Capitán América

Dempsey wjarrettc

El 2-2 sobre la bocina que consiguió Portugal en el minuto 95 mantiene a los lusos con la esperanza de poder alcanzar los octavos de final: necesitan que Estados Unidos y Alemania no empaten en la última jornada y recortar una diferencia de 5 goles con los primeros o de 8 goles con los segundos. Es un panorama complicado para los de Paulo Bento, ya que el empate clasifica tanto a estadounidenses como alemanes, pero aún no están eliminados.

Los emblemas

Aunque la previa mundialista estaba centrada en la exclusión de Landon Donovan de la lista para Brasil, el relevo en la capitanía y estandarte ya estaba asignado: Clint Dempsey. El estadounidense, con un gol en los primeros segundos de la primera jornada ante Ghana, ya dejó claro quién iba a liderar a esta selección durante el Mundial. El segundo día, esta vez siendo delantero centro (la lesión de Altidore convenció a Klinsmann de sacar un único delantero y reforzar el centro del campo), Dempsey volvió a ser decisivo. Si bien es cierto que no pisaba el área con constancia, que es más una pieza para ofrecerse que para rematar, no faltó cuando se le pedía: apareció al segundo palo para rematar con el pecho el balón que casi deja a Estados Unidos en los octavos del Mundial. Otro de los veteranos, Tim Howard, también tuvo un papel protagonista. En el primer gol cae demasiado pronto al suelo y puede hacer más, pero su actuación desde ese momento fue mejorando hasta resultar decisivo con varias paradas claves. Por último, Michael Bradley, uno de los señalados en el debut mundialista de Estados Unidos, ya que está llamado a ser uno de los jugadores importantes del equipo en el centro del campo pero naufragó ante Ghana. En la segunda jornada tenía que reivindicarse, como ya avisó, pero volvió a no tener una gran noche: falló un tiro a puerta vacía (la saca Costa bajo palos) y en el segundo gol portugués deja mucho espacio para el centro.

Erik Daniel DrostHoward y Dempsey son los estandartes de Estados Unidos (Foto: Erik Daniel Drost)

La gran sensación

Cualquiera que viese el partido completo entre Estados Unidos y Portugal coincidirá en que una de las actuaciones más destacadas fue la del lateral derecho Fabian Johnson. Su carril fue un constante surtidor de balones de peligro hacia el área de Neto. La vocación ofensiva de Johnson, constante durante todo el encuentro, aumentó debido a los espacios y a los problemas defensivos que tuvieron los lusos en ese sector del campo. En primer lugar, Coentrao no pudo ser de la partida por una lesión, por lo que su sustituto, André Almeida, no era ni siquiera lateral izquierdo puro. En el descanso, además, Paulo Bento tuvo que hacer una sustitución con motivo de los problemas físicos del propio Almeida y colocó a Veloso, mediocentro, en su lugar. Si a todo esto le sumamos que el extremo de esa banda era Cristiano y que el interior, Meireles, era quien tenía que ayudar siempre en tareas defensivas, llegamos a la conclusión de que el panorama fue una invitación a la exhibición de Johnson.

El tridente portugués

Paulo Bento, seleccionador de Portugal, ha tenido muy mala suerte con las lesiones de sus delanteros. En el primer partido, Hugo Almeida se lesionó al poco de comenzar. En el segundo, su sustituto, Postiga, tuvo que ser cambiado en el primer tiempo. Esto descuadraba cualquier tipo de plan inicial. En ambos casos entró Éder para ocupar la posición más adelantada del esquema luso, ese 4-3-3 que tiene a Cristiano Ronaldo y a Nani como extremos. En ningún momento de los dos choques ha dado la sensación de funcionar -es cierto que ante Alemania ya estaba roto el encuentro- y, sobre todo, queda la duda de si Éder congenia bien con sus dos compañeros de ataque. El delantero no supo aguantar balones de espaldas y estuvo errático a la hora de ejecutar las jugadas. Nani marcó el primer gol, pero a partir de ahí pasó muy desapercibido. Y Cristiano, renqueante de unos problemas musculares, no estuvo certero hasta el minuto 95, cuando puso un centro fabuloso para que Varela rematase a placer de cabeza y mantenga una mínima esperanza en la selección de Portugal.

Cristiano Ronaldo FocusA pesar de sus problemas físicos, un centro de Cristiano resultó en el empate portugués (Foto: Focus Images Ltd)

Minutos muy esperanzadores

En el descanso, con motivo de la lesión de André Almeida -y del consiguiente desplazamiento de Veloso al lateral izquierdo- Paulo Bento dio entrada a William Carvalho, que debutaba en el Mundial tras no jugar ni un minuto en la primera jornada. El mediocentro del Sporting de Portugal logró robar con eficacia y movió el balón rápido, a pocos toques, algo que necesitaba el equipo. Dejó un sabor tan dulce que no sería de extrañar que en el último y decisivo partido ante Ghana saliera como titular.

Foto de portada: wjarrettc

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4 comments

Lástima que Bento se haya dado cuenta tan tarde que Carvalho es absolutamente necesario para darle ese salto de calidad a un centro de campo envejecido y sin frescura. Lo hizo casi todo bien: robó, siempre entregó bien, impuso presencia física, fue claro en todo momento.

Debió jugar desde el primer partido. Se dio cuenta muy tarde (insisto).

Para mi Bradley también fue de los mejores,casi todo lo hizo con criterio.No sé que partido vio el señor de Grado…Para gustos los colores.
Saludos

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