Recuperar la identidad

Japó Kennosuke Yamaguchi

Uno de los grupos más igualados del Mundial tiene su primera final. Las decepcionantes actuaciones de Japón y de Grecia en sus primeros encuentros del torneo les dejó con 0 puntos y con la obligación de ganar en el siguiente duelo para evitar la eliminación. Natal será testigo de algo más que un choque de estilos futbolísticos. Será la sede de un partido marcado por los incidentes previos y por las críticas. El conservadurismo antinatural japonés llevó a los Samurai Blue a defender un marcador corto durante mucho tiempo ante una selección físicamente potente como Costa de Marfil (2-1). En los últimos días le han llovido críticas al seleccionador, Alberto Zaccheroni, considerado responsable del giro defensivo del equipo desde la misma composición del once inicial. En el seno de la selección griega sentó muy mal la goleada ante Colombia (3-0). Tanto que se han generado serias tensiones internas en un vestuario que trata de mantener unido Fernando Santos. Ambas escuadras están, pues, ansiosas por la victoria en una noche decisiva: quien pierda puede decir adiós de la Copa del Mundo. Todo parece indicar que Japón y Grecia volverán a ser ellas mismas: los nipones volverán a ser posesivos y los griegos, compactos y contragolpeadores. Recuperar la identidad podría suponer un gran paso hacia la victoria y, en consecuencia, hacia la batalla por los Octavos de Final.

Japón

Un despiste defensivo en un saque de banda permitió a Japón ponerse por delante en el marcador ante Costa de Marfil. Keisuke Honda marcaba un gran gol tras un arranque de partido sin dominador claro. El marcador favorable, tradicionalmente, es un incentivo para la selección japonesa, que gana en confianza y que se atreve a asociarse más y mejor con el paso de los minutos. Sin embargo, el sábado pasado algo cambió. Por primera vez en tiempo, los Samurai Blues optaron por el repliegue bajo y la cesión total de la pelota y de la iniciativa en el juego. El bloque bajo parecía consistente en defensa posicional, y podía tener cierta lógica a tenor de la tendencia de los marfileños a partirse cuando salían con la pelota jugada. Sin embargo, establecerlo como fijo desde el minuto 25 de partido pierde su lógica por la baja calidad del equipo nipón en la parcela defensiva. Es menos lógico aún si se tiene en cuenta que el combinado africano podía servir centros laterales y forzar el choque entre atacantes y zagueros para unos remates a puerta garantizados por meras cuestiones físicas. Así remontó en dos minutos y así pudo golear el cominado de Sabri Lamouchi. Japón renunció a su estilo durante más de la mitad del partido para mantener un marcador favorable y corto. Y lo hizo después de demostrar que su transición defensiva es caótica (por lo inusual de la misma): dos pérdidas en campo contrario supusieron el caos colectivo en la carrera hacia campo propio y dos faltas en contra en la frontal del área de Eiji Kawashima. En cierta manera, ese estilo conservador tan atípico en Japón se podía intuir desde la elección del once inicial. Alberto Zaccheroni dejó en el banquillo al líder espiritual del equipo, Yasuhito Endo, en aras de asegurarse el retorno defensivo de los centrocampistas y de juntar en el doble pivote del 4-2-3-1 estándar a los dos futbolistas más parecidos a un mediocentro que tiene en la convocatoria: Makoto Hasebe y Hotaru Yamaguchi. El trabajo de ambos en defensa posicional fue bueno, pero la fijación defensiva del equipo les desgastó y les privó de ser revulsivos con el marcador en contra, algo que solo fueron Honda y Yoshito Okubo.

Endo BikeMikeEl regreso al once titular de Endo significará el regreso al estilo posesivo de Japón. Foto: BikeMike.

Todos los indicios apuntan a que el fracaso ante los marfileños, considerado por Atsuto Uchida como el “desperdicio” del trabajo de 4 años en 2 minutos, hará que Zaccheroni se olvide del conservadurismo y opte por el estilo “de siempre”, el asociativo y posesivo. Esto se traduce en el regreso al once inicial de Endo, que provocará la caída de uno de entre Yamaguchi y Hasebe. El buen rendimiento defensivo y el sacrificio del primero ante los marfileños no acaban de hacerle favorito por los galones del segundo, que acaba de recuperarse de unas leves molestias en la rodilla en estos últimos 5 días. Juegue quien juegue de los dos, demostrará su faceta más creativa y ofensiva, la cual tuvo que olvidar hace 5 días. Japón volverá a ser el combinado asociativo, vertical y dinámico que juega de memoria y que demostró en los amistosos de preparación que sabe sobreponerse a conjuntos replegados. Chipre, rival con el que ensayaron el encuentro de hoy (victoria por 1-0), tuvo que sufrir las consecuencias de la nueva salida de balón. Es un mecanismo de salida que no es 100% lateral y que aprovecha la asimetría que provoca el ofensivo lateral Yuto Nagatomo: conexiones Nagatomo-Endo-Nagatomo. Mientras Endo tiene el balón, el lateral del Internazionale continúa su subida por el costado y Shinji Kagawa, indiscutible mediapunta por izquierda pese a las críticas por su desgaste físico, se introduce en la media punta junto a Honda. No lo molesta sino que ambos se posicionan orientados hacia el área, a la que llega por la derecha el volante rematador del equipo, Shinji Okazaki. De esta forma, tras la recepción de Nagatomo en altura, hay un total de 4 líneas de pase posibles (delantero, Honda, Kagawa, Okazaki) ampliables a 5 (Endo) difíciles de proteger para un equipo que, aunque se repliega, difícilmente controlará bien los movimientos sin balón de jugadores de tanta calidad técnica. Estos hombres podrían saturar a laterales ofensivos como Torosidis o a un centro del campo con jugadores del perfil de Katsouranis, Maniatis y Tziolis.

“Queremos tener la pelota y moverla hacia delante, utilizando todas nuestras cualidades y nuestra habilidad técnica para marcar goles. Así es como jugamos. (…) Es el tipo de fútbol que nos resulta confortable y natural”

Eiji Kawashima en una entrevista a FIFA.com

Además de la duda del acompañante de Endo, el partido de Costa de Marfil genera dudas en las dos demarcaciones que históricamente traen de cabeza a Japón. Por una parte, la pareja de centrales. Ante Costa de Marfil formaron los dos más altos de los 4 convocados: el nervioso Maya Yoshida (189cm) y el corrector Masato Morishige (183cm). Los dos goles de Costa de Marfil, la tendencia al fallo en casi cualquier contexto del futbolista del Southampton y las características de una Grecia que deja salida limpia hacen probable que Yasuyuki Konno, el mejor central sacando la pelota jugada del equipo, entre en el once en detrimento de Yoshida. El otro punto de duda es el puesto de delantero. Yuya Osako, ‘9’ puro recién fichado por el 1.FC Köln, se quedó aislado del equipo cuando este optó por replegar. En los pocos momentos en los que pudo demostrar no lo hizo, y las críticas hacia su figura se hicieron notar en el pospartido. De caerse del once, algo probable, se vuelve a abrir el abanico de opciones para la punta del ataque. El experimentado Yoshito Okubo es el favorito tras su buen rendimiento en la segunda mitad del primer partido mundialista. Su movilidad le convertiría en escurridizo para Papastathopoulos, central más lento que su corrector y socio Manolas. Okazaki como ‘9’, Yoichiro Kakitani (mediapunta) y Manabu Saito (segundo punta) son variables que quedan por detrás en las preferencias de un Zaccheroni tradicionalmente reacio a la figura del falso ‘9’.

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Grecia

Si el problema de Japón en su primer partido mundialista fue tener que renunciar a la pelota, el de Grecia fue tener que asumirla. La selección helena está basada en el repliegue, el contragolpe y las transiciones, con lo que no le resulta natural tener que gestionar la posesión del esférico. Esta baza fue, más allá de los diferentes aspectos tácticos, la que empezó a gestar la goleada de Colombia hace 5 días. José Pékerman exigió trabajo defensivo a sus centrocampistas y diseñó dos esquemas defensivos que pudo aplicar amparado por el temprano gol de Pablo Armero. Colombia, pues, se mostró defensiva y ordenada en un repliegue medio difícil de superar para unos centrocampista griegos poco acostumbrados a la posesión: Kostas Katsouranis ejercía de mediocentro posicional y sus desplazamientos en largo no encontraban destinatario, Giannis Maniatis no era capaz de profundizar como interior, Panagiotis Kone tenía dificultades para finalizar jugadas personales ante un sólido Abel Aguilar y Dimitris Salpingidis nunca aprovechó lo ofensivo de Armero y de Víctor Ibarbo.

Japón está deseosa de recuperar su versión posesiva y asociativa. Grecia, por su parte, también tiene interés en no tener posesión en sus partidos. Estos deseos, compatibles, hacen previsible la identidad de uno y otro combinado sobre el césped del Arena das Dunas esta noche. Grecia transitará e intentará forzar situaciones de transición defensiva en una Japón que no corre con órden hacia su propia área. Ioannis Fetfatzidis, quien demostró buen nivel en los amistosos de preparación y quien suplió a Salpingidis antes de la hora de juego del primer partido, apunta a la titularidad en la demarcación de volante derecho. Él y Giorgios Samaras ocuparían unas bandas amenazadoras para los laterales japoneses, Uchida y Nagatomo, que rindieron muy por debajo de su nivel en su encuentro ante Costa de Marfil (sus dos goles fueron centros laterales servidos ante un Nagatomo pasivo). La configuración del centro del campo es algo dudosa por cuestiones no futbolísticas. Maniatis, titular en el primer encuentro, ha protagonizado discusiones y pequeñas peleas con su acompañante más próximo aquel día, Katsouranis, y con el lateral izquierdo Georgios Tzavellas. Fernando Santos ha intentado minimizar la importancia de estos choques en un vestuario tocado anímicamente por la impotencia sentida ante Colombia. El técnico portugués ha afirmado que no lo tendrá en cuenta de cara al planteamiento del partido ante Japón.

Además de las dudas ya mencionadas en el once de Santos, se puede plantear un interrogante más sobre la base del rendimiento dado ante Colombia. José Holebas tuvo serios problemas en el cierre de su banda y en la llegada a la contraria, además de fallar en la marca del córner que supuso el 2-0 en contra. Su puesto podría ser amenazado por Tzavellas. El veterano Theofanis Gekas estuvo aislado y poco participativo en la punta del ataque, y no reaccionó bien cuando Samaras y Kone consiguieron hacerle entrar en juego. Sin embargo, su titularidad ante el cuadro cafetero estaba vinculada al mal estado físico de un Kostas Mitroglou que apenas pudo jugar minutos en la segunda vuelta de la pasada temporada en el Fulham inglés. Jugó media hora ante Colombia y, a pesar de su movilidad y sus ofrecimientos a Kone y a los hombres de banda, no parece apto para ser parte del once titular.

JPNGRE

Alineaciones probables (0:00 CEST, Gol Televisión)

Foto de portada: Kennosuke Yamaguchi

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