Desmontando a Bélgica

Christian Benteke  (Foto: Focus Images Ltd)

El 17 de junio de 2002 Bélgica jugó su último partido en un Mundial. Fue en Kobe, al sur de Japón. Los diablos rojos habían sido subcampeones de su grupo en la primera fase y Brasil era su rival en Octavos de Final. Aquel equipo belga, en el que ya eran titulares Daniel van Buyten y Timmy Simons, acabó sucumbiendo en la segunda parte ante la que saldría campeona del mundo. Aquellos goles de Rivaldo y Ronaldo implicaron la eliminación de una selección capitaneada por su veterano mediapunta, Marc Wilmots, que jugaba su último partido como internacional. A partir de entonces, Bélgica desapareció de los torneos de élite a nivel de selecciones. Ni Eurocopas ni Mundiales. Hasta ahora. El 15 de mayo de 2012 Marc Wilmots asumió la responsabilidad de entrenar a Bélgica después de haber sido técnico asistente durante 3 años. De alguna manera u otra, así era como volvía a “ser internacional”. Durante los últimos 13 meses ha dirigido y ha cohesionado a una genial generación de futbolistas y, como consecuencia del rendimiento de estos, ha devuelto a la selección belga a donde él la dejó: a un Mundial.

Con un balance de 8 victorias y 2 empates en partidos oficiales, Bélgica se ha clasificado para el Mundial de Brasil 2014. Así es la revelación del continente europeo en el ámbito de selecciones:

Esquema y estructura

La selección belga de Marc Wilmots utiliza mayormente un esquema de 4-3-3, aunque este dibujo se alterna con frecuencia con un 4-2-3-1. El factor común de ambas distribuciones es la portería y la línea defensiva. En el arco, el portero del Atlético de Madrid (cedido por el Chelsea FC) Thibaut Courtois le ha ganado definitivamente el puesto a Simon Mignolet (Liverpool FC). En la zaga, la pareja de centrales ha estado formada por dos de entre Vincent Kompany (Manchester City), Thomas Vermaelen (Arsenal FC), Daniel van Buyten (FC Bayern München) y Nicolas Lombaerts (Zenit). Ninguna combinación ha impedido que esta parcela del campo sea la más débil del equipo, incluso las que incluyeron al capitán citizen. El motivo principal es la lentitud, tanto en acciones defensivas como en salida de balón, algo que intentan cubrir con otros recursos, como el remate de cabeza o la capacidad para robar el esférico yendo al suelo. En la línea defensiva también se da una particularidad trascendente: los laterales son centrales adaptados. En la derecha Toby Alderweireld (Atlético de Madrid) se impone claramente al lateral puro Guillaume Gillet (RSC Anderlecht), y en la izquierda Jan Vertonghen (Tottenham) es prácticamente indiscutible pese a la presencia de Sébastien Pocognoli (Hannover 96).

Vertonghen, lateral zurdo con Bélgica, una de las alternativas a la hora de salir con el balón jugado. Foto: Focus Images Ltd.

La configuración del centro del campo (y por extensión, de la delantera) es lo que diferencia las dos puestas en escena de Wilmots. Ha de tenerse en cuenta que el técnico de Dongelberg no acostumbra a convocar a mediocentros puros. El único mediocentro posicional de las últimas convocatorias es el veterano Timmy Simons (36 años), que no goza de minutos. Esto implica que un interior tiene que jugar adaptado como mediocentro, tanto en el 4-3-3 como en el 4-2-3-1. La disposición más habitual es la primera, y el interior que más veces ha jugado adaptado ha sido Axel Witsel (Zenit). De hecho, solo ante Croacia al comienzo de los clasificatorios (1-1) él no ha sido el ‘5’. Aquel día Steven Defour (FC Porto) probó en esa demarcación sin éxito a juicio de Wilmots. Se lateralizaba demasiado en fase defensiva y dejaba huecos en zonas sensibles para su equipo, y cuando estaba bien ubicado para sacar el balón jugado sufría ante la presión ajedrezada. Aunque aún no funciona del todo bien, Witsel se ha convertido oficialmente en el jugador que da el primer pase en Bélgica.

Si el esquema es 4-3-3, los interiores suelen ser dos de entre Marouane Fellaini (Manchester United), Mousa Dembélé (Tottenham) y el mencionado Defour. Cuando el portista está presente siempre es el interior de presión, con menor llegada al área, pues sus funciones principales son la presión alta y la ayuda en salida de balón. Su acompañante es el que más se incorpora al área desde segunda línea. Incluso, en partidos en el que el esquema no es fijo, el acompañante de Defour es el que regula el cambio de 4-3-3 a 4-2-3-1 recibiendo a una u otra altura y mirando más o menos a la portería rival. El ejemplo más claro es el partido en Glasgow ante Escocia (0-2), en el que Fellaini “cambiaba” el esquema con sus ocasiones de gol y sus participaciones en la construcción de las jugadas.

Cuando el esquema es un 4-2-3-1 bien definido, el doble pivote lo forman Witsel adaptado junto a un interior (Dembélé o Fellaini) y por delante un jugador de tres cuartos se coloca como ’10’. Lo mejor de los jugadores de tres cuartos de esta generación belga es que cualquiera se puede adaptar a cualquier banda y al centro. Con este dibujo ha sido más veces mediapunta Kevin de Bruyne (Chelsea FC), que ofrece apoyos en la creación, llegada peligrosa y presión en fase defensiva. La única alternativa ha sido Nacer Chadli (Tottenham), al que Wilmots –y André Villas-Boas– prefieren en el costado izquierdo. Jugó centrado un único partido, ante Serbia en Bruselas, y cumplió por detrás del delantero, demarcación por la que compiten Christian Benteke (Aston Villa) y Romelu Lukaku (Everton).

BEL 433 BEL 4231
Bélgica en 4-3-3 (click para ampliar) Bélgica en 4-2-3-1 (click para ampliar)

 Fase ofensiva

  • La mejorable salida de balón y el papel de Witsel
Axel Witsel juega adaptado como mediocentro. Foto: Steindy.

Independientemente del esquema que use Bélgica, la ausencia de un mediocentro puro se hace notar en la salida de balón, el principal problema del equipo de Wilmots. La salida por el carril central con Axel Witsel colocado como mediocentro es fácil de presionar para el equipo rival, pues el del Zenit no acaba de gestionar la presión cuando recibe de los centrales y se tiene que girar para buscar línea de pase y empezar la jugada. Esto lleva a que la salida de Bélgica sea, en la mayoría de los casos, lateral.

Al llevar el balón la banda, el rival suele presionar con su volante de forma intensa para impedir la progresión belga, y si tenemos en cuenta que los laterales belgas son centrales, la exposición a esa presión es un gran hándicap. Vertonghen es quien está demostrando adaptarse mejor a la banda, pues logra sobreponerse y avanzar con más frecuencia que Alderweireld. Una vez que se supera esa línea de tres cuartos del rival, el balón vuelve al carril central, donde caen volantes belgas y donde están ofreciéndose el interior o los interiores, el mediapunta (si lo hay) y el ‘9’. Witsel pierde trascendencia en el juego al tener problemas para salir.

No obstante, el problema está en vías de resolverse, o eso parece indicar la ligera mejoría de Witsel en los últimos partidos, producto de la insistencia de Wilmots y la reubicación que ha vivido en el Zenit (tras la salida de Denisov). Cuando comenzaron los clasificatorios era un sacrilegio hacer retroceder de la demarcación de interior a Witsel en el Zenit. Las pérdidas en la medular eran cuantiosas y más trascendentes, y tendía a empujar al equipo hacia el área rival, lo que generaba espacios a su espalda. Ahora es más cuidadoso y más cauteloso, y Bélgica lo nota.

  • El comportamiento ante repliegues del rival

Bélgica es un equipo que no necesita la posesión del balón. Tiene recursos suficientes como para imponerse sin él y funciona jugando al contraataque. No obstante, como casi ningún equipo, no rechaza tener la posesión. Con él tiene que hacer frente en ocasiones a rivales que se repliegan.

El problema de la salida de balón explicado antes hace que el cuero no esté en el carril central hasta que no se llega a los tres cuartos de campo. Un rival que junta sus líneas impide que Vertonghen y Alderweireld tengan líneas de pase en el inicio de la jugada. Dicho de otro modo, el repliegue (intenso o no) de un rival dificulta el ataque posicional belga. La solución que más beneficios le ha dado al equipo de Wilmots es el movimiento de los volantes por toda la zona de tres cuartos y el área rival. Cuando Hazard, Chadli, De Bruyne, Kevin Mirallas (Everton) o Dries Mertens (SSC Napoli) están jugando en los costados, siempre suelen dar mejor rendimiento cuanto menos pegados a la cal están. Sus diagonales y sus caídas hacia el carril central para recepciones interiores descolocan a los oponentes y generan huecos y líneas de pase difíciles de cerrar. Eso es algo que Bélgica sabe aprovechar bien toda vez que sus atacantes combinan con precisión y rapidez. Esa necesidad de que los volantes caigan hacia el centro, junto con el hecho de que los laterales son centrales –y que solo se desdobla tímidamente Vertonghen–, explica que aunque la salida de Bélgica es mayormente lateral el juego exterior no es muy frecuente y tiene carencias.

  • El papel del ‘9’ más allá de los goles

A la hora de generar huecos y líneas de pase se pone de manifiesto la importancia del ‘9’ en el juego de Bélgica, más allá de los goles. Sea Benteke o sea Lukaku, el ‘9’ debe mostrar movilidad suficiente como para colaborar con los otros atacantes en la generación de huecos y líneas de pase. De hecho, si lo hacen, su buen físico les ayuda en el giro y en la búsqueda del gol. También son importantes cuando el equipo no tiene el balón. Bélgica puede probar el juego directo sobre su ‘9’ porque este puede imponerse al central rival de turno y culminar una jugada de dos o tres toques. Además, si Bélgica presiona y roba el balón a buena altura, la movilidad de su delantero hace que siempre esté cerca del robo y pueda ofrecerse para llegar al gol con su potencia y poderío físicos.

Christian Benteke, delantero favorito de Wilmots durante los clasificatorios. Foto: Focus Images Ltd.

Fase defensiva

  • Presión y repliegue

La fase defensiva del equipo belga ha mejorado considerablemente con el avance de los clasificatorios. La Bélgica que se ha asegurado el billete para el Mundial comparte con la del otoño de 2012 la intención de presionar alto. Cuando los belgas no tienen el esférico presionan con intensidad la salida de balón rival. Si juegan con 4-3-3, son el punta, los volantes y a veces uno o los dos interiores (como en Croacia) los que se echan encima de los centrales y centro del campo del rival. Si el esquema es 4-2-3-1, hay veces en las que solo se activan el ‘9’ y los volantes y otras en las que el mediapunta se alinea con el ‘9’ para formar una línea de dos que encierre el balón en los primeros 20 metros de la cancha del oponente (como Lukaku y De Bruyne el martes ante Gales).

Con el dibujo del 4-3-3 es más difícil ver a una Bélgica que se repliega. Sin embargo, con el 4-2-3-1 sí se puede ver cómo conviven la presión y el repliegue. Si los oponentes superan la línea de presión alta (delantero-mediapunta), cosa que normalmente no ocurre sin recurrir al balón largo o al juego exterior, se topan con dos líneas de 4 organizadas y espaciadas de tal forma que el campo belga está cubierto y es complejo asociarse. Independientemente de si el rival usa doble pivote o 3 centrocampistas, es difícil que por dentro pueda encontrar huecos que le acerquen a Courtois. La convivencia de presión y repliegue se aprecia en que el doble pivote belga se encima sobre los creadores rivales para ahuyentarlos y forzarlos a llevar el balón a los costados, donde los volantes echan una mano según su perfil (De Bruyne no ayuda tanto como Hazard).

  • Sacrificio defensivo de los interiores

Es una circunstancia del juego que se aprecia cuando el esquema es un 4-3-3 fijo. Con el avance de los clasificatorios Defour, Dembélé y Fellaini han incrementado su participación en el colectivo y han aumentado su cuota de sacrificio defensivo. Defour, por su perfil de futbolista, es el que más ayuda defensiva hace y mejores favores hace en la salida de balón. Dembélé y Fellaini han crecido mucho en esta faceta: ayudan al lateral y al volante de su costado (casi siempre el derecho) y a Witsel cuando lo sobrecargan, presionan alto sin balón aunque ya haya compañeros y retroceden en el arranque de la jugada para probar a salir por dentro.

Steven Defour es el interior más sacrificado en fase defensiva. Fellaini y Dembélé cada vez ayudan más. Foto: Focus Images Ltd.

Evidentemente, todas estas funciones las desempeñan sin olvidarse de las mencionadas en fase ofensiva, entre las que sobresalen llegar al área y leer los movimientos hacia dentro de los volantes. Con el paso de los meses, el 4-3-3 ha sido cada vez más sólido, con una estructura de “V” en el centro del campo visible desde casi cualquier posición del campo.

Related posts

16 comments

A mí el 11 que más me convence lo formán: Courtois – Vermaelen, Vertonghen, Kompany, Alderweireld – Witsel, Dembelé, Fellaini – Hazard, De Bruyne y Benteke. Como recambios esenciales: Mignolet, Van Buyten, Lombaerts, Defour, Chadli y Lukaku. Habría que sumar a los laterales Gillet y Pocognoli, y en tres cuartos a Mertens y Mirallas. Quedarían dos puestos, uno de ellos para el tercer portero (Proto, del Anderlecht), y el último jugador… no sé, dependiendo del rendimiento a final de temporada. Podrían estar Nainggolan, Odjidja, el veteranísimo Simmons o el joven Dennis Praet.

Este parece ser el pensamiento de Marc Wilmots, de hecho. Con lo que se está llevando en las convocatorias y con los condicionantes que el técnico belga establece (centrales como laterales y Witsel indiscutible como mediocentro) comparto tu once y tu convocatoria. Otra historia sería si variásemos esos condicionantes, claro. Si Romelu Lukaku sigue a este bestial nivel de forma, rinde y da goles al lado azul de Liverpool quizá se pueda cambiar al ‘9’.

No sé qué pasaría con ese puesto 23 de la convocatoria. Los que sugieres para el banquillo seguramente acompañen al once, pero hay algunos que no se pueden despistar. Hay un grupo de jóvenes que están pisando fuerte en este inicio de temporada y están opositando a ir convocados, como Ferreira-Carrasco, Bakkali, Bruno o Praet. Si uno de estos, o varios, completan una gran temporada puede que se cuelen en la convocatoria. También creo que si un mediocentro posicional más “underground” se rebela y hace una gran temporada puede ganarse un cupo, porque es un perfil del que carecen los diablos rojos (Simons aparte).

Además, no descartes que, aunque no fuese a jugar nada o casi nada, el propio Timmy Simmons vaya convocado. 36 años, cerca de retirarse y de los pocos que aún quedan en la élite de aquella Bélgica del Mundial 2002. Sería emocionante que él, que jugó y cayó ante Brasil en Kobe, volviese a participar con su selección en otro Mundial tras 12 años “por el desierto”.

Por cierto, es increíble que con el rendimiento que está teniendo Kevin De Bruyne con Bélgica (y el año pasado con el Werder), Mourinho apenas cuente con él. Mucho futuro tiene este Chelsea con tanto belga, aunque con Mourinho de momento ninguno ha jugado…

Bueno, para Mourinho Eden Hazard sí es importante. Vale que a veces entre en su política de rotaciones, pero ha sido titular 6 veces (de 7) en Premier League y en 1 de los 2 partidos de Champions League. Kevin de Bruyne se salió la temporada pasada en el Werder Bremen. Fue muy importante en la salvación del equipo pero con Bélgica no me ha atraído tanto como en la pasada Bundesliga. De hecho, en los últimos 4/5 partidos clasificatorios belgas han destacado más (a mi modo de ver) sus compañeros de tres cuartos de campo. Y 4/5 clasificatorios abarcan el final de la pasada temporada y el inicio de esta. Es cierto que en Londres no está jugando mucho, por los motivos que sean, pero creo que irá teniendo minutos según le vaya demostrando al técnico portugués su valía. El viernes en Croacia lo noté difuso en la derecha. Algo perdido, poco móvil, ofreciendo pocas recepciones interiores y apareciendo poco con balón. Ante Gales el martes, como mediapunta, estuvo algo mejor. No descartemos que a Mourinho no le convenza por irregular.

Sin duda, Bélgica es una de las selecciones que más ilusión despierta en los neutrales, es decir, en lo puramente futbolístico. Muy buen análisis. Respecto a la defensa y aún pareciéndome los dos muy muy buenos jugadores, me parece que su debilidad viene por utilizar tanto a Alderweireld como a Thomas de laterales. Es cierto que parece que sí, en lo defensivo son buenos marcadores y hasta tienen profundidad en ataque, pero creo que el papel de lateral, esa capacidad de recorrer largas distancias en poco tiempo, explosividad a la hora de corregir un desborde y corregir líneas e ir a los apoyos, se les queda corto.

En cuanto al debate Lulaku/Benteke, la verdad es que me sorprendió muchísimo el papelazo que hizo el último salvando a los villanos él solo, pero francamente, Lukaku es un jugador con un potencial muy superior y creo que lo está explotando definitivamente por fin, tanto el año pasado como este en el everton. Bien por esas cesiones.

¿Qué pasa con Hazard?. Es decir, es un gran jugador, con un gran desborde, incluso me parece sobresaliente en pequeños espacios de espaldas a sus marcadores, aunque parezca mentira, pero esperaba mucho más de él. Pensaba que sería uno de los grandes cracks del fútbol europeo y me parece que se está quedando solo en un muy buen futbolista.

Como siempre, ¡gracias por el trabajazo que hacéis!

Sobre el aspecto de los centrales adaptados al puesto de lateral hablo en el análisis. Les cuesta superar la presión y Bélgica supedita su salida de balón a que a Vertonghen y Alderweireld les vayan bien las cosas, porque Witsel bajo presión y fuera de sitio sufre. Ni Jan ni Toby llegan tanto como un lateral en fase ofensiva, y eso también deja a Bélgica algo coja a la hora de poder escoger cómo atacar (por bandas o por dentro). E incluso Alderweireld sufre bastante en algunas ocasiones en fase defensiva. Es una característica del equipo que Wilmots quiere conservar, quizá por el nivel individual de sus laterales puros. Pero creo que tiene pegas importantes, como dejas caer.

La pelea por el puesto de ‘9’ va a estar muy interesante. Lukaku ha comenzado genial la Premier en un equipo exigido que pelea por arriba y no por abajo como era el West Bromwich Albion. Además, Benteke ha caído lesionado y hay que ver cómo reacciona cuando se recupere. Va a ser un pique “a distancia” muy interesante. “Bendito problema” para Bélgica.

Lo que más le resta a Eden Hazard es su irregularidad. Tiene días en el Chelsea y con Bélgica en los que te deja alucinado, como cuando debutó en Premier League en Wigan. Pero hay otros partidos en los que su trascendencia es casi nula, y eso en un jugador con tantísimo talento, tanta calidad y tantos recursos en ataque marca la diferencia. Por eso puede que dé la sensación de que se está quedando estancado, aunque no creo que sea todavía un asunto preocupante.

Siento acaparar espacio en los comentarios. Pero, ¿qué es de Zakaria Bakkali?. Reconozco que soy bastante desconocedor de su situación, pero las 2 veces que he podido verle me pareció magnífico. Pese a su extrema juventud, ¿es titular en el PSV?, ¿alguna opción para entrar en la lista de Bélgica para el mundial como revulsivo?

Ahora sí, gracias y un saludo.

¡No se acapara espacio en los comentarios! ¡Están para dialogar e intercambiar opiniones! Todas son bienvenidas. Bakkali está contando para Cocu en el PSV, aunque no es siempre titular. En Europa League ha jugado titular los 2 partidos que van disputados de Fase de Grupos, pero en Eredivisie ha jugado 7 partidos y solo ha salido de inicio en 3. Su participación pese a ello va en aumento, está gustando y su rendimiento es bueno. Desborda por la banda y tiene recursos técnicos para ser un buen volante. Bélgica lo hizo debutar el martes con la absoluta ante Gales. Creo que si tiene un temporadón estratosférico se puede colar, pero es realmente difícil que con el nivel que hay en las convocatorias actuales y los jugadores también jóvenes que tiene por delante (Ferreira-Carrasco, Bruno, Praet…) vaya a Brasil.

¡Gracias a ti por leerte e interesarte!

David, por tus comentarios sobre por qué se debía llamar Países Bajos y no Holanda al país de los tulipanes en el artículo del otro día, y tu conocida "manía" por la correcta pronunciación y grafía de los nombres de los futbolistas, deduzco que eres muy puntilloso en general a la hora de emplear cualquier palabra. Así que me gustaría que nos explicaras por que llamas a los extremos belgas, volantes. ¿Es por su movilidad y su tendencia a trazar diagonales interiores?

La deducción es bastante correcta, sí, hahaha. Te comento cómo veo este asunto de los “volantes”, que vas bien encaminado. Generalmente existe confusión, y que yo sepa no hay un canon o un código fijo y rotundo que establezca los nombres de esas demarcaciones y de otras más, pero te voy a comentar las diferencias según la distinción que yo hago (y que creo que es la más extendida en España).

“Volante” y “extremo” son para mí los dos tipos de atacante de banda. Un volante intenta ganar área con movimientos fuera-dentro, con tendencia hacia el carril central, con diagonales o con mucha movilidad, y que también busca recibir la pelota en el centro del campo. Digamos que “tiene alma de centrocampista”. Por su parte, un extremo intenta ganar área apurando la línea de fondo, recorriendo con velocidad su carril y metiendo centros. Es más “cuadriculado” en sus acciones, pero suele estar dotado de velocidad y regate. “Tiene alma de delantero”. Son dos perfiles que se pueden diferenciar muchísimo (por ejemplo comparando a Patrick Ebert, el del Real Valladolid, que es un volante derecho, con Jesús Navas, ahora en el Manchester City, que es un extremo derecho) o que pueden ser difíciles de distinguir. Y es que, aunque la mayoría de atacantes de banda son volantes (quedan pocos extremos puros), también se da la existencia de perfiles de jugador de banda que no son volantes pero que tampoco son extremos, y que alternan comportamientos y acciones de un rol y de otro. Son atacantes de banda mixtos, enriquecedores para los equipos que los tienen, porque pueden dar diferentes soluciones en función de cómo defienda el equipo rival.

Ten en cuenta también que las denominaciones varían si hablamos en una parte de Sudamérica u otra, pero ya te digo que creo que esto es lo predominante en España. O al menos lo que yo escucho, leo y uso. En Chile un “volante” es lo que en castellano de España llamamos “mediocentro”, por ejemplo. “Volante”, “extremo”, “interior” y “mediocentro” son utilizados de forma distinta, por lo que hay que tener en cuenta las distintas versiones que hay por zonas.

En Argentina un 4-3-1-2 es: Arquero, lateral derecho, marcador central, segundo marcador central o zaguero y lateral izquierdo. Volante derecho o carrilero, Volante central y Volante izquierdo; Enganche; Media-punta y Centrodelantero.

Este equipo belga es ilusionante respecto a lo que pueda hacer en Brasil… pero creo que mucho mas de cara a la Euro 2016 y al Mundial 2018… no???

Sí. Una cosa no quita la otra. Aunque más quizá para la Eurocopa de Francia más que para el Mundial de Rusia. Fíjate en las edades de los que van convocados. Es una generación que está asentándose tras haber emergido en el último año y medio, aproximadamente. Un posible once de Wilmots tiene estas edades:

Courtois – 21 años
Vertonghen – 26 años
Vermaelen – 27 años
Kompany – 27 años
Alderweireld – 24 años
Witsel – 24 años
Defour – 25 años
Fellaini – 25 años
Eden Hazard – 22 años
Lukaku – 20 años
De Bruyne – 22 años

Sale una media de casi 24 años. Nada mal.

Creo que Bélgica optará por el 4-3-3 con:Courtois;Vertonghen,Kompany,Vermaelen,Alderweireld;Witsel,Defour,Fellaini,De Bruyne,Hazard y Lukaku.
El principal problema de esta selección es que le falta un segundo central de gran nivel

Deja un comentario

*