Cinco (tristes) historias africanas en los Mundiales

Togo Foto:savv

Camerún se ha encargado (otra vez) de dejar en mal lugar al fútbol africano con el espectáculo que montaron mientras negociaban sus primas: dejaron plantado al Primer Ministro, en sus morros, negándose a subir al avión rumbo al Brasil. Al final, el tema se solucionó. Camerún, que nos ganó el corazón en 1990 dejando un gran recuerdo, este 2014 daña la imagen de un fútbol maravilloso. Permite el escarnio, la burla y que el tópico sobre el caos africano siga vigente.

Triste que en 2014 se repitan estas historias. Historias que se suman a algunas absolutamente maravillosas por su relato y capacidad de sorprender. Historias tristes, por lo que esconden detrás. Historias como éstas:

Zaire 1974

En 1974, Zaire se convirtió en el primer equipo del África negra que jugó un Mundial. Egipto en 1934 y Marruecos en 1970 ya habían disputado el torneo. Pero ese 1974 la tierra conocida ahora como República Democrática del Congo se metió por primera vez. El dictador Mobutu Sese Seko se empeñó en usar el fútbol como arma, creando un equipo que ganó las Copas Africanas de Naciones de 1968 y 1974. En las eliminatorias venció a Togo, Camerún, Ghana, Zambia y Marruecos. Equipos de nivel.

El problema fue el grupo en el Mundial de Alemania: la vigente campeona, Brasil, los potentes yugoslavos (verdugos de España) y los escoceses. Zaire llegó con unas vistosas camisetas que se convirtieron en objecto fetiche de coleccionista, con un leopardo, el símbolo nacional, en el centro. Se contrató al yugoslavo Blagoje Vidinic como entrenador. Y se llegó a Alemania con muchos diplomáticos.

Zaire debutó perdiendo 2-0 con los escoceses. Los problemas llegaron antes del partido contra los yugoslavos: un grupo de brujos apareció en la concentración por recomendación de un miembro de la federación y Vidinic los expulsó. El técnico fue acusado de no preparar bien el partido para así ayudar a Yugoslavia, su nación. Y los jugadores amenazaron con no jugar el choque, pues no cobraban las primas prometidas. Al final, Yugoslavia goleó por 9-0. Vidinic cambió al portero titular después del 3-0, decisión que provocó más ataques contra su figura: decían que puso al portero malo para favorecer a los yugoslavos. Luego, Vidinic afirmó que recibió amenazas de los gobernantes zaireños que estaban en Alemania para reemplazar al portero. Los jugadores, nerviosos, protestaron las decisiones arbitrales y N’Daye se fue expulsado por dar una pequeña patada al árbitro. Ilunga Mwepu aseguró al colegiado que la patada había sido suya, quejándose amargamente.

Los árbitros no nos distinguen, ni siquiera lo intentan. Ellos sólo ven nuestro color y piensan que somos todos iguales, dijo N’Daye.

Faltaba el último partido. Contra Brasil. El caos en el equipo ya era total y el dictador Mobutu tomó cartas en el asunto. Les comunicó a los jugadores que si les metían cuatro goles o más, mejor que no volvieran a casa. Funcionó: Zaire defendió como pudo y perdió por 3-0. Del partido se recuerda cuando antes de una falta favorable a Brasil, Ilunga Mwepu salió corriendo de la barrera y pateó el balón antes que los brasileños sacaran. La prensa europea se mofó de eso, afirmando que los zaireños no conocían las normas. Aún hoy la gente se mofa de esa acción. Acción que ocultaba una verdad trágica: “La idea era perder tiempo, no queríamos que nos metieran más goles. Teníamos miedo. Luego se mofaban de nosotros, decían que éramos unos salvajes que no sabíamos las normas. Pero no podíamos decir la verdad”. Mwepu quería perder tiempo. Tenía miedo. Y quedó como un inculto. Triste historia, en el fondo.

Togo 2006

En 2006 Togo se convirtió en uno de los países más pequeños que se metía en un Mundial. La alegría fue inmensa en esta tierra siempre a la sombra de nigerianos, ghaneses o marfileños. El problema, como en otras ocasiones, fue el dinero. Las malditas primas. Durante el camino hacia Alemania, la Federación se cargó al seleccionador, el nigeriano Stephen Keshi, pues tenía una relación horrible con la estrella, Adebayor. Llegó el alemán Otto Pfister.

Nigeria Keshi Focus

Stephen Keshi, actual seleccionador nigeriano, clasificó a Togo para el Mundial de 2006. Foto: Focus Images Ltd

El equipo llegó a Alemania con las negociaciones sobre las primas aún por cerrar. Los futbolistas togoleses reclamaban a la Federación 80.000 euros de primas de participación por jugador, mientras que los dirigentes ofrecían 30.000. Y justo una semana antes del torneo, Pfister dimitió en señal de apoyo a los jugadores, que seguían sin cobrar lo prometido por llegar a la fase final. Tras la dimisión de Pfister se hizo cargo provisionalmente del equipo el tercer entrenador, Kodjovi Mawuena, puesto que su ayudante más directo, Piet Hamberg, también presentó la dimisión. La Federación, en la semana anterior al torneo, intentó fichar al alemán Winfried Schaefer, ex seleccionador de Camerún.

Finalmente, una delegación del Gobierno de Togo se trasladó a Alemania para negociar con los jugadores. Y Pfister, dos días antes del debut, volvió a su cargo. Togo perdió los tres partidos de su grupo, contra suizos, coreanos y franceses.

Togo Suiza Jens Matheuszik

Togo perdió contra Suiza en su segundo partido. Foto: Jens Matheuszik

Argelia 1982

En 1982, casi todo el Mundo animó a los argelinos. Cómo no. Ganaron a los alemanes y se quedaron fuera por el famoso tongo de Gijón, cuando alemanes y austríacos pactaron un resultado que clasificaba a ambos para la siguiente fase.

Ese equipo argelino era eléctrico, valiente, atrevido. Aunque con sombras. Con los años, surgió la sospecha sobre si los jugadores se doparon. El delantero Djamel Menad, del JS Kaylie, afirmó que unos siete miembros del equipo recibieron sustancias prohibidas durante las eliminatorias. Es más, estos jugadores han sido padres de niños con problemas físicos y los futbolistas piensan que la culpa es de esas sustancias que tomaron durante el Mundial de España: “Como mínimo seis miembros del equipo tenemos hijos discapacitados. No puede ser una casualidad. Recuerdo que en el Mundial un doctor ruso nos dio unas pastillas amarillas. No sabíamos que eran”.

Nigeria 1998

En Francia, Andoni Zubizarreta jugó sus tres últimos partidos como portero. Una vez acabó el último, una victoria 6-1 contra los búlgaros, lo dejó. De esos partidos se recuerda su error en el primero, en Nantes, contra los nigerianos. España perdió 3-2 con el portero vasco metiéndose dentro un centro en los últimos minutos del partido.

Zubizarreta Global Sports Forum

Zubizarreta dejó el fútbol tras el Mundial de Francia, recordado por su error contra Nigeria. Foto: Global Sports Forum

Nigeria no era una revelación entonces. En 1994 ya nos enamoró a todos en Estados Unidos, quedando a pocos segundos de eliminar a los italianos en octavos de final. Y en 1996 ganó el Oro Olímpico superando a mexicanos, brasileños y argentinos. La nación más poblada de África sonreía con el balón, aunque sufría por otras cosas. En Nigeria mandaba el dictador Sani Abacha, que anuló las elecciones y se proclamó a sí mismo Presidente. Miles de personas sufrieron la represión de un tipo que usaba el deporte como medio propagandístico.

El seleccionador Jo Bonfrere, campeón del torneo olímpico en 1996, se largó como pudo. Llegó Philippe Troussier, que también se largó cansado de las interferencias del gobierno en su trabajo. Luego llegó un trotamundos como Bora Milutinovic, un experto en fases finales de Mundiales.

Ya en Francia, los jugadores más famosos, como Okocha o Kanu, intentaron que el dictador Abacha se cargara a Milutinovic, pues no les gustaba la forma disciplinada de trabajar del serbio. Los jugadores pedían el retorno del holandés Bonfrere y Abacha puso en marcha la maquinaria. Faltaban pocos días para el debut contra España y los nigerianos eran el caos: medio equipo no saludaba a Milutinovic. La otra mitad apoyaba al entrenador y no saludaba a sus compañeros.

Y de repente, falleció Abacha. Se cuenta que falleció de un paro cardiaco durante una fiesta con mujeres. Dulce final de un tipo sanguinario. Su muerte provocó que la cuestión del seleccionador pasara a ser secundaria y Milutinovic salvó la cabeza. Nigeria le ganó a España y se metió en octavos de final. Allí, Dinamarca fue superior y Milutinovic, ahora sí, fue destituido.

Bora Milutinovic Mundial China Nigeria MarcadorInt

Bora Milutinovic dirigió a Nigeria en el Mundial de 1998. Foto: MarcadorInt

Camerún 2002

Sí, de nuevo los leones indomables. Y sí, de nuevo las primas. En 2002 ya sucedió un caso similar al actual. El equipo permaneció en un hotel de Roissy (Francia) cuando le tocaba ir al aeropuerto, afirmando que no se iban a Japón hasta que cobraran el dinero prometido. Las negociaciones duraron horas y finalmente, con 48 horas de retraso, partió el vuelo hacia tierras japonesas. La situación la desencalló el Presidente del país, Paul Biya.

El vuelo fue aún peor. Camerún partió del Aeropuerto Charles de Gaulle y tardó…60 horas en llegar a Japón. Los cameruneses, pues, llegaron cuatro días después de lo previsto a su hotel en Japón. Y no quisieron pagar estos cuatro días. El avión aterrizó primero en Bombay, donde se pidió a los jugadores con más dinero, como Eto’o, que ayudaran pagando el fuel del avión. Después de unas horas de tensión, el vuelo salió, aunque tuvo que aterrizar en Bangkok durante siete horas al no tener autorización para sobrevolar Camboya, Vietnam y Filipinas. Al salir con retraso, el avión no tenía permisos renovados e incluso cundió el pánico sobre si se acabaría el combustible. Camerún ganó un partido, empató otro y se quedó fuera en la primera fase.

En “Brasil 50. Retratos del Mundial del Maracanazo Toni Padilla reconstruye de una forma coral y poliédrica este épico Mundial a partir del retrato de cuarenta de sus protagonistas.

Foto de portada: savv

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Y eso sin contar otros eventos, como el atentado contra la selección de Togo antes de la CAN 2010. Murieron 3 personas y estuvieron un rato recibiendo disparos al bus.

Gran repaso de Toni Padilla (como siempre) al papel del fútbol africano en los mundiales. El de Italia 90 fue el primero que viví plenamente y recuerdo entrañablemente ese partido inaugural en que Camerún dió una de las mayores sorpresas de la historia de los campeonatos del mundo.

Aunque después me enteré que casi todos los cameruneses jugaban en Francia, los Makanaky, Oman, Kaya Biyik y compañía hicieron que muchos de nosotros siguiéramos con la inocencia infantil de que todos los sueños son posibles durante unas semanas más.

Lo que no me parece lógico es que antes de este Mundial los jugadores de Camerún (todos ellos profesionales en ligas europeas, si no me equivoco, y con unos sueldos más que considerables) hayan montado tal circo por las dichosas primas, cuando su país no es precisamente un abanderado del reparto de riqueza. A mí me parece inmoral, igual que me lo parece que cada jugador de la selección española pueda embolsarse 800.000 euros si ganan el Mundial, con la que está cayendo por aquí. Y bueno, lo mismo pienso de lo que hizo Nigeria, también con las primas.
Por cierto, como se comenta un poco más arriba, a mí me dejó de piedra el atentado al bus de la selección de Togo, pero es que hay más: en un partido en Egipto, hace no tanto, hubo varios muertos y más heridos aún por una batalla campal en las gradas (que siguió fuera del estadio), y en los últimos 10 años han sido varios los casos de avalanchas en partidos de fútbol (por ejemplo, murieron 20 personas en 2009 en Abidjan, capital de Costa de Marfil, en 2008 fueron 13 muertos en la RDC, 12 en 2007 en Zambia, 126 en Ghana, en 2001…). Y no sé si recordáis los ghettos de Sudáfrica en el último Mundial.
Pero bueno, hablamos de África, pero si das un repaso por el fútbol sudamericano, también tiene tela… los vídeos de las peleas en las gradas son impresionantes por brutales, por poner un ejemplo.

Con todo respeto, peleas en las tribunas hubieron, hay y habrán en todos los estadios del mundo.
Creo que la recopilación (muy buena de hecho) apunta a otra cosa: mostrar las luces y sombras (mayores en muchos casos) del fútbol africano. Sus problemas económicos que afectan directamente el desempeño de los seleccionados.

Y eso sin olvidarnos de la mas recinete…la mano de Luis Suarez en los cuartos de 2010!

Aun por Accra para insultar a los extranjeros los llaman Suarez 😉

Pues tiene que ver que es una historia muy a la altura de la “triste” historia de las selecciones africanas en los Mundiales.

Ghana en 2010 lo tenia todo para ser la primera semifinalista africana, romper la historia… pero bueno igual no tiene nada que ver.

Saludos

Me parece precioso poder conocer historias que en su día no pude vivir debido a que, o no había nacido o no tenía la edad necesaria para entender estas cosas. Así que, una vez más, enhorabuena, Toni.

Con respecto a los comentarios, sí es verdad que nos hemos desviado un poco del tema principal del artículo, que no es otro que las selecciones africanas y las controversias que han vivido en los mundiales. No creo que éste sea el artículo adecuado para hablar de peleas en gradas, escándalos arbitrales o selecciones sudamericanas.

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