Apurados finalistas

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Las semifinales de la categoría cadete reflejaron la igualdad que ya se intuía. Brasil y Aspire Football Dreams partían como ligeros favoritos para pasar a la final -y cumplieron- pero sus rivales opusieron una admirable resistencia. La primera semifinal (Brasil) se resolvió en la tanda de penaltis mientras que Aspire ganó en una brillante jugada de Alassana Manneh, que desequilibró un choque vibrante, muy intenso. El espectáculo representado en Sant Feliu de Guíxols fue precioso.

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Jean Jules Sepp, capitán de Aspire Football Dreams, fue uno de los nombres de la jornada. Foto: MarcadorInt

El Espanyol sorprendió a Brasil en la primera mitad. Mereció irse al descanso con ventaja en el marcador, de hecho. Su inicio, muy intenso, desconcertó a una Canarinha más imprecisa que de costumbre. Juntó las líneas y trabajó en bloque para frenar el juego interior de los brasileños. Caio Zanardi tomó más precauciones que de costumbre y alineó a tres centrocampistas por dentro en detrimento de un efectivo en la línea de mediapuntas. Con esquemas muy similares, el juego interior de Brasil se resintió y el equipo perico frenó a Matheus Pereira, que nunca recibió cómodo. Además, el Espanyol fue precavido para evitar pérdidas en campo propio (algo que condenó al Elche en cuartos) y siempre que recuperó el balón jugó de forma rápida y vertical. El equipo de Roberto Cuesta buscó salir siempre por la banda derecha de Jordan Gutiérrez, que hizo estragos al lateral zurdo brasileño y, sobre todo, al central de ese mismo perfil, Jose Marco Alves, el punto débil de su equipo. No obstante, el balón no entró. La intensidad y agresividad del Espanyol dañaron a Brasil, pero no noquearon a la selección de Zanardi. La ocasión más clara la tuvo Kevin, el lateral zurdo perico, que disparó al larguero.

Con el paso de los minutos, el Espanyol se fue desgastando y Brasil empezó a encontrar espacios en campo rival. Brasil situó a Eronildo, delantero centro, de mediapunta para ganar presencia física entre líneas y desplazó a Matheus Pereira a la banda derecha con el objetivo de que recibiera con más espacio y tiempo para jugar. El partido se le hizo largo a los de Cuesta, que se mantuvieron en la eliminatoria gracias al poco acierto del delantero Marcelo y a la notable actuación del guardameta Ayoub. El choque terminó en empate a cero y entonces apareció el guardameta brasileño Juliano para detener tres penaltis. Había dejado algunas dudas en el juego aéreo y en su torpeza a la hora de blocar disparos, pero de golpe se convirtió en el héroe de su equipo.

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Juliano, héroe de Brasil tras parar tres penaltis. Foto: MarcadorInt

Por su parte, Aspire Football Dreams superó al Barça en un partido que dominó. La primera mitad fue enormemente tensa, tanto que ambos equipos parecían agotados al descanso al haber jugado al triple de la velocidad habitual. Aspire apretó muchísimo al Barça, ahogó su salida de balón y recuperó muchísimas pelotas en campo rival. Al club culé le costó mucho hacer frente a tal prueba de exigencia, aunque con el paso de los minutos calmó a su rival y las ocasiones de Aspire se redujeron. Estuvo bien Busquets -mediocentro- para cortar el avance de la academia catarí, pero después las aproximaciones del Barça no se tradujeron en ocasiones de gol porque Jean Jules Sepp estuvo fenomenal en el eje de la zaga. Sepp ya fue uno de los mejores futbolistas del cadete de Aspire campeón el año pasado. Sin embargo, tuvo más trabajo la defensa culé para frenar las rápidas combinaciones de los vigentes campeones, con Manneh y Amani desatados en el centro del campo. Aunque respondieron bien el central Torrents y, sobre todo, el lateral derecho, Carles Puig, que peleó a un gran nivel.

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Quique Álvarez en el descanso del Aspire-Barcelona. Foto: MarcadorInt

Alassana marcó poco antes del descanso, haciendo justo lo visto en la primera parte. En la segunda mitad, no obstante, el Barça apretó. Entró Oriol Rey para jugar como mediocentro y el juego culé empezó a ser algo más fluido, coincidiendo con un ligero bajón en la intensidad de la presión de Aspire, que por muy fuerte que sea este equipo en lo físico también es humano. El Barça se hizo con el control del balón, se instaló en campo contrario y empezó a exigir a Aspire, pero faltó algo de precisión en las combinaciones en campo contrario. Olmo intentó romper al rival recibiendo entre líneas en el tramo final, con el Barça jugando en un 3-4-3 para empatar, pero Aspire resistió. La final, domingo a las 12:15 en Palamós.

Foto de portada: MarcadorInt

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