Casi pero no

Didier Drogba Costa Marfil Foto:Jake Brown

En cada gran torneo de selecciones en el que participa Costa de Marfil siempre escuchamos las mismas frases. “La generación de los Touré y Drogba está envejeciendo, esta puede ser su última oportunidad” o “tuvieron mala suerte con sus grupos en los Mundiales de 2006 y 2010” son argumentos recurrentes cada vez que se habla de Costa de Marfil. Llegaron al Mundial de 2006 como subcampeones de África, donde sólo la tanda de penaltis los apartó del éxito continental del que disfrutó Egipto, que iniciaría así un ciclo exitoso en las Copas de África. Llegó al Mundial de Alemania con Boka a punto de dar el salto al Stuttgart, con un Arouna Koné que empezaba a despuntar en Eindhoven, un Zokora que se ganaría el traspaso al Tottenham ese mismo verano, Eboué y Kolo Touré titulares en el Arsenal subcampeón de Champions, Didier Drogba instalado en la élite de la Premier y unos jóvenes Yaya Touré (Olympiacos) y Romaric, de 23 años. Apuntaba alto ese equipo, el más potente de África entre los mundialistas (se colaron Togo y Angola, además), pero cayó en el grupo más complicado: Serbia, Argentina y Holanda. Dos derrotas y fuera tras la segunda jornada.

Costa de Marfil Serbia 2006 Björn Láczay

Costa de Marfil sólo pudo ganar a Serbia en el Mundial de 2006. Foto: Björn Laczay

Antes del segundo Mundial, otras dos Copas de África. En 2008, los miembros del equipo costamarfileño ya eran mucho más mediáticos. Didier Drogba era una estrella de la Premier y Yaya Touré acababa de fichar por el Barcelona. Kolo Touré, Zokora, Eboué y Meité eran nombres consolidados en la Premier. Los defensas Gohouri y Zoro militaban en la Bundesliga y se colaron Salomon Kalou y Gervinho, que repitieron más tarde en los Juegos Olímpicos de Pequín, donde casualmente cayeron en el mismo grupo que Serbia y Argentina, como en Alemania 2006. Una vez más, el inicio de la Copa de África fue prometedor. Pleno de puntos en la fase de grupos, donde coincidieron con Nigeria, y cinco tantos ante Guinea en los cuartos de final. Hasta que, en la penúltima ronda, se volvió a cruzar Egipto. El vigente campeón continental se impuso por un contundente 1-4, pese a que Costa de Marfil gozó (y desperdició) múltiples ocasiones en el primer tiempo. Antes del descanso se lesionó Barry Copa, portero titular, y tuvo que entrar Loboué, guardameta que no había disputado ningún partido oficial con la selección de Costa de Marfil. Era suplente en el Fürth, de la segunda división alemana. Esta temporada Loboué ha descendido a la cuarta categoría del fútbol teutón con el Wacker Burghausen. Pero siempre podrá contar a sus nietos que Aboutrika le marcó un gol en una semifinal de una Copa de África.

Drogba Costa de Marfil - calciostreaming

Didier Drogba no ha levantado ningún título con su selección. Foto: calciostreaming

Hubo tiempo para regenerar el equipo en 2010, año de Copa África y Mundial. Zokora y Yaya Touré instalados en España, Kolo Touré ya en el Manchester City, Gervinho ya colocado en el Lille de Rudi Garcia, Tioté cerca de ganar la Eredivisie con un histórico Twente, Demel en un Hamburgo semifinalista de la Europa League o Kader Keita militando en el Galatasaray. Pero, una vez más, la gloria se le resistió a esta generación, que tras superar la fase de grupos como primera (en un grupo de 3, sin Togo, que se retiró tras el grave incidente previo que afectó a la expedición de Adebayor y compañía en su viaje a Angola) cayó en los cuartos de final. Lo hizo de forma cruel ante Argelia. Todo parecía sentenciado, pues Kader Keita había adelantado a Costa de Marfil en el minuto 89 con un cañonazo desde fuera del área. Pero Argelia no se rindió y empató en el descuento con un cabezazo de uno de sus referentes, Bougherra. El equipo del norte de África se terminaría imponiendo en la prórroga con otro cabezazo idéntico, horriblemente defendido por la zaga marfileña. Nueva decepción que terminó con la destitución de Vahid Halihodzic. Curiosamente, el técnico que ha hecho historia al clasificar por primera vez para los octavos de final a Argelia, la selección que eliminó a Costa de Marfil en esa edición de la Copa de África.

Sven-Goran Eriksson llegó a Costa de Marfil cuatro meses antes del Mundial de Sudáfrica

A la lista de convocados para la Copa de África para el Mundial se sumó Seydou Doumbia, que marcó 30 goles en la liga suiza con el Young Boys, además del nuevo seleccionador, Sven-Goran Eriksson. Compitió bien esa selección de Costa de Marfil, que empató a cero en el debut contra Portugal y sucumbió ante Brasil en la segunda jornada. Llegaba con opciones de pasar en la última jornada, pero necesitaba un tropiezo de los lusos frente a los brasileños… y levantar la diferencia de 7 goles que había conseguido el equipo de Carlos Queiroz ante una Corea del Norte que en la primera jornada había resistido dignamente contra Brasil. El combinado africano sólo ganó por 3-0, pero un 8-0 tampoco le hubiese valido, pues empataron a cero Brasil y Portugal. Una vez más, en su segundo Mundial, Costa de Marfil cayó en un grupo complicado y se despidió tras la primera ronda.

Cristiano Ronaldo Portugal Tioté Costa Marfil Foto:Meraj Chhaya

Costa de Marfil empató ante Portugal, pero no superó la fase de grupos en Sudáfrica. Foto: Meraj Chhaya

Pero lo peor quizás fue lo acontecido en 2012. Copa de África de Gabón y Guinea Ecuatorial. Los pesos pesados de la generación costamarfileña ya han envejecido: Barry Copa, el guardameta, cumple 32 primaveras; Zokora, Kolo Touré, Didier Drogba y Kader Keita, referentes de ese equipo, superan la treintena. Eboué, Yaya Touré, Bamba, Tiené o Boka, futbolistas con peso y minutos, se acercan a la peligrosa cifra de los 30 años. Eso sí, Kalou aún tiene 26 años, pese a que llevaba varias temporadas jugando en la Premier, y Gervinho y Tioté ya han dado el salto al fútbol inglés. Doumbia ya se ha consolidado en la selección como suplente de garantías y asoman la cabeza jóvenes como Gradel o un tal Wilfried Bony, que empieza a marcar goles con el Vitesse en el fútbol holandés. Se mezclan los veteranos a una edad todavía buena con jóvenes con cierta experiencia. Esta combinación permite que Costa de Marfil supere los grupos sin dificultad, derrote a la sorprendente Guinea Ecuatorial en cuartos y se plante en la final tras vencer a Malí en semis. Esperaba en la final la revelación de la CAN, Zambia, que había eliminado a Ghana en una semifinal dramática en la que Asamoah Gyan volvió a fallar un penalty importante. Y se impuso la mística de esa selección dirigida por Hervé Renard, que en cierto modo homenajeó a esa generación zambiana que perdió la vida en un accidente aéreo acontecido en 1993 en Gabón (sede de esa edición de la CAN). La final, con ocasiones pero con pocos goles, se decidió en la tanda de penaltis. Por segunda ocasión, seis años más tarde, el equipo de Costa de Marfil se jugó el título continental desde los once metros. Y lo volvió a perder en una dramática sucesión de lanzamientos. Dispararon ambos equipos en nueve ocasiones. Gervinho erró el definitivo.

Doce meses más tarde, Costa de Marfil pudo redimirse de la final anterior. Otra Copa de África, esta vez organizada en Sudáfrica y no en Libia por la guerra civil que imposibilitó la celebración del torneo en el país norteño. La experiencia fue incluso peor. Se cruzó el equipo dirigido por Sabri Lamouchi con la Nigeria de Keshi y perdió por culpa de un golazo de Mba tras una maravillosa conducción. Sunday Mba, un chico de 24 años que militaba en el Warri Wolves de su país, se cargó las opciones de los costamarfileños. Unos días más tarde, el mediapunta nigeriano se ganó la condición de héroe al anotar el tanto de la victoria en la final contra Burkina Faso.

Nigeria Keshi Focus

La selección nigeriana de Keshi eliminó a Costa de Marfil en la Copa de África 2013. Foto: Focus Images Ltd

No obstante, la generación costamarfileña alargó su vida hasta el Mundial 2014. La última oportunidad. El retorno de Drogba al fútbol europeo en invierno de 2013 era una señal de que quería llegar a Brasil. Aunque con 36 años ya no intimida como antaño, del mismo modo que Barry Copa ya no es tan ágil bajo palos a pocos meses de alcanzar las 35 primaveras. Ni Kolo Touré ni Zokora, con 33 años, son tan rápidos y sólidos como en el pasado. Aurier, Akpa-Akpro y Diomandé, de 21 años, eran las únicas gotas de renovación en un equipo algo envejecido. Pero, paradójicamente, con las estrellas entradas en años, el sorteo mundialista fue más benévolo con Costa de Marfil: Japón, Colombia y Grecia. Selecciones de un nivel similar, un grupo en el que las cuatro tenían opciones de superar la primera ronda. Pero ni siquiera así Costa de Marfil fue capaz de alcanzar los octavos de final. Empezó remontando contra Japón, con un Drogba estelar cambiando el encuentro con su ingreso al terreno de juego en la segunda parte y un maravilloso Aurier en sus constantes incorporaciones desde la derecha. Compitió ante Colombia, pero el equipo africano sucumbió por un ajustado 2-1. Y en el choque decisivo, en el que partía con ventaja, pues el empate le valía para clasificarse, perdió ante Grecia. No jugó bien Costa de Marfil, a la merced de un conjunto heleno mermado por las bajas de Mitroglou, Karnezis, Katsouranis y Kone. Fue mejor la selección de Fernando Santos, pero un tanto de Bony bastaba para certificar el pase a los octavos. Hasta que Giovani Sio cometió un penalty en el tiempo de descuento. Como en 2006 o 2012, un dramático lanzamiento desde los 11 metros abofeteaba de nuevo a esta generación de futbolistas. Como en 2010 o 2013, se le volvía a escapar su objetivo por un despiste en los últimos compases. Samaras no perdonó.

La suerte no ha sonreído a Costa de Marfil en la última década. En los momentos decisivos, la fortuna siempre le ha sido esquiva a esta generación africana. Pero cuando la fortuna le da la espalda tantas veces a un equipo la mala suerte deja de ser casualidad. Quizás se ha hecho algo mal. Quizás no se ha sabido mantener la cabeza fría en los momentos decisivos. Quizás ha faltado contundencia en el área propia con el marcador ajustado. Quizás, quizás, esta generación de Costa de Marfil se ha visto superada por las expectativas y la presión que la ha rodeado siempre. Y esta vez parece que no habrá otra oportunidad.

Aunque en enero regresa la Copa de África.

Costa de Marfil celebra Groundhopping Merseburg 2

¿Logrará el título que tanto ansía Costa de Marfil en la CAN 2015? Foto: Groundhopping Merseburg
Foto de portada: Jake Brown

Related posts

1 comments

Maravilloso artículo. Sería una lástima que la generación de los hermanos Touré, Didier Drogba y compañia se retiren de la Selección sin un título.

Deja un comentario

*