Legendaria Grecia

Grecia - instagreece

Lo ganó Grecia con pasión, con fe, con valentía. Lo peleó hasta el final. Lo quiso. Fue mejor que Costa de Marfil. Samaras asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y no dudó, como nadie duda que la trayectoria de esta selección en la última década está ligada al carácter de un grupo de futbolistas que se niega a que la historia se olvide de ellos. Muchos se quedaron por el camino desde la inolvidable Eurocopa de 2004, pero los que han llegado por detrás, futbolistas experimentados, han mamado el deseo de ganar de Karagounis, Katsouranis y su pasado más reciente. De ganar a toda costa. Pocos equipos han entendido mejor que el primer paso para competir es el convencimiento personal de que difícilmente serás superior a tu oponente si no te exiges lo máximo a ti mismo, y así se construye Grecia: Kostas Manolas se deja la piel en cada anticipación, Giorgos Karagounis no desfallece, Giannis Maniatis jamás se esconde, José Holebas aparece en el momento más comprometido y Giorgios Samaras glosa la leyenda de una selección helena que, otra vez, se cuela en el corazón de millones de aficionados en todo el mundo.

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Grecia celebra en el vestuario el pase a octavos de final. Foto: instagreece

Las circunstancias del juego le añadieron una carga emotiva extrema a un triunfo más que trabajado a lo largo de los 90 minutos -fruto de un notable planteamiento táctico de Fernando Santos- que se encontró con obstáculos desde los primeros compases de partido. Cayeron lesionados Panagiotis Kone y Orestis Karnezis antes de la media hora de juego y sin embargo eso no detuvo a un grupo reticente a asumir la amargura de las adversidades. La perspectiva del sufrimiento los espoleó. Andreas Samaris y Panaglotis Glykos -guardameta del PAOK con dos internacionalidades (partidos amistosos) a sus espaldas- no se dejaron intimidar por la magnitud del encuentro y respondieron con creces en una situación limite. El joven centrocampista de Olympiacos abrió el marcador tras aprovecharse de un pase hacia el centro de la defensa mal ejecutado por un Tioté tremendamente desacertado que sería sustituido durante la segunda mitad. Samaris se asoció con Samaras, encaró a Barry en el uno contra uno y lo batió sin excesivos problemas. Grecia no solo fue superior a partir del gol, ya lo era hasta ese momento: el larguero había rechazado un gran disparó de Holebas minutos antes y el conjunto heleno no paraba de buscar con ahínco la portería defendida por el guardameta del Lokeren. Grecia sabía que para defender -lo que mejor sabe hacer- primero tenía que atacar y conseguir un tanto. Y no especuló. Todas sus opciones pasaban por ganar, independientemente de lo que ocurriese en el Japón-Colombia. Tendrían que sufrir.

Tras el descanso, Costa de Marfil arriesgó: Arthur Boka y Serge Aurier se incorporaron al ataque casi como extremos, Lamouchi retiró a Tioté dando entrada a Bony, la selección africana comenzó a partirse y Grecia pudo sentenciar a la contra. No lo hizo y un error individual de Sokratis -se descolgó de la línea defensiva habilitando a Gervinho- fue aprovechado por el extremo de la Roma para ponerle el gol del empate en bandeja al punta del Swansea. Grecia estaba virtualmente eliminada. En Cuiabá, Jackson Martínez hacía el segundo tanto para Colombia. Era un cara o cruz para las dos selecciones que se estaban enfrentando en Fortaleza. 

Drogba Costa de Marfil - calciostreaming

Didier Droba. Foto: calciostreaming

Sin Drogba, Gervinho y Karagounis; con Gekas, Diomande y Sio. Costa de Marfil se protegía, Grecia se jugaba su última carta. Así se entró en un descuento eterno para Los Elefantes que terminó agudizando el dolor de una generación de futbolistas difícilmente repetible que siempre se ha quedado a las puertas de ocupar el lugar que por talento le corresponde. Sio trabó a Samaras dentro del área y el resto ya es historia.

Mientras Lamouchi presentaba su dimisión como seleccionador costamarfileño, el conjunto heleno saboreaba una victoria histórica para un país que nunca antes había disputado los octavos de final de un Mundial. A menudo la gloria es para el que más la busca… y eso siempre lo ha sabido Grecia.

Foto de portada: instagreece

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5 comments

Lo de Grecia es destacable; aún con todas sus limitaciones, demostraron tener algo de lo que están adoleciendo tantas selecciones europeas en este mundial: hambre, ganas, convicción…

Merecida victoria y bastante emocionante que, pese a tantas carencias, tienen un espíritu y mística increíble. Un bálsamo y “llamado de atención” para selecciones con tanta riqueza técnico, pero con tan poco espíritu, competitividad y convicción: Croacia, Bosnia, etc.

Estoy de acuerdo parcialmente. Si, Grecia resulto encantadora con esa actitud aguerrida y valerosa; pero no creo que sa algo de lo que carecieron croatas y bosnios.

Creo que otras selecciones, en concreto, España, Italia y Argentina; adolecieron mas de esa actitud… Con sus exepciones claro (los incansables Chiellini e Iniesta); Italia y España se han esforzado solo al final; falta ver a los Argentinos cuando pendan de un hilo.

Pero en general estoy de acuerdo, Grecia se ha comportado bien. Diría yo que con “humildad”. Humildad por que se esfuerzan: se esfuerzan como aquel que cree que el trabajo es el mejor medio para alcanzar sus objetivos.

En este sentido, me encantaría ver éxito en los siguientes equipos: Grecia, Costa Rica y México.

Es difícil ver un equipo que confía tanto en lo que hace conociendo sus limitaciones. Muy buen partido de Grecia y en el cómputo global con Costa de Marfil y Japón creo que son justos octavofinalistas.

Giorgios Samaras siempre ha sido un delantero con innumerables recursos (y además ha tomado la responsabilidad de ejecutar el penalti que le dio a Grecia la clasificación). Lo peor, la crueldad con la que cayó Costa de Marfil.

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