Empanada chilena

Empanada chilena Speaking Latino

Venía de grabar el último podcast de Mondo Azzurro con Toni Padilla y tenía hambre. Habíamos quedado pronto, como siempre, y en esta ocasión estuve cerca de quedarme frito en la cama pese a mis distintas alarmas. Es lo que ocurre cuando uno se va a dormir tarde y se levanta temprano varios días seguidos y debo reconocer algún antecedente peligroso. Pero dormir es de cobardes y por un mes de Mundial, lo que sea. Tras el café de rigor, aproveché para pasar por una de las múltiples panaderías que había en ese barrio. De hecho, sospecho que hay más hornos de pan que supermercados o pisos habitados.

Tentado por comprar cualquier producto de bollería industrial relleno de chocolate para completar mi desayuno una vez grabado el podcast, me lo pensé dos veces cuando mis ojos se toparon con el cartelito de “empanada chilena”. Ya se sabe, época de Mundial y Chile. Mi mente asoció antes la empanada con Alexis Sánchez y Jorge Sampaoli que con su relleno de carne. Si ya me cuesta separar las distintas capitales europeas de sus principales equipos de fútbol, esto se acentúa en época de Mundial. Es inevitable, del mismo modo que te acuerdas de un compañero de universidad cuando ves que su pueblo goza de 30 segundos de protagonismo en la televisión, sea por un ascenso o porque ha llovido sin descanso hasta que se han inundado calles y casas. Lo mismo ocurre si conoces a alguien que se apellide Valdivia o Bielsa, que te evocan la selección chilena de 2010.

Así pues, no había nada más adecuado para desayunar en un mes de Mundial que esa empanada chilena. No dudé, ni siquiera por su precio. Un día es un día y un Mundial se juega cada cuatro años. Aunque nadie me había avisado de que la carne que rellenaba la empanada chilena picaba bastante. Más de lo previsto. Como la alta e intensa presión de los chicos de Sampaoli o los constantes desmarques de Alexis Sánchez y Eduardo Vargas, que pueden resultar molestos para aquellos que se enfrentan a ellos. Me sorprendió el picante del mismo modo que ocurre con las incorporaciones de Isla y Mena por los carriles o la segunda mitad del Gato Silva ante Brasil. Aun así, la empanada duró poco. Cuando llegué a mi destino, situado apenas a un par de calles de la panadería, ya se había consumido la pequeña pero resistente empanada chilena.

Chile Sampaoli Focus

La presión de la selección chilena de Sampaoli es un incordio para sus rivales. Foto: Focus Images Ltd

Aunque el regusto picante permaneció en mi garganta. Porque, aunque puede resultar algo incómodo, la empanada es deliciosa y deja ese sabor en la boca durante un buen rato. Deja una impronta que permanece en la memoria durante un buen tiempo. Como la selección chilena de Sampaoli, que compitió muy bien pero cuya aventura mundialista duró cuatro partidos. Como en 2010, deja buenas sensaciones y gratos momentos que recordaremos durante bastante tiempo. Pero anoche estuvo muy cerca de hacer historia.

Foto de portada: Speaking Latino

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5 comments

Un gran símil, jaja. Yo creo que todos tenemos o hemos tenido esas sensaciones del segundo párrafo, ¿verdad? Creo que Chile merecía llegar a cuartos. Si hubiera caído en otro grupo que no fuera ni el A ni el B lo hubiera logrado. Muy buenas sensaciones igualmente. ¡Darán que hablar los anfitriones de la Copa América en unos meses!

Tomàs, vamos a lo importante: ¿la empanada llevaba pasas y aceitunas negras o no? Porque a mí lo que más me jode de las empanadas de pino son las aceitunas y las pasas, que te cambian todo el sabor.

Lo del segundo párrafo este año me ha pasado muchísimo este año cuando le digo a la gente que soy del Albacete Balompie (OJO QUE NO SOY ALBACETEÑO) y me dicen “Enhorabuena por el ascenso a 2º!!!

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