La resistencia persa y la confusión nigeriana

Andranik Ando Teymourian Focus

Irán ha obtenido un trabajado punto en su primer partido del Mundial ante Nigeria. El 0-0 final era un resultado previsible a tenor de la identidad de ambos conjuntos. El guion esperado se reprodujo sobre el verde de Curitiba: Irán optó por su sistema de repliegue y apoyos masivos para neutralizar la producción ofensiva de Nigeria, confusa con el balón ante equipos defensivos. No obstante, el desarrollo táctico del encuentro no fue el que se esperaba. Carlos Queiroz colocó a Ehsan Hajsafi en la mediapunta y a Askhan Dejagah en banda para que Irán se estirase por la banda de Efe Ambrose, el punto débil de Nigeria. La lentitud del futbolista del Fulham dejó desasistido a un Reza Ghoochannejhad que se buscó sus propias oportunidades de gol bajando el juego directo de Irán. Nigeria parecía haber encontrado el punto débil de Irán (Pejman Montazeri) en los primeros 15 minutos, pero la mala lectura del juego de Victor Moses acabó con el planteamiento de Stephen Keshi.

El arranque de Nigeria: no pudo con Pouladi y se encomendó a Moses

Irán no sorprendió a nadie cuando, en la primera posesión de Nigeria cerca de cumplirse el minuto 1, ya estaba replegada en 4-5-1. La presencia de Ghoochannejhad y la presión de Andranik “Ando” Teymourian, el agresivo interior, impedían a los centrales nigerianos salir jugando en raso por dentro. El balón no llegaba a Ogenyi Onazi, mediocentro adaptado de las Súper Águilas, con lo que los pupilos de Keshi tuvieron que buscar otra forma de empezar sus jugadas. Su voluntad posesiva, añadida al nulo interés de Irán en el balón, les llevó a salir en raso por los costados. La primera opción: Efe Ambrose.

El futbolista del Celtic FC fue el encargado de sacar el balón por la banda derecha y cedérselo a un Ahmed Musa que, consciente de que su compañero es un central adaptado, se ofrecía muy atrás. El retroceso de Musa facilitaba la labor al repliegue iraní, que en su perfil derecho era muy solvente: Dejagah, Hajsafi (lateral izquierdo adaptado), Javad Nekounam y Mehrdad Pouladi. Los 4 persas tenían ventaja sobre Musa, que se giraba tras la recepción y solo tenía como socios ofensivos o a Ramon Azeez, mediapunta con más peso en el ataque que en la UD Almería, y Emmanuel Emenike, que de vez en cuando se ofrecía como ‘9’ móvil que es. Pouladi, muy eficaz y solvente, frenó a Musa, y como sus apoyos tapaban al resto de nigerianos involucrados en la jugada, Nigeria tuvo que cambiar de costado.

NGA1Infografía: Share My Tactics.

A los 5 minutos, las Súper Águilas probaron por primera vez la banda izquierda. El joven e inexperto lateral Juwon Oshaniwa empezó a buscar a Victor Moses, volante izquierdo en el esquema de Keshi. Khosro Heydari, pese a ser un lateral derecho adaptado, apenas retrocedía para proteger la banda. Así, Montazeri, central adaptado al lateral derecho, se quedaba solo y en evidente desventaja ante Oshaniwa y Moses. En ese dos contra uno estaba el punto débil de Irán. No influyó tanto el hecho de que Montazeri sea central natural, pues ha jugado mucho tiempo con la selección en el lateral. Influyó la mala calidad y, en ocasiones, la ausencia de ayudas de Heydari. Emmanuel Emenike entendió a Moses y a Oshaniwa y empezó a caer al sector izquierdo de Nigeria. Jalal Hosseini, central diestro, tuvo que salir de su posición para ayudar a un Montazeri saturado. Por esa banda llegó la jugada del córner que acabó en gol anulado y el remate de Azeez que casi supuso el 0-1. Nigeria había encontrado cómo penetrar el sistema defensivo de Queiroz.

NGA2Infografía: Share My Tactics.

Moses se confía e Irán se solidifica

Una subida de Oshaniwa en el minuto 15 evidenció un error de lectura del partido de Victor Moses. El atacante del Liverpool FC había encontrado junto al joven lateral del FC Ashdod una gran vía de ataque para romper a Irán. Sin embargo, desde ese minuto, Moses no apareció por fuera sino que se acercó a Ramon Azeez en cada salida lateral por la banda derecha. Así, Montazeri solo tuvo que hacer frente a un “atacante” (Oshaniwa) y siquiera necesitó las ayudas de un Heydari que empezó a retroceder de forma irregular. La idea de Nigeria con ese movimiento sin balón de Moses parecía significar un doble deseo de Keshi: servir centros al área para batir a los centrales con balones aéreos y romper a Irán por dentro al saturar a su doble pivote –sin mediocentro puro– con la acumulación de hombres rápidos y desbordantes en el centro (Obi Mikel, Azeez, Moses y Emenike).

Andranik Ando Teymourian Focus Teymourian sobresalió por su trabajo en el doble pivote. De presión alta a control y orden a baja altura. Foto: Focus Images Ltd.

Los pases horizontales de Oshaniwa hacia este grupo estaban absolutamente bloqueados por una Irán sólida y liderada por un Teymourian inteligente. Cambió la presión del inicio por una templanza, un orden y una visión magníficos. Estos valores le llevaron a cerrar todas las líneas de pase posibles por el carril central. Poco a poco, el poderío ofensivo de la banda izquierda nigeriana se redujo. El centro del campo empezó a anularse del todo por la poca profundidad de John Obi Mikel y por la neutralización de Azeez (Nekounam), Moses (Teymourian) y Emenike (centrales). Nigeria se quedaba sin vías posesivas de ataque. Irán la estaba desesperando.

NGA3Infografía: Share My Tactics.

Dejagah sale despacio e Irán no contragolpea bien

Los aspectos defensivos de Irán, entre los que sobresalen el trabajo y los apoyos, le valieron el punto. No obstante, solo es un punto y no son tres porque falló el mecanismo ofensivo por el que apostó Carlos Queiroz. El esquema elegido fue un 4-2-3-1 en lugar del esperado 4-4-1-1. Heydari estuvo en la derecha como acostumbra (es uno de los muchos “laterales-volante” de la lista de convocados). Askhan Dejagah estuvo en la izquierda, pese a que se le esperaba como segundo delantero para transitar por dentro como en los amistosos de preparación. En la media punta se colocó Ehsan Hajsafi, un lateral izquierdo de largo recorrido (de ahí sus ayudas con Moses al comienzo) que empezó su carrera deportiva como ’10’. A Queiroz no le molestó devolver al futbolista de Sepahan a la posición de sus orígenes: quiso seguir invadiendo el campo rival con un Dejagah que debía trabajar sobre Ambrose, la pieza débil de la zaga nigeriana.

Dejagah Ghoochannejhad FocusDejagah y Ghoochannejhad fueron los encargados de las transiciones. Fotos: Focus Images Ltd. Edición: MarcadorInt.

El jugador del Fulham no tenía que culminar jugadas asociativas ni buscar pases de Pouladi en una hipotética salida en raso por su banda. El Team Melli salía en largo sobre un Ghoochannejhad muy retrasado por el repliegue. El ariete del Charlton Athletic, caído ligeramente a la derecha, debía ejecutar desplazamientos largos sobre la zona de Dejagah para que este dejase atrás a Ambrose y se encontrase en ventaja ante Kenneth Omeruo primero y ante Joseph Yobo después (tras la lesión de Godfrey Oboabona a la media hora). Sin embargo, Dejagah no respondió y su lentitud con el balón permitía a Nigeria corregir. Con el paso de los minutos, los africanos vieron cómo de previsible era el mecanismo y lograron minimizar el impacto ofensivo de un Dejagah espeso. Irán, en consecuencia, quedó reducida en fase ofensiva a las invenciones de Ghoochannejhad tras bajar el balón a la espalda de Oshaniwa (lateral más proyectado al ataque) y a las acciones a balón parado, en las cuales probó a Vincent Enyeama.

Las direcciones de campo apenas suman

NGA4Las variaciones tácticas tras el descanso fueron abortadas tras escasos minutos. Infografía: Share My Tactics.

Al descanso, tanto Queiroz como Keshi hicieron variaciones tácticas. El técnico nigeriano acabó definitivamente con su única vía de ataque al mandar a la banda izquierda a Musa. Moses, en la derecha, nunca superó con claridad a Pouladi, y Azeez desapareció entre Nekounam y Teymourian. Irán salió con Dejagah en el puesto de segundo punta y con Hajsafi en la banda izquierda, pero tuvo que volver al 4-2-3-1 inicial al ver cómo Hajsafi, al igual que Heydari en el primer periodo, no era capaz de defender lo suficientemente bien. La entrada de Shola Ameobi por Moses llevó a Emenike a la banda de un Pouladi inconmensurable, y Peter Odemwingie no supo superar por dentro el repliegue iraní.

La dirección de campo de Queiroz fue continuista: se mantuvo el plan que implica salir por el costado de Ambrose. Dejagah le dejó su puesto al joven Alireza Jahanbakhsh, sensación en la Eredivisie pese al descenso de su NEC Nijmegen. Apareció en alguna transición, pero prácticamente estuvo más tiempo ayudando a Pouladi con el empuje final nigeriano que en campo contrario. Masoud entró a falta de dos minutos por un Heydari insulso y solo intervino para el saque de una falta. Irán pudo llevarse el partido por errores tácticos de una Nigeria confusa, pero su falta de recursos y de variedad a la hora de contragolpear le dejaron con “solo” un valioso y trabajado punto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Enorme (y apasionante) lectura táctica del partido. Por artículos como este sois la mejor web sobre fútbol con diferencia. Gracias, David 🙂

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