Lo que no se ve

Es muy posible que mi intensa filia con el fútbol asiático sea uno de los culpables del pequeño sentimiento de vergüenza que padezco tras el 0-5 que Jordania ha encajado ante Uruguay. Pero no es el único. Influye el hecho de que todo el mundo del fútbol iba a estar pendiente en mayor o menor grado de lo que ocurría hoy en Amán. Principalmente por La Celeste, favorita para estar en Brasil el año que viene, mucho más conocida internacionalmente y con mucho más caché. Pero también por la selección de Jordania, que jugaba el partido más importante de su historia. Había algo de curiosidad generalizada por ver cómo era este gallito asiático que ha crecido lo suficiente como para alcanzar el play-off intercontinental mundialista.

No es sorprendente que Jordania haya perdido. En el despiezo que hice en la tarde de ayer sobre la selección del Reino Hachemita ya comentaba que la campeona de América era superior, y que lo normal sería verla en el Mundial de Brasil 2014. Es evidente que Jordania, pese a su mejoría en la última década, no es ni mucho menos la mejor selección de Asia. También es evidente que Uruguay es un gigante mundial que comenzó mal los clasificatorios sudamericanos y que por ello ha tenido que jugar esta repesca. Pero no es normal el 0-5, ni tampoco la manera en la que se ha producido.

Jordania ha sacado un once con tan solo 4 futbolistas del once base que les ha permitido acercarse tanto al Mundial: el mediocentro Murjan (que ha jugado como interior), los volantes Al-Saify y Bani Attiah y el punta Ahmad Hayel. Se podría discutir si son 4 o 5 por el rápido asentamiento del lateral derecho Zahran en los últimos meses. Pero sobre el papel, son 4. Los otros 7 compañeros son futbolistas claramente suplentes y que, por esa condición, no han vivido de la misma manera la progresión de la Jordania del exseleccionador Adnan Hamad a lo largo de los clasificatorios. Entre esos 7 suplentes están el lateral diestro Shareef Adnan –que ha jugado fuera de sitio– y un grupo de 3 futbolistas que salen salen bastante mal retratados en las fotografías del partido: el portero Mohammad Shatnawi y los centrales Tareq Khattab y Hatem Aqel. Les ha tocado jugar el duelo más importante de la historia de su país por lesiones, molestias físicas, sanciones y apercibimientos. El actual seleccionador Hossam Hassan les ha tenido que dar galones para hoy, pero la evidencia es que no estaban igual de concienciados y compenetrados que los ausentes. Eso ha llevado a que el nerviosismo del contexto («estoy a 2 partidos del Mundial, no puedo fallar») se extendiera y afectase en el desarrollo del encuentro. Tanto como para cometer errores aparentemente subsanados en el pasado reciente, como el de la basculación en fase defensiva (véase el 0-2 de Stuani).

Amán, la capital del fútbol asiático en el día de hoy, volverá a albergar pronto clasificatorios de Jordania para la Copa de Asia 2015. Foto: Vyacheslav Argenberg.

Jordania hoy no solo se representaba a sí misma, sino que también representaba a toda Asia. Desde el día de ayer, las redes sociales eran un buen reflejo del apoyo que daban a los jordanos muchos asiáticos de orígenes y culturas diversas, no solo árabes. Hoy también estaba en juego el prestigio del fútbol continental. Reflexionando detenidamente, este es el principal motivo de mi vergüenza: ha quedado en entredicho el nivel del fútbol asiático. Cualquier europeo o sudamericano que jamás haya visto con atención a Jordania antes del día de hoy ha podido pensar algo así como “qué malos son estos tipos”. Solidificar esa opinión y guardarla en la memoria supone olvidarse de los condicionantes del contexto y de las ausencias que tenían. No han visto a la mejor Jordania, a la que ha hecho encomiables méritos en los últimos dos años y se ha merecido llegar hasta aquí. Vale, sí. Es cierto. No pretendo mentir: la mejor Jordania también hubiese caído eliminada ante Uruguay. Pero no de esta forma. Ya no tanto por el marcador (que también), sino especialmente por la imagen de pobreza futbolística que ha ido asociada con él, de equipo impotente que comete fallos imperdonabes que van directos al resumen del partido.

Este encuentro ha dañado el orgullo del fútbol jordano en particular y el del fútbol asiático en general. Que Uruguay disipase la nube en la que estaba toda Jordania con el sueño mundialista era previsible. Si no hoy, en 7 días en Montevideo. Pero este partido también ha contribuido a prolongar la vigencia de una idea harto discutible: la de que todo lo que no es Europa y Sudamérica está muy por debajo en el orden futbolístico mundial. Paralelamente, esta idea degenera en otra que establece que Asia sigue siendo un inframundo balompédico en el que solo valen un puñado de japoneses, surcoreanos y –desde 2006– australianos. Ver a Jordania, a Uzbekistán, a Omán, a Irak o al Líbano con cierta regularidad (la asociada a mi filia) me permite creer firmemente que esto es falso. El nivel de sus plantillas crece, cada vez compiten mejor en el marco asiático, logran estabilizar su nivel pese a que viven cambios generacionales y sacan con frecuencia jugadores talentosos. Pero esto es lo que no se ve. Por motivos que puedo comprender, pero no se ve. Al igual que no se ha visto a la mejor Jordania.

Lo que sí se ha visto es el pobre encuentro de Jordania hoy. Por desgracia, será con lo que muchos se queden durante un largo tiempo.

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5 comments

La evolución del fútbol asiático es desesperadamente lenta. Con excepción de Corea y Japón, que han evolucionado muchísimo en los últimos 20 años, el resto de selecciones se han estancado o han retrocedido bastante.

El nivel mostrado por Australia e Irán en la fase de clasificación ha sido ínfimo, con una calidad mucho menor a la que tenían hace 10 o 15 años, es inexplicable. Que hayan logrado clasificarse no dice nada bueno del resto de equipos. China y Arabia Saudí han retrocidido también una barbaridad, y si Jordania o Líbano han estado dando guerra hasta el final es porque la competencia es menor que nunca.

A mí también me gusta mucho el fútbol asiático, pero llevo esperando el salto desde los 90 y este nunca llega. Menos mal que nos queda Corea y Japón, lo que demuestra que al final poner una base sólida y tener mucha paciencia es lo único que da resultados permamentes.

Me parece especialmente interesante hacer un pequeño análisis de la evolución del fútbol en el continente asiático por la primera frase de tu comentario. República de Corea y Japón han evolucionado muchísimo en los últimos 20 años, es cierto. Pero es que las culturas de los Estados asiáticos no han tenido como deporte principal el fútbol. Las sociedades (y por extensión, los organismos reguladores) no le hacían ni caso al fútbol hasta aproximadamente el último cuarto del siglo XX. Ahora en Japón el béisbol está siendo alcanzado por el fútbol, y en la República de Corea a la gente le apasiona el fútbol. Una doble afirmación que hace no tanto era un sacrilegio. Parece una tontería, pero el componente del apoyo social es importantísimo. El fútbol “es” la gente. Los clubes de las ligas de cada Estado son las vías de crecimiento para futbolistas que salen de la sociedad de ese Estado. Que haya clubes con jugadores autóctonos en ligas consolidadas y fuertes impulsan el crecimiento de la selección nacional asociada. Pero para que de la sociedad salgan esos futbolistas y de forma regular en el tiempo (para sentar las bases y conseguir relevos generacionales), el fútbol debe interesarles. Y eso no ha pasado hasta hace aproximadamente un cuarto de siglo por cuestiones culturales e históricas. Me puse a investigar una tarde sobre las profesionalizaciones de las ligas en el Asia Oriental y ninguna se produce hasta hace 20/30 años, aproximadamente. Oriental porque es el sector más potente hoy, sé que naciones occidentales profesionalizaron el juego antes. Es un dato que creo que me vale como ejemplo para apoyar este argumento.

Dejando de lado las excepciones heróicas y hazañosas de la RDP Corea en Inglaterra 1966 y episodios muy aislados (tipo Indonesia 1938, el bronce de Japón en los Juegos de 1968, Irán 1978 o Kuwait 1982), la evolución del fútbol asiático ha empezado en (casi) todos sus rincones hace aproximadamente 20/30 años (aumentable para casos concretos). “Casi” entre paréntesis porque hay excepciones ligadas a las culturas de los propios Estados donde podemos decir que está empezando, no ha empezado o se ha estancado (India, Mongolia, RDP Corea, etcétera). Considero que el fútbol es cíclico, y que más o menos los ciclos tienen una duración similar a este periodo. No digo con ello que “Asia esté empezando”, pero no comparto lo del “desesperadamente lento”. Veo una evolución considerable en la media continental, e incluso excluyendo a los gigantes (JPN, KOR y AUS). Veo un nivel de competitividad interna creciente y creo que no tardará mucho (uno o dos Mundiales, si es que me lo permites como medida temporal) en verse a nivel internacional.

Es esa competitividad interna la que creo que crece. No creo que sea una igualación a la baja del nivel de “los que no son gigantes” como comentas. El retroceso de la RP China y de Arabia Saudí, que son los casos que mencionas, son retrocesos a nivel de selección por motivos diversos. De los primeros sí que pienso que es porque reaccionado tarde. Su liga está creciendo ahora a base de inversiones económicas, pero ha sido tradicionalmente una federación muy inestable. Y eso afecta a la selección. El caso saudí es más de inestabilidad institucional. Si no, no se explica que los clubes saudíes -compuestos mayoritariamente por saudíes- sean clásicos de las rondas avanzadas de la Champions. Y, evidentemente, el fallo de una selección del segundo escalón es una oportunidad de crecimiento para otra selección del tercero. Pero estar en el tercero y no más abajo es mérito de las selecciones jordana, iraquí, libanesa, etcétera.

Me gusta que te guste el fútbol de Asia, compartimos gusto y este es poco habitual. Confío en que llegará el salto. Para el Mundial próximo confiamos en los Samurai Blue y en los diablos rojos (y en Irán incluso para pelear y “rebelarse”). Ya tocará en el futuro que se planteen incluso aumentar el cupo asiático en los Mundiales. ¡Gracias por comentar!

Muchas gracias a ti por una respuesta tan elaborada, ¡casi otro artículo en sí misma!
Aprovechando tu comentario, me gustaría puntualizarte una cosa que has comentado en el primer párrafo sobre la pasión como motor último de la evolución(“para que de la sociedad salgan esos futbolistas y de forma regular en el tiempo el fútbol debe interesarles”). He vivido durante un tiempo en Japón y puedo asegurarte que la pasión por el fútbol no es tanta como parece. El espacio dedicado al fútbol en los telediarios sigue siendo equivalente al que damos en España al baloncesto, para que te hagas una idea. El béisbol lo sigue copando todo a nivel social, aunque ciertamente el fútbol tiene un aire europeo y “cool” que lo hace muy atractivo para los jóvenes, pero no para todos… digamos que más bien para los gafapastas más urbanitas y para muchas mujeres también.
Los jugadores que juegan en Europa son conocidos, al igual que aquí son muy conocidos los jugadores españoles en la NBA, pero prácticamente nadie se dedica a seguir las ligas europeas de madrugada por mucho que aquí nos hablen de que tal o cuál jugador es un “ídolo” en Japón. Si son conocidos es porque siguen a su selección como nosotros a la de baloncesto, durante las competiciones internacionales en verano y poco más. Las cifras de asistencia es verdad que son relativamente altas, sobre todo en las prefecturas de los alrededores de Tokyo y en las brasileñizadísmas Shizuoka y Aichi, pero es que en Japón realmente hay gente para todo.
Por las veces que he visitado Corea y lo que he podido hablar con ellos me da la sensación de que allí la situación es parecida: el béisbol sigue ganando por goleada (allí incluso las cifras de asistencia a los estadios son bastante bajas, lo puedes comprobar fácilmente). Eso sí, me da la sensación de que en Corea hay un mayor seguimiento del fútbol europeo, aunque nuevamente me remito a un público bastante joven y “gafapasta”.
Si digo esto es porque me temo que, si hablamos de pasión, los chinos y casi todos los países del sudeste asiático le llevan mucha ventaja a Japón y Corea. Tanto en China (que profesionalizó su liga al mismo tiempo que Japón, por ponerte un ejemplo) como en Vietnam, Thailandia, Malaysia o Indonesia el fútbol SÍ es el deporte nacional y lo es prácticamente desde siempre. Las ligas locales son profesionales desde los años 90, los estadios se llenan a pesar del paupérrimo nivel y las ligas europeas realmente se siguen con pasión, sobre todo la Premier como bien sabrás. Si estos países no han sido capaces de montar selecciones dignas me temo que no es por falta de pasión, si no por falta de dinero, de una estructura de base adecuada, por motivos culturales o por la ausencia de incentivos reales para los más jóvenes, no lo sé. Para mí no tiene explicación como microestados como Qatar o Bahréin, nacionalizando unos pocos jugadores africanos de segunda fila, han conseguido aumentar tanto su nivel hasta rozar la clasificación para los mundiales, mientras que las selecciones de los hiperpoblados países del sudeste asiático continúan en las catacumbas. Algunos quieren ver en la corrupción que asoló sus ligas una posible explicación, pero no me termina de cuadrar. Probablemente la explicación sea más sencilla. Se han intentado construir unas ligas potentes y profesionales antes que una estructura de base decente. Imagino que ahora que están llegando entrenadores europeos (no solo jugadores) a muchos clubes, también en las categorías inferiores, las cosas deberían cambiar rápidamente, aunque confieso que esto mismo es lo que llevo esperando desde los años 90 y veo que los resultados nunca terminan de llegar.
En fin… que me estoy enrollando mucho. Para mí la evolución sí que es “desesperadamente lenta”, una impresión subjetiva que tal vez se explique por las ganas que tengo de que sus selecciones exploten de una vez. En todo caso esperemos que Corea y Japón no nos decepcionen (de Irán y Australia no espero nada; por lo que he visto no tienen nivel suficiente a día de hoy) y nos hagan disfrutar de un mundial verdaderamente global. Un placer charlar contigo y poder disfrutar de vuestros fantásticos artículos. ¡Seguid así!

Bien puntualizado está. Muchas gracias por hacerlo, de hecho. Reconozco que todo lo que argumenté en mi comentario lo hice sobre la base de lo que he leído e investigado por mi cuenta, pero desde luego que siempre se aprende más con el contacto directo (o con el testimonio de otro que lo ha tenido, claro). Tenía entendido que el auge a nivel social en el Asia Oriental era mucho mayor. Muy interesante el contraste que haces entre la Península Arábiga y las selecciones de Indochina. Seguiré buscando cosas. ¡Un saludo!

Asia lleva 3 repescas perdidas de forma consecutiva y todas contra rivales diferentes: Concacaf en 2006, Oceanía en 2010 y Conmebol en 2014. Creo que estamos en presencia de una confederacion que no evoluciona, a excepcion de 2-3 equipos que continuan mejorando año tras año. El resto no acompaña y está lejos. No sería de extrañar (ni sería injusto) que le quitasen la 1/2 plaza y se la dieran a Concacaf o Conmebol directamente.

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