Desmontando a Jordania

7383646450_6723fb607f_c

El Reino Hachemita de Jordania está completamente volcado con su selección nacional de fútbol. Los representantes jordanos están a 2 partidos de hacer realidad el sueño mundialista. Nunca antes habían estado tan cerca del máximo torneo del fútbol mundial. El crecimiento de su fútbol es innegable en los últimos tiempos –cuartofinalistas en las Copas de Asia de 2004 y 2011, las dos primeras participaciones de su historia–, pero pocos osados se atrevían a pronosticar hace casi dos años que Jordania llegaría hasta el play-off intercontinental mundialista que les va a enfrentar a Uruguay, vigente campeón de Sudamérica y 6ª clasificado en el ranking FIFA.  Jordania ha ido siempre de tapada en los clasificatorios asiáticos (salvo en la Ronda 2 en la que les tocó la débil Nepal). Dirigidos por el iraquí Adnan Hamad superaron dos complicadas Fases de Grupos y consiguieron en junio –pese a sus malos resultados fuera de casa– acceder a un play-off asiático en el que eran claramente inferiores ante Uzbekistán. Antes de que llegase ese encuentro, Hamad anunció que no renovaba su contrato. Agradecido por el tratamiento de la Federación, Hamad se hacía a un lado para que otro técnico se encargase de dirigir a Jordania en su histórico play-off antes de enfrentarse a los exsoviéticos, que estuvieron a punto de clasificarse directamente para Brasil 2014. La Federación encontró en Hossam Hassan un perfil de técnico joven, ambicioso, árabe y con experiencia en Europa como futbolista capaz de hacerse cargo de la mejor generación de futbolistas jordanos de la historia.

Hassan comenzó su andadura –apoyado por su hermano Ibrahim (segundo entrenador)– con la preparación del choque ante los uzbekos. Eran claramente inferiores, pero en los peleados encuentros su oponente mostró serios problemas de generación, así como fases de sumisión a la propuesta de Hassan, continuista con respecto a Hamad. El duelo acabó en los penales. Y a 11 metros del arquero cualquier cosa puede pasar. Es parte de la magia del juego. Esa magia que hace que los más de 6 millones de habitantes de Jordania estén imaginándose partidos de sus compatriotas en Maracanã, Belo Horizonte o São Paulo. A pesar de que una vez más son inferiores. Pero ya a estas alturas, eso importa poco. Hay poco que perder y mucho que ganar.

Así es la selección jordana que se encontrará Uruguay esta semana:

SALTA DIRECTAMENTE A UNA SECCIÓN DEL ARTÍCULO:

Esquema y estructura:
Esquema base y once ideal
Posibles alternativas tácticas
Bajas para enfrentarse a Uruguay
Fase defensiva:
Repliegue y cierre lateral
Problemas de basculación
El factor Bani Attiah
Fase ofensiva:
Pretenden ser posesivos
El papel del doble pivote en la adaptación al rival
Juego exterior y juego directo


Recorrido hasta el play-off intercontinental

Esquema y estructura

  • Esquema base y once ideal

La selección jordana de Hossam Hassan, que mantiene el estilo posesivo y de elaboración de su antecesor Adnan Hamad, utiliza como esquema base un 4-2-3-1, sin alternativas claras salvo las empleadas en contextos concretos. El bloque de futbolistas que ha llegado hasta este play-off es considerablemente experimentado, con una media de edad relativamente alta. No obstante, algunos de sus indiscutibles han alcanzado el cénit de sus carreras en este momento concreto, y no por la edad de varios miembros importantes se puede hablar de una selección desgastada, poco talentosa o de bajo nivel técnico. En el arco ha jugado en los clasificatorios uno de los ídolos de la afición: Amer Shafia. Es un carismático portero de 31 años con reflejos, acierto en el balón parado, atrevimieto y seguridad en las salidas que tiene algún problema leve a la hora de blocar y no conceder rechazos. La defensa estándar está compuesta por una pareja de centrales jóvenes y compenetrados que sufren ante delanteros móviles pero que se corrigen entre sí y van relativamente bien al suelo: Mohammad Mustafa y Anas Bani Yaseen (ambos tienen 24 años). El problema del equipo durante los últimos dos años ha estado en los costados, donde los laterales no ofrecían garantías ni en ataque ni en defensa. En los últimos meses el problema se ha solucionado con Mohammad Al-Dmeiri (26 años) en la izquierda y el joven (22) y prometedor Odan Zahran en la derecha.

En el centro del campo prevalece jerárquicamente un doble pivote compuesto dos mediocentros: Shadi Abu Hashhash y Saeed Murjan. El primero, veterano (32 años), es el más creativo de la pareja, mientras que el segundo (23) es un dominador de la base de la jugada que se caracteriza por dar el primer pase –aunque a veces se conceda licencias y se acerque al área rival–. A pesar de la diferencia de edad, Murjan se ha consolidado como titular por su fortaleza, sus apoyos defensivos y su ofrecimiento en salida de balón. Por delante forma una línea de tres centrocampistas ofensivos. En el centro, el mediapunta de mayor calidad técnica es Amer Deeb (33 años). Es un eficaz y elegante interconector de líneas, con capacidad para asistir. Se ofrece a cualquier altura y deja muy buenos detalles en el pase y en las aperturas a banda. No obstante, no tiene garantizada su titularidad por la oposición de Hassan Abdel-Fattah, un mediapunta de 31 años diferente, de mayor carácter ofensivo; más vertical pero menos elegante. En los costados juegan dos atacantes de clara tendencia interior. Por la derecha el desequilibrante Khalil Bani Attiah (22 años) y por la izquierda Odai Al-Saify (27), al que le ha salido la competencia de Mossab Al-Laham (22), una apuesta personal del seleccionador egipcio Hassam.

El ‘9’ titular es indiscutiblemente el experimentado Ahmad Hayel (30 años), al que ni siquiera es capaz de dejar en el banquillo el único internacional jordano que juega en Europa (Gaz Metan Mediaș de Rumanía), el exdelantero de Real Madrid Castilla, FC Barcelona B y más equipos españoles Thaer Bawab (28 años).

  • Posibles alternativas tácticas

Entre las variables esquemáticas registradas por contextos concretos de partido destaca una en particular: el 4-1-4-1. La sobrecarga de la zona del ’10’ permite, en tramos de partidos en los que Jordania se vuelca, que siempre haya opciones de tiro y de asociación en zonas sensibles para el rival. Es el esquema idóneo a tenor de la cantidad de mediapuntas técnicos –adaptables a la banda– que sorprendentemente hay en el Reino Hachemita. Una variable defensiva algo anecdótica pero vista en algunos encuentros (en el arranque de los clasificatorios) es el doble lateral, que no afecta al dibujo pero sí a la composición de las bandas. No obstante, la diferencia de nivel con los laterales titulares, que ya de por sí no era excesivamente elevado, hicieron que Adnan Hamad desechase por completo este recurso.

  • Bajas para enfrentarse a Uruguay

Para este histórico repechaje intercontinental ante La Celeste, Jordania cuenta con varias bajas importantes que afectan a su once ideal:

→ El arquero Amer Shafia está sancionado para el encuentro de ida y es seria duda para la vuelta en Montevideo por una lesión en la rodilla. Las dudas sobre quién estará entre palos en el play-off son manifiestas y una de las pocas fuentes que se atreven a pronosticar es la propia FIFA, que en su previa del partido apunta a la titularidad de Mohammad Shatnawi, un portero de 28 años que apenas ha ido convocado con la selección.

→ El lateral zurdo Al-Dmeiri y el central Mohammad Mustafa están lesionados y se perderán, a priori, los dos encuentros. En el centro de la defensa va a jugar Hatem Aqel, un veterano central de 35 años con buen golpeo de balón que incluso se atreve a lanzar penales. Quién sustituirá al lateral izquierdo es otra gran incógnita. No es descartable que prime el factor de la experiencia sobre el del pie natural y sea un lateral diestro suplente como Ibrahim Al-Zawahreh quien juegue como titular en el sector izquierdo.

→ Los mediapuntas Amer Deeb y Abdel-Fattah se han quedado fuera de la convocatoria para el partido de ida por decisión técnica, pues están a una tarjeta amarilla de ser suspendidos por una fecha FIFA y Hossam Hassan querría contar con ellos para el encuentro decisivo en tierras uruguayas. Para sustituirlo, las opciones más probables son los mediapuntas que vienen jugando en bandas (Adnan Adous o Abdallah Deeb). No es descartable (pero sí poco probable) que Hassan emplee un esquema ofensivo con un segundo punta (Thaer Bawab) o con dos delanteros (incluyendo a Rakan Al-Khalidi).

Además, el mediocentro creativo Abu Hashhash es duda por unas molestias físicas en los últimos entrenamientos (una vez más en lo que va de año). Podría jugar en su lugar el interior Ahmed Samir, un jugador con profundidad y llegada de 22 años que se presentó ante el mundo con su gran partido en Uzbekistán hace 2 meses.

Jordania ideal Jordania para enfrentarse a Uruguay
Once tipo de Jordania en los clasificatorios (click para ampliar) Posible once de Jordania en el encuentro ante Uruguay en Amán (click para ampliar)

Fase ofensiva

  • Pretenden ser posesivos

Bajo la dirección de Adnan Hamad, Jordania empezó a practicar un fútbol posesivo y basado en la elaboración que se ha mantenido con la llegada de los hermanos Hassan. Se aplica prioritariamente en los partidos como local y ante rivales del mismo nivel o inferior, pues Jordania es un equipo consciente de su inferioridad con respecto a otras escuadras del continente y adapta su estilo en función de lo que los oponentes le dejen hacer (especialmente como visitantes, donde siquiera rinden siendo pragmáticos). Los centrales sacan el balón jugado hasta que Murjan o Abu Hashhash aparecen y se ofrecen. Con esa línea de pase se inician la mayoría de las jugadas, que suelen progresar con aperturas a las bandas o desplazamientos en largo considerablemente precisos hacia el mediapunta o el punta –el doble pivote está compuesto por dos mediocentros; diferentes en cuanto a creatividad, pero mediocentros–. La posesión y la iniciativa se mantienen porque las pérdidas de balón se producen normalmente en zonas poco sensibles, lo que permite un reajuste defensivo eficaz.

  • El papel del doble pivote en la adaptación al rival

La adaptación al rival suele ser exitosa por la particular composición del centro del campo. Si el partido es en campos complicados o en Amán pero ante una escuadra fuerte, Abu Hashhash recurre a su naturaleza de mediocentro para colaborar mucho más en labores puramente defensivas. No lo hace por iniciativa propia, sino que esto acontece cuando el rival, superior técnicamente, se queda con la posesión y propone con el balón. Jordania muestra en ese tipo de partidos una versión más directa, más vertical y más pragmática, que como consecuencia de la falta de costumbre, suele ser menos exitosa. Se ponen en práctica principios que teóricamente son correctos, como la búsqueda con balones aéreos del ariete Ahmad Hayel o la explotación de las bandas, pero se producen pérdidas, no se bajan todos los balones (Hayel mide “solo” 1,80m) y los atacantes de los costados fallan metiendo centros al área porque son de naturaleza interior.

Esto permite explicar, junto con la elevada exigencia defensiva por el nivel de los oponentes, los malos resultados de Jordania fuera de su territorio (no ha ganado en partido oficial desde diciembre de 2011). La única excepción es el choque en Uzbekistán (1-1; vuelta del play-off asiático), ya con Hassan. Las molestias de Abu Hashhash llevaron a la titularidad a Ahmed Samir, un interior puro profundo y ofensivo que consiguió empujar al equipo, mantener la posesión y hacer que por primera vez en tiempo se viese a una Jordania que peleaba por imponer su estilo lejos de sus tierras. Esta personalidad, poco vista antes, alimenta si cabe la confianza de los jordanos, que tienen un antecedente para creer que se puede conseguir algo positivo en Montevideo la próxima semana.

  • Juego exterior y juego directo

El juego exterior y el juego directo, como se mencionaba en el epígrafe anterior, se dan normalmente ante rivales superiores y en encuentros en los que Jordania no manda con el balón. Es difícil imaginarse a Jordania colgándole balones a Ahmad Hayel en otro escenario. El juego directo sobre el punta no suele ser muy exitoso por las características físicas y futbolísticas del ‘9’. Es un delantero móvil, que apoya en los tres cuartos de cancha y que ataca los espacios. Es poco hábil enfrentándose a los centrales en los duelos aéreos, lo cual hace que el juego directo apenas genere ventajas. El juego exterior es más eficaz, pues los laterales actuales (Al-Dmeiri y Zahran) son muy ofensivos y dan un nivel aceptable iniciando las jugadas en campo propio. El problema viene cuando el rival cierra bien la banda, pues los futbolistas complementarios que se encuentran por delante de los laterales prefieren tirar una diagonal y adentrarse hacia el centro que servir un centro al área. No son extremos puros. El centro es el único recurso que suele permitir por los costados un equipo que defienden bien por fuera (como Uruguay), por lo que esta vía de ataque solo le da beneficios a Jordania si un centro es bien servido o si el rival falla y permite huecos para pases al mediapunta o internadas de los hombres de los carriles.

Amán, sede del partido de ida en el play-off intercontinental, es la fortaleza de la selección jordana. Foto: Ken and Nyetta.

Fase defensiva

  • Repliegue y cierre lateral

El bloque de futbolistas jordanos que han conseguido rozar con la yema de los dedos el Mundial se caracteriza por su cohesión interna sobre el césped. Es una cuestión que se aprecia de forma clara cuando toca replegarse ante un equipo complicado o fuera de Jordania. Es cierto que los resultados fuera de Amán son nefastos en los últimos tiempos, pero no por ello se puede negar el compromiso defensivo de un equipo que pretende replegarse en 4-4-1-1 y que se esfuerza en cerrar los costados. Los atacantes de banda son relativamente solidarios –rara vez retroceden en partidos en los que Jordania domina– pero acaban sacrificándose en defensa. El problema de ese repliegue de dos líneas de 4 es que no es tan sólido como debería a la hora de enfrentarse a equipos como Japón o Australia (con atacantes móviles como Forlán, Suárez o Cavani). Abu Hashhash, pese a que en tiempos pasados era central o mediocentro defensivo, tiene poca velocidad de reacción, con lo que si el oponente encuentra un hueco y combina rápido entre líneas Murjan queda expuesto y desbordado. Los centrales tienen algunos problemas de reacción a pesar de que se ayudan entre sí, algo que se muestra si el rival llega hasta ellos. El fallo suele ser en cadena y permite que el oponente tenga una ocasión de gol.

  • Problemas de basculación

Son pocos en la actualidad gracias al empeño de Adnan Hamed en corregirlos, pero en alguna ocasión se producen cuando el equipo utiliza la salida lateral y emplea el juego exterior. La tendencia de los centrocampistas es la de buscar una línea de pase a cualquier altura. Si los laterales (todos de largo recorrido) llevan el balón por la banda, las líneas de pase son factibles si los jugadores de dentro se aproximan al balón. Esto genera una ventaja defensiva para el rival, que presionando puede robar el balón a futbolistas que están fuera de su zona natural. El equipo queda defensivamente expuesto tras sufrir el robo, pues como consecuencia del ofrecimiento (y la basculación asociada) el carril central está semivacío y es fácil transitar o llegar a base de pases verticales a la meta de Amer Shafia.

  • El factor Bani Attiah

Bani Attiah es un atacante de banda diestro, de 22 años, con un juego ciertamente alocado. Es uno de los atacantes a los que más le cuesta solidarizarse con la defensa, pero como contrapartida rinde bien cerca del área, a la cual accede con regates y gestos técnicos que permiten catalogarle de futbolista prometedor. Paradójicamente, a lo largo de los clasificatorios ha tenido que jugar en alguna ocasión como lateral derecho por diferentes circunstancias. Lo que se pretende con Bani Attiah en el lateral es ser muy profundo por el costado derecho. Sin embargo, su poca capacidad defensiva queda retratada con demasiada frecuencia, y el sector derecho de Jordania pasa a ser el que más y mejor emplea el oponente para atacar. Ya no solo porque Bani Attiah no llegue a tiempo, sino porque en la demarcación de lateral no es capaz de evitar regates y combinaciones entre los oponentes. Hossam Hassan se ha encargado de asentar en el equipo titular al joven lateral Odan Zahran, pero aún no ha descartado del todo la variación posicional de Bani Attiah. Parece estar en vías de hacerlo, pues ha probado a laterales de la liga jordana en las últimas concentraciones.

Recorrido hasta el play-off intercontinental

Recorrido Jordania1Foto de portada: Nicolas Raymond.

Related posts

6 comments

En su casa han caido Japón y Australia.

Pero les doy muy pocas opciones. Por lo explicado en este post, falta el portero titular y eso imagino será decisivo. Por no decir de la pegada de Uruguay y sobre todo su oficio.

Curiosa decisión la de dejar 2 jugadores para el partido de vuelta (para no ver tarjeta en la ida).

Gran post!

Deja un comentario

*