Sin ideas para derribar el muro norirlandés

Windsor Park. Foto de Jack Tanner.

Rusia sacó de centro y Shirokov mandó el balón directamente fuera. Su pase, poco preciso y demasiado potente, parecía presagiar un mal partido para la selección rusa. Además, Irlanda del Norte demostró ser un rival duro. Bien replegados en la primera mitad, su centro del campo, bien organizado, trabajó a destajo. Ordenados, sólo Daniel Lafferty, el lateral izquierdo, parecía ser una grieta por donde Rusia podía hacer daño.

Sólo hubo otra amenaza para Irlanda del Norte en la primera mitad: Alan Dzagoev. En el 4-2-3-1 local, los dos mediocentros vigilaron de cerca a Faizulin y Shirokov. El mediapunta Ward impidió que Denisov recibiera cómodo en el centro del campo. No obstante, fue Dzagoev quien rompió ese equilibrio en el centro del campo, pues apareció constantemente por dentro y se movió con total libertad por el carril central. A partir de ahí hizo bastante daño a Irlanda del Norte, sobre todo en el tramo inicial de la primera mitad.

Aunque, poco a poco, Dzagoev se fue diluyendo, los norirlandeses mejoraron y alejaron a los rusos de su área. Los centrales McAuley y Cathcart sacaban el balón de su área, Davis enlazaba con los atacantes y McGinn, Ward y Paterson buscaban generar peligro. Paterson caía a menudo al costado derecho para aprovechar los huecos que dejaba Dmitri Kombarov a su espalda. El punto culminante del buen trabajo norirlandés pareció llegar cuando Ward disparó al poste en el minuto 40. Pero faltaba lo mejor, ya que tres minutos más tarde Paterson adelantó al equipo local. McGinn centró de maravilla desde la derecha y el delantero norirlandés se adelantó al defensor ruso para cabecear a la red. 1-0 justo antes del descanso.

Fabio Capello no encontró soluciones en Belfast. (Foto: UK Department for International Development)
Fabio Capello no encontró soluciones en Belfast. (Foto: UK Department for International Development)

Rusia, que había ido a peor a medida que pasaban los minutos, debía cambiar. Y Capello movió el banquillo tras el descanso al dar entrada a Cheryshev y Dzyuba. No obstante, la fortuna se cebó con el futbolista del Real Madrid, que a los seis minutos se lesionó. Tuvo que ser sustituido por Samedov, lo que supuso agotar los cambios en el minuto 52.

Pero Rusia no mejoró demasiado. Tuvo las ideas más claras, pero apenas inquietó al veterano Roy Carroll en el segundo tiempo. Los de Capello buscaron abrir el juego con los futbolistas de banda, y Dzyuba era una mejor opción que Kerzhakov en el juego de espaldas ante un rival replegado. Irlanda del Norte, con el marcador y el tiempo a favor, resistió a base de trabajo, orden y fe. Hasta tuvo alguna ocasión para ampliar la ventaja, como un gol anulado a Paterson por fuera de juego.

Con la sorpresiva derrota de Rusia en Irlanda del Norte, el grupo F se comprime por arriba. Portugal (14), que ha jugado un partido más, se mantiene en el liderato con 14 puntos, dos más que Rusia (12) y tres por encima de Israel (11). Los israelíes siguen en la pelea por la clasificación para el Mundial de Brasil, pero aún deben visitar San Petersburgo y Lisboa. Si Rusia gana los cuatro partidos que le quedan (2 contra Luxemburgo, duelo en casa contra Israel y visita a Azerbaiyán) estará en el Mundial.

Foto de portada: Jack Tanner

Related posts

Deja un comentario

*