Siempre te elegiría a ti

Argentina FOcus

Si tuviera la oportunidad de pasar el resto de mi vida con alguien, sentados en el sofá, comiendo pizza y viendo la televisión… siempre te elegiría a ti.

La frase no es mía pero estaría muy orgulloso de hablarle así a la futura madre de mis hijos. De ese modo es como John Dorian, el novato, tras muchos intentos, se declara a Elliot Reed, demostrando que quiere estar con ella el resto de sus días con el ejemplo más natural. Hasta hace unas pocas semanas aún pensaba que Six Feet Under era la serie que más me había enseñado de la vida porque todavía estaba terminando Scrubs. Ahora ya no tengo dudas y llegará un día en el que, por puro placer, vea de nuevo sus mejores momentos y repita sus escenas en youtube. Pasa algo así con el Mundial y probablemente, de tener que hacerlo, me declararía de la misma forma: si tengo que morir sentado en un sofá, comiendo pizza y viendo la televisión, que sea viendo un Mundial. Siempre te elegiría a ti, Copa del Mundo.

En un Mundial se cena en un descanso y rápido si se juega en Brasil, se desayuna tras el partido si es en Corea y si es en Francia, el primero de mi memoria, aplaudes con rabia por no trastocar demasiado tu vida. Me voy de viaje con mi familia el próximo lunes 14 de julio y es el 14 y no antes porque el Mundial termina el 13 y a mi madre le explicamos, con cruces y todo, que era inviable que pudiera sacarnos antes sin una orden judicial. Tengo entendido que lo comprendió de maravilla porque el otro día la sentamos a ver la prórroga del Argelia-Alemania y cuando se quiso dar cuenta, medio enfadada, nos gritó que qué tarde se iba a acostar por nuestra culpa, alucina, cuando lo que le habíamos hecho era un favor. Con esto no quiero decir que no seamos una familia feliz sino una adaptada a un mes explícitamente dedicado a estudiar nuevos modos de convivencia entre las cinco personas de mi casa.

En un Mundial uno se pinta la cara porque no puede pintar su vida. En un Mundial el objetivo es ser inmortal para vivir siete partidos, como cuenta Casciari. Lo que ves en un Mundial, como un partido aleatorio de Costa Rica, lo ves porque es un Mundial y no porque quieras. Luego llegan a cuartos de final y en la prórroga sufres por un 0-0 honroso. He visto el miedo en este Mundial, lo vi en la tanda de penaltis de Brasil contra Chile, el truco es no dejar que te paralice. También he visto la euforia: la vi cuando Tim Cahill mandó la pelota a la escuadra de Holanda. La tristeza la vi en James Rodríguez mientras que orgullo e historia era lo que desprendía Van Gaal en ese ya inolvidable último minuto de la prórroga en el que saca a Krul, portero suplente, para que adivinase todos y parase dos penaltis de la tanda.

Hay una canción en la que Will Hoge le canta a su guitarra y le da las gracias por haber estado siempre ahí, por haber conseguido que todos sus dolores desaparezcan y le explica que es su mejor amiga porque tiene páginas y páginas de recuerdos a su lado. El Mundial va un poco de eso, de memorias que uno guarda, porque nada tiene el prestigio del pasado y cuando llegue el día en el que tenga que reconocer que no hay mejor verano que uno con Mundial, diré que mis recuerdos son en el sofá, comiendo pizza y viendo la televisión.

FIL FRANCE GERMANY 080Aficionados alemanes en Brasil (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

6 comments

Seriaza, Scrubs. Me atasqué en la cuarta temporada, no obstante. La primera y la segunda están a otro nivel. Siempre seré del Dr. Cox, a mí que no me vendan a House.

Adiós.

Muchas veces cuento mi pasado utilizando como punto de referencia los mundiales: El año del Corea-Japón pasó esto, un año antes del mundial de Alemania pasó aquello… Mi mente hace la búsqueda de momentos e imágenes retrocediendo en periodos de 4 en 4 años… Que viva la copa del mundo!!!! Todavia no se ha acabado este, pero ya veo por la frente 4 largos años esperando el próximo mundial.

Gran artículo!

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