Costa Rica volvió a nuestras vidas

Costa Rica - Focus

Sonaban los himnos en Recife y Balotelli se comportaba como el niño pillo que en la iglesia, mientras el cura recita un sermón, se dedica a dar collejas a sus amigos. Con una sonrisa, Balotelli le hacía bromas a sus compañeros. A pocos metros, los jugadores de Costa Rica se agarraban las camisetas, con fuerza, listos, concentrados.

Costa Rica ha escrito la página más gloriosa de su historia futbolística. Por encima de esa victoria sobre Escocia en 1990 o incluso el triunfo sobre los italianos en los Juegos Olímpicos de 1984. En el grupo de la muerte, Costa Rica se paseó con la cabeza alta, repeliendo ataques, canchero, orgulloso. Envió señales de grandeza durante las eliminatorias, aunque pocos, yo el primero, imaginamos que llegaría hasta aquí. Parecía destinada a ser la típica selección pequeña que pierde con dignidad, y se ha metido en octavos de final en el primer grupo de la historia de un Mundial con tres campeones del Mundo. Ya se ha cargado dos.

Italia claudicó, como se rindió Uruguay. Lo peor de Italia fue la forma de claudicar, de perder. Empezó el partido como si fuera un amistoso, con algún jugador poco concentrado, otro cansado y Prandelli modificando el equipo sin atino. Sacó a Verratti y puso a Motta. Y el equipo fue plano, lento, gris. Alejó a Pirlo, lo dejó sin aliados en el toque. Motta, gran guardaespaldas, no pudo ayudar al genio de Brescia ofreciendo salidas. Y Pirlo se perdió en guerras lejos de la portería de Keylor Navas. Prandelli, en un gesto de respeto a los ‘ticos’, modificó el equipo. Aunque le salió mal la apuesta.

Italia Prandelli Focus

Prandelli apostó por la titularidad de Motta frente a Costa Rica. No le salió bien. Foto: Focus Images Ltd

Bajo el sol de 35 grados de Recife, Italia pareció por momentos un equipo de jubilados que, después de tomar caipiriñas y mirar el trasero de las camareras, decide jugar una pachanga contra unos chicos más jóvenes. Costa Rica fue mejor en absolutamente todo. Italia, que nos enamoró contra Inglaterra, desesperó. Nos rompió el corazón. En pocas horas, pasamos de imaginar una Italia como la del 2006 a temer que este equipo sea como el de 1966. Muy italiana, esta dualidad, esta bipolaridad. Un día te amo, otro te pongo los cuernos.

El gol de Costa Rica lo marcó una de sus figuras, Bryan Ruiz, de cabeza, tras un excelente centro de Junior Díaz, un minuto antes del cierre del primer tiempo. Justo después de un penalti no pitado en el que Chiellini merecía la roja después de derribar a Joel Campbell. Fue el momento culminante de la exhibición táctica de José Luís Pinto, que destrozó por la banda izquierda a los italianos, con un gran partido de Bolaños y Junior Díaz. El orden en la presión frustró las llegadas de una Italia que desperdició dos ocasiones de Balotelli antes de ser golpeada. Costa Rica, con o sin el balón, fue constante. Italia fue un drama.

Costa Rica impuso su ritmo y su idea durante el primer tiempo. Defensa adelantada, presión intensa y la dirección de Bryan Ruiz, vestido con galones, ejerciendo de general. La defensa agresiva dejó algunos espacios a un Balotelli inconstante, aunque el delantero se encontró solo, sin ayudas. Prandelli, ganador contra Hodgson, perdió sin excusas contra Pinto. Y falló en sus decisiones.

Fulham Costa Rica Bryan Ruiz Focus

Bryan Ruiz anotó un gol histórico para el fútbol costarricense. Foto: Focus Images Ltd

Los italianos no reaccionaron hasta pasada la media hora, con llegadas puntuales de Balotelli. Keylor Navas le sacó una y la otra se marchó fuera. Las llegadas ‘ticas’ le exigieron a Buffon, que volvía a la portería ya recuperado de su lesión. Aunque no pudo con el cabezazo de Bryan Ruiz.

En el segundo tiempo, Campbell, menos destacado que en su primer partido, fue reemplazado por Ureña y así el equipo ‘tico’ logró controlar los ataques de una Italia que puso sobre el césped a un Cassano desaparecido. Prandelli luego apostó por Insigne y Cerci, intentando que Insigne se asociara por el centro y Cerci atacara por una banda. Pero fueron fuegos de artificio. Costa Rica supo mantener la calma con una disciplina espartana, derrotando a una Italia que desesperó, controlando la pelota como si fuera una bola de cristal frágil, sin usarla para generar peligro.

Costa Rica ha encontrado la manera de evolucionar, despidiendo viejos ídolos y apostando por chicos que en torneos de categorías inferiores han brillado. Nos ha mandado señales de su ambición, como Keylor Navas, que insistió una y otra vez que se meterían en octavos. Y aunque no faltaran oportunistas que defenderán que ya lo sabían, pocos creímos que podrían ser primeros de grupo. No lo esperábamos y ellos se han metido hasta el salón de nuestra casa. Se han sentado en el sofá. Ha vuelto a nuestras vidas, como en 1990. Y nosotros, enamorados por su fábula, le traemos las palomitas y una limonada. Bienvenida, Costa Rica.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Soy mexicano y me da mucho gusto por costa rica y la Concacaf y para q se den cuenta q en esta zona se juega muy bien al fútbol y ya no nos anden despreciando porque ahi esta la prueba q las distancias se han acortado,Saludos

Las rotaciones le encantan a Prandelli, pero que error dejar fuera a Verratti cuando es probablemente el mejor jugador italiano de la actualidad.

Excelente, Toni. Es alucinante cómo siempre encuentras la palabra precisa, la metáfora canalla, el concepto exacto, para firmar crónicas tan sobresalientes como las de este artículo. Impecable. Gustazo.

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