El zorro y la jirafa

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No sorprende que dos futbolistas que no se parecen más que en el blanco de los ojos condicionen un partido en el que los contendientes no tienen nada en común. Por un lado, un zorro. Por otro, una jirafa. Y los dos en un hábitat poco natural. No es frecuente ver al pequeño y joven zorro Yacine Brahimi en el centro, pero su despliegue en ataque, su presión, sus ofrecimientos y sus apoyos lo convirtieron en el más peligroso de Argelia. Tampoco es habitual últimamente ver a la alta e incomprendida “jirafa” Kim Shin-Wook rodeada de tigres orientales. La incomprensión lo relega a un segundo plano en la actual República de Corea cuando sus cualidades y su altura podrían marcar diferencia siempre. Ayer lo hizo en Porto Alegre. En un partido de Copa del Mundo que anhelaba remontar imantando balones a su cabeza. El incoveniente fue el tiempo: apareció demasiado tarde, cuando los zorros del desierto habían cazado 3 goles en el Estádio Beira-Rio.

Halilhodžić hizo a Argelia ofensiva con Brahimi

El seleccionador argelino, Vahid Halilhodžić, hizo un total de 5 cambios en la alineación con respecto al debut de su equipo ante Bélgica. Quería que su equipo fuese más ofensivo. Es por esto por lo que el cambio más importante de todos fue a la postre el de Saphir Taïder por Yacine Brahimi. El preparador bosnio cambió el esquema a 4-2-3-1 y colocó al futbolista del Granada como mediapunta. Su objetivo: desarbolar el sistema defensivo de la República de Corea (dependiente de Ki) para que, sin apoyos, los centrales mostrasen su (bajo) nivel real. Como el combinado asiático es más posesivo por naturaleza que Argelia, el primer paso para la victoria de los africanos fue quitarle el balón. Para ello, los zorros del desierto se estructuraban en un 4-4-2 con una presión intensa en la primera línea, formada por Islam Slimani y Brahimi. Esta presión asfixiaba al eje de la zaga, le impedía conectar con Ki Sung-Yong y forzaba un juego directo sobre los atacantes inaprovechable por los principios de Hong Myung-Bo: su punta titular es el discutido Park Chu-Young (70 minutos oficiales esta temporada) y su mediapunta es el capitán Koo Ja-Cheol (acostumbrado a jugar de interior o más atrás en la Bundesliga). Son futbolistas de poca altura que tardaron 20 segundos de partido en mostrarse incapaces de bajar balones aéreos. Si ya de por sí tienen poco éxito solos en esta labor, ayer estuvieron obstaculizados por un central bien posicionado como Rafik Halliche y por otro más corpulento y dado al choque como Madjid Bougherra. Argelia privó de salida de balón en raso a la República de Corea en apenas un par de minutos y empezó a controlar el cuero.

Carvajal Brahimi FocusBrahimi no solo desbordó, como hace habitualmente en Granada, sino que también presionó y se ofreció ante Han Kook-Young.
Foto: Focus Images Ltd.

La República de Corea de Hong Myung-Bo es más posesiva que la del anterior seleccionador, Choi Kang-Hee. El libro de estilo del mítico excentral de los Taegeuk Warriors no contempla la presión alta como solución para frenar al rival sino que apuesta por el repliegue, ya sea a media o a baja altura. Se quiere la pelota más que en la etapa anterior, pero no se pelea sino que se espera a que el rival la pierda en el entramado defensivo. La solidaridad de los centrocampistas en el repliegue es significativo y al rival se le hace difícil salir en raso por los costados. En este escenario, Argelia mostró dos maneras de atacar. La primera, muy agresiva, implicaba una salida con el balón controlado del capaz Halliche para encontrar a un Carl Medjani que avanzaba a la espalda de la primera línea surcoreana y por el hueco del excesivamente sacrificado Lee Chung-Yong. Este movimiento ofensivo del ‘5’ animaba a Nabil Bentaleb a colocarse frente a Ki Sung-Yong. El interior del Tottenham ganaba mucha altura y se colocaba casi junto a Brahimi, que se encontraba frente al solidario Han Kook-Young. Con su superioridad física y su capacidad de desborde, una recepción a tanta altura y un giro les permitiría tener un escenario ideal para enfrentarse a los débiles y desasistidos centrales. Y no irían solos, sino que tendrían tres acompañantes: Sofiane Feghouli, Abdelmoumene Djabou e Islam Slimani.

Argeli1Infografía: Share My Tactics.

Este plan era muy arriesgado: si no giraban los “dos interiores” o si había una pérdida en las conexiones de Halliche y de Medjani, la República de Corea podía salir al contragolpe. Por eso, pronto apareció el mecanismo de ataque más utilizado y más duradero. En vez de lanzar Medjani a Bentaleb, retrocedía Brahimi a ofrecerse a cerca de Bentaleb y por delante de Han Kook-Young. Así, Halliche no se exponía tanto en la salida, se la entregaba a un Medjani ofrecido a una altura más normal en un pivote y los interiores tendrían capacidad de recepción y giro para dañar el sistema defensivo surcoreano. Al recibir un poco por delante de la divisoria y no tan cerca de la frontal del área asiática, el giro no les dejaba ante los centrales sino que solo les daba ventaja en la jugada de ataque sobre el doble pivote Han-Ki. Esto lo aprovechaban con pases a los costados, donde Feghouli y Djabou rebosaban a la República de Corea. No por enfrentarse en el uno contra uno contra los laterales sino por aprovechar el espacio del doble pivote, que empezaba las jugadas sobre Bentaleb y sobre Brahimi.

ALG2Infografía: Share My Tactics.

Este plan ofensivo, que le dio a Argelia superioridad con balón, generó muchas ocasiones de gol y acciones a balón parado. Pero llegaba el gol. Por eso, Argelia, convencida del bajo nivel de los centrales surcoreanos (pese a su rendimiento con apoyos ante Rusia), probó el juego directo sobre los tres hombres más adelantados: Djabou, Feghouli y, sobre todo, Slimani. El punta del Sporting CP, con su poderío físico, su velocidad y sus 188 centímetros, supo bajar buenos balones en la zona de los laterales surcoreanos –Lee Yong y Yun Suk-Young– y en la del doble pivote. En una acción de juego directo, Slimani condujo corriendo en paralelo a las líneas de banda y entre los dos centrales, que solos ante el peligro, no fueron capaces ni de ir al suelo ni de meterle la pierna a un delantero más veloz y fuerte que ellos. Kim Young-Gwon y Hong Jeong-Ho quedaron a un lado y Slimani metió el 0-1. Inmediatamente después, en un córner, el portero Jung Sung-Ryong –muy venido a menos en comparación con su Mundial de 2010 falló al salir de portería en un córner que botó Djabou y que remató Halliche. 0-2. Y poco tiempo después, tras varias ocasiones generadas con Brahimi dañando el sistema defensivo asiático, llegó el 0-3 de Djabou, asistido por Slimani tras bajar un balón largo.

Hong Myung-Bo abandona sus principios con Kim Shin-Wook

“Partido ganado al descanso”. Eso debió pensar Argelia cuando salió con una actitud más pasiva en el segundo tiempo. Le cedió la posesión a la República de Corea y se concentró para replegar a media altura y a salir al contragolpe. Esta vez, era más comprensible hacerlo en comparación con el planteamiento de partida del primer partido, y le permitía ahorrar físico a los atacantes para el encuentro decisivo del jueves ante Rusia. La República de Corea aumentó su volumen de posesión y empezó a buscar, a través de su doble pivote, a Son Heung-Min. Con Park Chu-Young desconectado del partido, Lee Chung-Yong trabajando en fase defensiva con Djabou y con Koo Ja-Cheol retrocediendo por naturaleza, el futbolista del Bayer 04 Leverkusen trata de liderar a su equipo para llevarlo a campo contrario. Es la estampa clásica surcoreana en todo lo que va de Mundial y en casi toda la etapa Hong Myung-Bo. Son centró su posición, en parte, para recibir de Ki Sung-Yong, de Han Kook-Young o de Koo Ja-Cheol. Estos 3, juntos por dentro y sin oposición, mezclaban ante Brahimi y Bentaleb. Argelia tomó una medida de precaución sabia y básica para que esas asociaciones no fueran a más: juntó al centrocampista más defensivo (Medjani) con el más ofensivo del rival (Son Heung-Min). Pero Son no solo se centraba para recibir de los centrocampistas y no quedar aislado en un carril. También intentaba bajar unos balones largos que servía su equipo por frustración pese a no sufrir casi presión argelina. En uno de esos balones, a los 5 minutos de la reanudación, Son controló con la espalda, despistó a Bougherra y mandó el balón al arco por debajo de las piernas de Raïs M’Bolhi.

KOR 1Infografía: Share My Tactics.

Hong Myung-Bo percibió que el equipo, frustrado al asociar ante un buen repliegue, estaba utilizando el recurso del juego directo. A raíz del 1-3, decidió seguir la tendencia del juego de sus hombres con una dirección de campo que satisfizo a sus críticos. Principalmente, por cómo complementó los mecanismos ofensivos. El primer cambio fue el de su apuesta más polémica con diferencia: fuera Park Chu-Young por Kim Shin-Wook y sus 196 centímetros. El ariete de Ulsan Hyundai empezó a bajar balones aéreos servidos por los centrales (especialmente Kim Young-Gwon, con su gran golpeo de balón) para que los utilizasen en asociaciones en altura los tres “mediapuntas” que lo escoltaban: Son, Koo Ja-Cheol y un Lee Chung-Yong liberado de tareas defensivas para la búsqueda de la remontada. Cuando se empezaba a acercar el 2-3, Sofiane Feghouli recibió con ventaja ante Han Kook-Young e inició una de las jugadas asociativas más bonitas del Mundial. Partió desde la derecha, centró su posición, cedió a Brahimi, se coló entre los centrales y devolvió una pared al futbolista del Granada para el 1-4. El partido parecía acabado.

Fotor062344437Kim Shin-Wook y Lee Keun-Ho, los mejores atacantes junto a Son en la era Hong Myung-Bo, revolucionaron el segundo tiempo.
Fotos: 블루포토 홍준기 y TAKA@P.P.R.S. Edición: MarcadorInt.

Hong Myung-Bo metió en el campo al mejor futbolista de Asia de 2012: Lee Keun-Ho. En vez de colocarse en la delantera como ante Rusia, cayó a la banda menos típica en él, la derecha. El sustituido fue un Lee Chung-Yong desgastado físicamente por el trabajo de la primera mitad. Lee Keun-Ho ha crecido y se ha convertido en un futbolista igual de desequilibrante en cualquier posición del último cuarto de cancha en su año y medio de servicio militar y de cesión obligatoria al equipo del ejército, el Sangju Sangmu. Cuando fue campeón de Asia con Ulsan Hyundai en 2012 rendía muy bien en la banda izquierda, asociándose con su entonces compañero Kim Shin-Wook. Ahora, es capaz de mezclar bien con el alto ariete en más posiciones. En uno de los 12 balones bajados con éxito por Kim (de 15 en total en 33 minutos de juego), Lee Keun-Ho apareció moviéndose sin balón de derecha a izquierda para recibir de Son Heung-Min. Lee centró y Koo Ja-Cheol, llegando desde atrás, marcó el 2-4. Se volvía a creer en la remontada pese a que restaban 15 minutos.

kor2Infografía: Share My Tactics.

El partido se apagó en el minuto 77, cuando Halilhodžić hace su segundo cambio y cuando Hong Myung-Bo agota las sustituciones. El mediocentro del Getafe Medhi Lacen entró al campo por un lúcido Brahimi, mientras que el trabajador Han Kook-Young le dejó su sitio al mediapunta Ji Dong-Won. Argelia solidificó su centro del campo al tener, de nuevo en 4-3-3, a dos mediocentros puros y a un interior sacrificado como Bentaleb. La “V” del centro del campo se convirtió en una línea de pura protección de la zaga en un sistema defensivo de 7 (Feghouli y Djabou retrocedían pero el físico no les implicó en exceso en el repliegue). La República de Corea, por su parte, metió a Ji con la idea de tener 4 futbolistas para asociarse en altura y buscar el gol a partir de un balón bajado por Kim Shin-Wook. Ki Sung-Yong, solo en un centro del campo vacío entre repliegue argelino y ataque surcoreano, ponía buenos balones largos, pero la superioridad numérica argelina (7 contra 4) impedía que diesen frutos. Argelia amarró los tres puntos y ganó por primera vez en una Copa del Mundo desde un 3-2 a Chile en el Mundial de España 1982, inservible por el pacto austroalemán de Gijón. Tras 11.686 días, Argelia saborea una victoria mundialista peleada con atrevimiento que les hace depender de sí mismos ante Rusia para pasar a Octavos de Final. La República de Corea, con su reacción tardía, se queda con una unidad y necesita una combinación poco probable de resultados para acceder a la siguiente ronda.

Fotos de portada: 블루포토 홍준기 y Focus Images Ltd. Edición: MarcadorInt.

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