Euforia y resignación

Chiellini Focus

La felicidad duró apenas unos minutos. Del gol de Godín al pitido final, Uruguay fue un amasijo de nervios. El cuarto de hora más largo de sus vidas recientes. Después, el júbilo más absoluto. Las calles de Montevideo se tiñeron de azul celeste, sacudiéndose los miedos y festejando una clasificación para octavos de final que, días antes, tras la derrota ante Costa Rica, parecía una quimera.

Uruguay FocusDe la euforia se pasó pronto a la resignación (Foto: Focus Images Ltd)

Pero la euforia se desvaneció deprisa. Un motivo para festejar –el pase a la siguiente ronda- y otro para temer –la posible sanción a Luis Suárez-. Esa alegría dio paso, rápidamente, a la negación. Donde el mundo veía un mordisco, muchos de ellos se convencían de que no era tal. El ídolo local no había podido cometer tal acción.

De la negación a la resignación, dicen, hay un paso: el de las horas. Hoy, Uruguay entera vive pendiente del fallo de la Comisión Disciplinaria. De una multa hasta una sanción de 1 a 24 partidos (o 24 meses) con su selección. El Mundial del ‘Pistolero’ pende de un hilo, de una decisión concreta de libre interpretación.

Hoy ya nadie recuerda a Godín ni su cabezazo. Ya nadie celebra ni sonríe por la enésima gesta de Uruguay, que se levantó de la tragedia, la saltó y encara los octavos ante Colombia con esperanzas renovadas.

Suárez, su mordisco, y millones de personas comiéndose las uñas: una imagen triste después de un triunfo épico.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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