskjaer.

Así que estos eran los alicientes para ver al Molde en el debut. En un partido que se acabó convirtiendo en un duelo entre el físico ya desarrollado de los noruegos y la mejor técnica de los pequeños y débiles japoneses del Joshu FC acabó emergiendo la figura de un futbolista a seguir. Un mediapunta bajito, técnico y muy elegante que lideró a los noruegos.

Cada jugada de peligro del Molde pasaba por las botas del joven Sander Svendsen. Con el “21” en la espalda no llamaba, de inicio, tanto la atención, pero ahí estaba. Recibía a la espalda de los mediocentros rivales, se giraba y luego siempre escogía la mejor opción. Svendsen regateaba lo justo para soltar el balón a tiempo para el compañero que estaba libre.

Y además marcó dos de los tres goles que supusieron la victoria en el día del debut. El primero, en una magnífica jugada individual, tras varios regates. El segundo, parando el balón y definiendo con el interior cuando todos esperaban que disparara con potencia nada más recibir el esférico. Sólo por él, no ver al Molde en las fases finales del campeonato sub 16 sería una decepción.

Artículo relacionado: Trabajar con Solskjaer.

Related posts

4 comments

Deja un comentario

*