Los cambios de Bélgica deciden

Fellaini Focus

Un buen día, coincidiendo con la llegada de Moyes al Manchester United, comenzó a rumorearse el traspaso de Fellaini desde el Everton. El objetivo de que el belga fuese de la mano de su entrenador motivaba a los aficionados porque nadie lo conocía mejor que él y, encima, venía de hacer una temporada a muy buen nivel. “Estoy muy feliz con mi año, aunque no he jugado en mi mejor posición“. Se refería a ser o no ser mediapunta. Entre Fellaini y Moyes tenían el plan de conquistar Old Trafford y, visto con doce meses de margen y con el técnico escocés ya fuera del equipo, el plan tenía más agujeros que un colador. La idea del futbolista belga era dar un salto de nivel en su juego, una confirmación definitiva: “No soy un número ’10’. Moyes cree que mi futuro pasa por ser centrocampista defensivo, pero debido a las carencias que teníamos en ataque, me tenía que poder más arriba“, explicaba Fellaini. A lo que añadió: “Quiero jugar como ‘6’ o como ‘8’. Desde ahí, puedo crear peligro y marcar goles“.

Fellaini: “No soy un mediapunta”.

Fellaini (Xelase)La entrada de Fellaini terminó resultando decisiva en Bélgica (Foto: Xelase)

La nefasta temporada de Fellaini en el Manchester United -catalogado como uno de los peores fichajes del año- no sólo le supuso la suplencia en el equipo sino en la selección, donde ante Argelia partió desde el banquillo. Bélgica utilizó a Witsel de mediocentro, con Dembele y Chadli por delante haciendo las veces de interiores. Ni rastro de Fellaini. A los de Wilmots les estaba faltando soltura, sobre todo en esas posiciones centrales dominadas por los dos futbolistas del Tottenham. Había más conducciones que pases rápidos. Los dos extremos sobre el papel -Hazard y De Bruyne- se iban hacia dentro y ninguno de los laterales -Alderweireld y Vertonghen, siendo ambos centrales reconvertidos- aportaban la necesaria profundidad. Bélgica era un equipo que no iba al hueco, que obligaba a Lukaku a jugar de espaldas (gran trabajo defensivo de Bougherra), que no tenía espacios. Todo ello, sumado al buen orden de los argelinos, se convirtió en un serio problema: 0-1 al descanso.

Cambios de Bélgica:
– Origi por Lukaku
– Mertens por Chadli
– Fellaini por Dembele

El movimiento de Wilmots desde el banquillo fue magnífico. Los tres cambios fueron decisivos, las tres sustituciones surtieron el efecto deseado. Con Origi, delantero de 19 años, se ganó en velocidad y rupturas. Estuvo a punto de marcar un gol pero M’Bohli respondió con un paradón. De no estar Benteke lesionado, probablemente Origi no estaría en el Mundial. El de Mertens por Chadli se pedía a gritos: se ponía a un belga de extremo y se eliminaba el 4-3-3 del inicio de partido. De este modo, se ganaba la profundidad que se esperaba. Y Fellaini entró por Dembele no para ocupar su puesto en el centro del campo sino para acompañar a Origi en el ataque, un poquito por detrás. Fellaini jugó casi de delantero. Desde una zona más retrasada, De Bruyne se puso a lanzar balones largos: uno de ellos lo remató Fellaini con un cabezazo sensacional, entrando como punta en el área. 1-1. Justo después, una gran carrera de Hazard, con espacios, la terminó Mertens con precisión. 2-1. Incluso tuvo otra Fellaini, de nuevo de cabeza, pero M’Bohli volvió a responder de forma magnífica.

Bélgica ganó en su debut y Fellaini, que salió de suplente, casi fue delantero.

Fellaini WitselAllí jugó Fellaini, cerca del área, lejos del centro del campo (Foto: Xelase)

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Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Espero que Wilmots aprenda y relegue a Chandli y Dembele al banquillo. Debruyne debe jugar por el medio, para filtrar pases, y dejar la banda derecha a Mertens. ¿Alguien sabe si le pasa algo a Mirallas para que no haya contado con minutos o ha sido simplemente una cuestión de preferencias?

Corregidme si me equivoco, pero en mi opinión, Fellaini es el futbolista más similar que encuentro a Cesc Fábregas, aunque tengan sus diferencias, por supuesto.
No juega cómodo en un doble pivote por su vocación ofensiva, y tampoco es un mediapunta. Es constructor, es llegador, y en su juego se incluye un importante despliegue físico. Buen pase, buen regate, escasa velocidad, buen disparo, y en su caso, buen dominio del juego aéreo.
Como bien dice él mismo, su posición natural es la de interior, participando en la construcción sin excesivas responsabilidades en la recuperación y las coberturas, y llegando desde atrás a las jugadas de ataque, especialmente a las segundas jugadas.
Si Van Gaal implanta un 4-3-3 en el United, va a ser más que interesante ver a Fellaini.

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