El play-off asiático

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Uzbekistán y Jordania se enfrentaban el 21 de enero de 2011 en uno de los Cuartos de Final de la Copa de Asia celebrada en Catar. Ese día ambas selecciones igualaban su mejor registro en el máximo torneo de selecciones del continente: la antepenúltima ronda. Uzbekistán ganó por la mínima (2-1) y los caminos de la exrepública soviética y la monarquía hachemita se separaron. Algo más de dos años y medio después se vuelven a ver las caras en el play-off asiático de la clasificación para el Mundial. El viernes, tapado por la jornada europea de clasificatorios para la cita de Brasil, se jugó el partido de ida en Amán con un 1-1 final.

¿Qué es el play-off asiático?

Tras ser terceros en los dos grupos de la última ronda de clasificación para Brasil 2014, uzbekos y jordanos tienen que hacer frente al durísimo play-off que los enfrenta entre sí. El que lo gane no va al Mundial, sino que tiene que hacer frente a una de las dos repescas intercontinentales que existen con el formato actual. Eso será en noviembre, también a ida y vuelta, y contra el quinto clasificado del grupo único de Sudamérica (determinado por sorteo en 2011). Es por ello que antes del choque del viernes tanto jordanos como uzbekos estaban a 4 partidos del Mundial. Ahora uno de los dos está, si el representante de CONMEBOL lo permite, a tan solo 3.

Uzbekistán tuvo en su mano la clasificación directa, pero al final fue tercera del grupo A, por detrás de Irán y la República de Corea (con quien empató a puntos), y por delante de Catar y Líbano. Jordania fue la tercera del grupo B, por detrás de Japón y Australia y por delante de Omán (con quien se jugó el puesto en la última jornada) e Irak.

Jordania

La selección que dirige el mítico goleador egipcio Hossam Hassan está más cerca que nunca en su historia de un Mundial. Han llegado hasta aquí apostando por un estilo de fútbol asociativo y de elaboración en los clasificatorios, algo viable por el nivel técnico y el ritmo con el que combina esta generación histórica de futbolistas jordanos. No obstante, en los partidos ante rivales mayores la estrategia no es muy distinta a la de cualquier equipo que se sabe inferior: repliegue máximo y contragolpes. Especialmente si juega fuera del Rey Abdullah de Amán.

Pese a intentar defender y buscar oportunidades a la contra, en la última y más exigente ronda de clasificación para el Mundial Jordania no fue capaz de puntuar fuera de su territorio. 6-0 en Japón, 2-1 en Omán, 1-0 en Catar ante Irak como visitantes y 4-0 en Australia. De hecho, Jordania ha sido el equipo con más goles en contra de la última ronda previa de clasificación para el Mundial en Asia. Ha encajado 16 goles, el doble que el colista de su grupo (Irak) y 3 más que el segundo equipo más goleado (Catar, del otro grupo), y solo 3 de ellos han sido en Amán. Estos datos evidencian que los jordanos notan la presión de jugar fuera de casa y que no repliegan bien. La defensa es la peor de sus líneas, pero ha mejorado notablemente en este año 2013. El único que se salva es el arquero Amer Shafia, con buenos reflejos, buenas salidas y buenas y providenciales paradas en estos clasificatorios. Los centrales Mustafa y Bani Yaseen, de un nivel no destacable (pero tampoco bajo), no se han movido de los onces. Muchos de los goles se debían a los problemas en los laterales. En la izquierda el veterano Basem Fathi estaba dejando sensaciones de endeblez impropias de un internacional, y ahora Al-Dmeiri está en el cénit de su carrera profesional. En la derecha, si Zahran no estaba era el volante Bani Attiah el que cerraba la defensa, siendo él un atacante rápido y no muy comprometido defensivamente.

Jordania usa como esquema base un 4-2-3-1 en el que el doble pivote está compuesto casi siempre por dos mediocentros puros: el mítico Abu Hashhash y Murjan. Ambos dan buenos primeros pases, aunque hacen que la profundidad en ataque por el centro dependa del mediapunta. El punta es otro hombre inamovible del once en los últimos tiempos: Ahmed Hayal. Un ‘9’ móvil, moderno, que ocupa terreno más allá del área sin olvidarse de definir. Y en tres cuartos es donde más calidad técnica hay. Se pueden formar varias líneas de tres que perfectamente podrían ser titulares. El puesto de volante izquierdo suele ser para el brillante pero irregular Al-Saify o, últimamente más, para el prometedor Al-Laham. La plaza de volante derecho la ocupa en la mayoría de ocasiones el escurridizo Bani Attiah en detrimento de Abdallah Deeb. La mediapunta se reparte entre dos veteranos: Abdel Fattah y Amer Deeb. El primero con más gol pero menos clase que el segundo.

Uzbekistán

El equipo que dirige Mirjalol Qosimov se quedó a dos goles suyos o un único gol de la República de Corea (en su partido contra Irán) de ir directamente al Mundial de 2014. Rozaron con los dedos una clasificación directa que hubiese sido histórica. En la penúltima jornada de la Fase de Grupos, un único punto en Seúl hubiese servido para que la exrepública soviética se ratificase como la tercera a nivel de selecciones en la actualidad, por detrás de Rusia y Ucrania. El nivel de su plantilla es uno de los mejores del continente, y es un equipo fiable ofensivamente y correcto defensivamente.

El fútbol de la selección uzbeka no se parece al estilo de Jordania. Es una escuadra más pragmática, más directa y con una ligera preferencia por el juego exterior ante la combinación interior. La línea defensiva es la más floja de todas. Los laterales, normalmente Vitaly Denisov y Shorakhmedov, tienen problemas regresando de campo contrario y cerrando la banda. Los centrales no son excesivamente contundentes, no son prodigios en la anticipación y no tienen una buena salida de balón –de hecho, esta suele ser en largo–, independientemente de cuál juegue entre Ismailov, Tukhtakhodjaev, Krimets, Filiposyan u otros. A pesar de todo ello cumplen, como demuestra el hecho de que en la última ronda han recibido 6 goles en contra, solo uno más que Japón, la mejor selección de los clasificatorios por puntos.

En el centro del campo y en la delantera hay muchos jugadores de nivel. Uno de ellos es el capitán Server Djeparov, mediapunta indiscutible que a sus 30 años está en el fútbol surcoreano después de haber sido nombrado mejor jugador de Asia en 2008 (cuando lo pretendió el Chelsea de Scolari) y 2011. En muchas ocasiones resulta decisivo, pues tiene gol y mucha presencia en el área y también es capaz de absorber todo el juego interior para ser la figura visible, por delante de un doble pivote que tiene a interiores que juegan en Europa como Timur Kapadze (FC Aktobe) o el multiusos Odil Akhmedov (Anzhi Makhachkala), que en un apuro puede operar como mediocentro, lateral e incluso central. En las bandas juegan extremos al uso como Khasanov (zurdo) o volantes como Tursunov (diestro), y en la delantera hay goleadores como Tadjiev, Nasimov, Geynrikh o el mítico Bakaev. Pese a que la veteranía empieza a hacer mella en estas parcelas del campo las categorías inferiores están cosechando grandes resultados y son la esperanza para el asentamiento en la clase media mundial de los lobos blancos.

El partido de ida

La convocatoria uzbeka tuvo las ausencias del portero titular Nesterov y de jugadores con peso en la selección como Geynrikh. Pese a ello, Uzbekistán presentó un once muy competitivo y bastante ofensivo con Zukhurov como portero (3ª aparición con la selección), Kapadze y Akhmedov en el medio, Djeparov en la media punta y Khasanov y Tursunov en bandas. Jordania salió con sus mejores galas y con Zahran en el lateral derecho, lo que permitió a Bani Attiah atacar libremente sin que el equipo lo pagase denfiendo. En su lista la única sorpresa fue la no inclusión del delantero Thaer Bawab tras formar parte de la lista previa. Es el único de los internacionales jordanos que juega en Europa (Gaz Metan Mediaș; Rumanía) y además tiene pasado futbolístico en España (Real Madrid Castilla, FC Barcelona B, L’Hospitalet, Alfaro y Moratalla).

Uzbekistán se replegó durante gran parte del partido en un 4-4-2 que le permitía salir a la contra, pero en el primer tiempo se negó a cederle la iniciativa a Jordania, fuerte como local (en Amán venció a Japón; única derrota de los Samurai Blue). No se limitó a contragolpear sino que presionó e impidió el dominio jordano, llegando a tener algunas posesiones largas. Pese a esto, no se mostró muy imaginativa en ataque, donde las conexiones entre Akhmedov y Djeparov fueron la única alternativa al centro desde la línea de fondo de Khasanov. En una jugada de toques rápidos cerca del pico izquierdo del área, Al-Laham inició una combinación que culminó él mismo con el 1-0. Cinco minutos después Uzbekistán puso el 1-1 final con un remate de Djeparov a centro de Khasanov.

En la segunda mitad, Jordania sí pudo imponer su idea, su estilo y su ritmo, aunque le costaba encontrar espacios pese a que Abu Hashhash dejó su sitio a Al-Saify y Bani Attiah pasó a jugar por dentro. Uzbekistán defendió bien colectivamente pese a la composición de su centro del campo (mérito de un gigantesco Akhmedov, presente en los ataques y en todas las acciones defensivas). Hossam Hassan fue haciendo cambios ofensivos y acabó jugando con 5 hombres de tres cuartos (los dos Deeb con Bani Attiah como único “mediocentro” en un 4-1-4-1), pero la dirección de campo no tuvo premio.

Según los números registrados hasta ahora, Uzbekistán debería sentenciar el martes (16:00 CEST) la eliminatoria y esperar al representante sudamericano. Jordania peleará por evitarlo con su primera victoria fuera de casa desde 2011, pues el empate con más de un gol es poco probable y el 0-0 les vale a los exsoviéticos.

Foto de portada: Biblioteca de Hast Imam, en Tashkent, la sede del partido de vuelta. Alberga al que se cree que es el Corán manuscrito más antiguo del mundo (siglo VII). Autor: Shark Shots.

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2 comments

Grande Uzbekistán, llevo ya unos añitos siguiéndola y he visto varios partidos de la fases clasificatorias asiáticas, llevándome sendas decepciones en la visita a Seúl y el último partido en que la goleada ante Qatar llegó demasiado tarde. Por cierto también vencieron a Japón pero en la 1ª fase grupal, y nada menos que en tierras niponas con un gran encuentro en el que evidenciaron que están para grandes cosas a nivel asiático. Aún así aunque espero que derroten a Jordania creo que tendré el corazón dividido ya que soy muy pro-sudamericano.

Saludos.

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