A octavos con deberes

Foto: sbos2

No será el Estados Unidos – Alemania un partido que permanezca en nuestra memoria cuando queramos echar la vista atrás y recordar este Mundial, todo sea dicho.  En una competición como la que estamos viendo, marcada por momentos que por distintos motivos tienen una importancia emocional especial y pese a que lo que rodeaba al partido prometía, lo cierto es que al final el desarrollo fue bastante monótono y, por qué no decirlo, aburrido para el espectador neutral ávido de espectáculo. Con los dos equipos satisfechos por el empate y un contexto en el que cuanto menos cosas pasaran mejor (USA no quería recibir más goles que debilitaran su goalaverage y a Alemania el empate primero y la victoria después le daban la primera plaza del grupo), se vio el partido que se tenía que ver: lento, espeso y con actitudes conservadoras. Sin embargo, siempre se pueden sacar cosas de un partido de fútbol. Tras la eliminación de España, Italia e Inglaterra, Alemania se perfila como una de las favoritas y, teniendo en cuenta que lo que Löw está llevando a cabo en este Mundial ofrece bastantes cambios respecto a lo que había hecho hasta ahora, tener la oportunidad de ver a esta selección competir, rodarse y plasmar en el campo las ideas de Jogi por tercera vez en esta competición,  sirvió para comprenderla un poco mejor, para medirla en más profundidad.  También volvió a quedar claro, por si alguien tenía alguna duda, que Estados Unidos va a ser un hueso duro de roer para cualquiera, empezando por Bélgica. Saben competir. Estas son algunas lecturas que deja el partido.

Low-Alemania-Focus

Löw aún tiene que tomar algunas decisiones. Foto: Focus Images Ltd

Lo que gana y lo que pierde Alemania sin Khedira:

La importancia de Sami Khedira en la selección alemana es indiscutible. Löw siempre ha sido un enamorado de él,  fue quien lo presentó a la élite en Sudáfrica 2010 y quien le ha esperado hasta el último suspiro para llevarle a Brasil pese a haber sufrido una lesión grave. Y es una decisión que se entiende: el jugador del Real Madrid aporta una serie de cosas a este equipo que el resto de competidores por ese puesto no pueden ofrecer, o al menos no de la misma forma. En un equipo relativamente plano, con centrocampistas y extremos fijos y poco sorpresivos, el jugador de origen tunecino ofrece ruptura, desequilibrio, sorpresa, profundidad. Una opción de pase hacia adelante, un desmarque en profundidad, un hueco que obligas a tapar a tu rival. En el aspecto defensivo, en un equipo que ataca con tantos hombres por delante de balón, Sami es un corrector sin igual: con su impresionante despliegue físico consigue parar contras, ganar esos balones divididos que marcan la diferencia, no dejar que el rival se organice… Sin embargo, hoy tenía problemas físicos y Löw le dio la oportunidad a Bastian Schweinsteiger en su posición. La jerarquía de Basti en esta selección, al igual que en el Bayern, es indiscutible. La identificación que provoca entre su hinchada, su carisma, su liderazgo y su experiencia aportan esa serie de intangibles que sin duda tienen muchísima importancia en el fútbol. Por eso, pese a que venga de una temporada accidentada y su estado físico no sea el óptimo, cuesta pensar que Löw le vaya a dejar fuera cuando se juegue lo gordo. La versión que vimos hoy del centro del campo alemán con Lahm, Kroos y Schweini ofreció algunas novedades respecto a lo anteriormente. Basti haciendo de Khedira, con su actual estado físico, es cierto que ni mucho menos puede igualarle en recorrido, pero en esta Alemania del ataque posicional y de la circulación lenta, el del Bayern tiene mejor trato de balón. Se observó que con el mencionado trío de centrocampistas del Bayern, el equipo en salida de balón es menos previsible (uno de los principales defectos de esta Alemania) y rico, ya que ambos pueden permutar, ocupar la base e ir rotando. Su diferencial cambio de orientación, por ejemplo, sirvió para habilitar a Müller y a Podolski varias veces cuando no había forma de avanzar. Löw tendrá que decidir.

USA: Solidez sin amenaza

Pese a que Klinsmann sea recordado por ser el impulsor del fútbol ofensivo en Alemania, lo cierto es que en este Mundial ha quedado claro que es un entrenador bastante pragmático. En un grupo con Ghana, Alemania y Portugal, seguramente tú seas el que menos talento individual tengas y tus opciones de competir pasan por ser un equipo ordenado tácticamente, fiable.  Y eso es justo lo que ha construido Klinsi: una escuadra sólida, que compite bien, defensivamente férrea y con una idea colectiva que sus jugadores asumen y mueren por ella. Paradigma de ello es el centro del campo formado por Bradley, Beckerman y Jones, que simboliza esa veteranía y ese gen competitivo tan yankee. Sin embargo, también tiene sus defectos: USA es un equipo algo lento, espeso, poco incisivo y profundo. Apenas puede salir a la contra, ni tiene jugadores que exploten los espacios salvo quizá Dempsey y Johnson. No es de extrañar que la gran mayoría de goles de esta selección en Brasil provengan de jugadas a balón parado. Habrá que medir cómo les pesa ese déficit cuando tengan el marcador en contra y tengan que llevar ellos la iniciativa.

Thomas Müller en modo leyenda

En teoría que Thomas Müller, con 24 años, lleve 9 goles en dos Mundiales debería de decir todo sobre él, pero lo cierto es que no revela nada más que que es un extraordinario goleador. Y se corre el riesgo de, al loar su oportunismo de cara a puerta, infravalorar a un futbolista de una complejidad y un entendimiento del juego monstruoso. Da igual que le pongan de delantero centro, por la derecha o en la mediapunta: su frenética mente está constantemente pensando en tomar decisiones que aporten a su equipo, en moverse para ofrecerle cosas, en ser productivo. En un equipo como el de Löw, poco incisivo, algo espeso y no demasiado profundo, el del Bayern, por sí solo, legitima esta propuesta. Se encuentra los espacios pese a ser el único que fija, se asocia a un toque para compensar con velocidad en asociación la poca ruptura, cae a banda… y luego, por supuesto, en el área sabe moverse y finalizar como lo que es, un crack mundial. Se le ve enchufadísimo en esta competición, es el indiscutible líder de Alemania y está jugando de escándalo al fútbol.

Foto de portada: sbos2

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7 comments

Beckerman está siendo una agradable sorpresa para mí. Es lento, técnicamente muy justito, y de vez en cuando se le va la mano repartiendo tarascadas… pero oye, siempre concentrado, siempre en su sitio, atento a las ayudas, trabajando duro… un buen jugador de equipo, en definitiva. Además, las rastas le dan ese aire interesante jaja.

Esta Alemania no me convence nada nada nada. Necesitan poner a Schweni-Khedira-Kroos en la medular con Lahm de lateral derecho y Grosskreuts por la izquierda o viceversa. Este equipo puede ser mucho mejor con un tecnico mas capacitado.

A mí también.. Además de vez en cuando tiene unos gestos técnicos como voltearse rápido o dejar un rival atrás sin que haya una nueva presión esperándole que abren espacios en el rival. Lo vi solo un juego y medio y me parece el jugador más importante luego de Dempsey y Bradley..

Tremendo Thomas Müller.! Espero que Guardiola saque muchas conclusiones sobre los jugadores que con él no rindieron en muy buena forma pero que se están saliendo durante el mundial. Robben, Müller y Shaqiri, están siendo explotados correctamente por sus respectivos técnicos con tácticas que maximizan su rendimiento. Recordar que el técnico deber adaptarse a la plantilla y no la plantilla al técnico.

Lo de Alemania es muy plano, aburrido. Tiene muchos defectos este equipo: laterales con enormes limitaciones ofensivas y definitivamente le falta explosión y vértigo arriba. Como extraña a Reus….

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