Un examen y una fiesta

Benzema Francia Focus

Pitará el árbitro, correrá el balón y el público empezará a rugir. Benzema fantaseará con el Balón de Oro, Pogba y Griezmann visualizarán la ilusión con la que les recibiría su país si aterrizan en París con la Copa del Mundo y  Varane se irá a por Müller con el descaro del que se siente capaz de todo. En el otro lado, en la otra mitad de la cancha, Bastian Schweinsteiger correrá preocupado, pensando en la responsabilidad que supone no perder este partido. Özil, aunque sea inconscientemente, sentirá en algún momento el vértigo de lo que supondría para este país y para su figura volverse otra vez para casa antes de tiempo, y Philipp Lahm tendrá que correr con la pesada carga sobre sus hombros de saber que quizá se le está escapando la última oportunidad de ganar un Mundial. Si el fútbol es un estado de ánimo, que lo es, Francia jugará con la frescura, la juventud y la ilusión de un grupo virgen, cargado de ilusión , no corrompido por fracasos anteriores y que ya ha llegado a donde se le exigía, mientras que Alemania es responsabilidad, es deber, es obligación, es saber que te has quedado a un paso en los últimos cuatro grandes torneos y que no puedes cometer más errores. En ese sentido, los de Deschamps empezarán con 1-0.

 

Griezmann Francia Focus

La juventud de Francia puede ser una ventaja. Foto: Focus Images Ltd

Y es que en el país teutón el ambiente está caldeado.  La contundente victoria de Alemania en su estreno ante Portugal encendió la ilusión y la eliminación de muchos grandes favoritos avivó el fuego, pero la imagen ante Argelia congeló el entusiasmo y destapó el tarro de las críticas. Para un país que se sentía favorito y, esta vez, preparado para levantar la Copa al cielo de Maracaná, tardar 120 minutos en eliminar a Argelia y que Neuer fuera el héroe de ese partido ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para sus aspiraciones. Y las voces críticas con Löw no se han hecho esperar. Especialmente se le discute al seleccionador alemán la firme decisión de continuar con Lahm de mediocentro, pese a que Alemania no termine de jugar bien y siga teniendo problemas en los laterales. De lo que pase en el día de hoy dependerá en gran medida la valoración que se haga de la decisión de Jogi. Hoy es el día para que los hechos le den -o le quiten- la razón.

Alemania ante su mayor amenaza

Y es que Francia es el rival idóneo para examinar a la Alemania de Löw. Tiene las características idóneas para sacar partido a sus defectos. Si Alemania en salida de balón le cuesta, es lenta, espesa y parsimoniosa, Francia tiene dos búfalos como Matuidi y Pogba capaces de robarles el balón ahí y pillarles desorganizados. Si la transición defensiva germana es débil y concede demasiados contraataques, los galos tienen a Karim Benzema, quizá el mejor delantero del mundo dirigiendo transiciones. También Griezmann, experto tirando desmarques a la espalda de los centrales, puede hacer mucho daño a la adelantada defensa germana, de la misma forma que Valbuena puede volver loco a Höwedes con sus movimientos interiores. Si los de Deschamps aceptan el riesgo de jugar con la defensa adelantada, Alemania no tiene apenas jugadores profundos capaces de sacarle partido. Francia parece diseñada para jugar contra este equipo.

¿Cómo puede la selección dirigida por Joachim Löw minimizar sus defectos? Teniendo el balón. Pero, sobre todo, teniéndolo bien. No en su propio campo, en salida, donde una pérdida puede ser dramática, sino asentando su posesión en el campo rival, con varios jugadores por detrás para poder parar una contra en caso de pérdida. Así puede Alemania neutralizar a los de Deschamps y sacar partido a su falta de experiencia. Pogba, Matuidi, Griezmann y cía son frescos, dinámicos e impulsivos, pero ¿cómo responderían a periodos prolongados sin el balón, teniendo que mantener la paciencia y no perder el orden táctico? ¿Sabrían aguantar, sufrir, no dejar espacios? Por ahí pasan las posibilidades de Alemania.

Duelo de delanteros

Alemania Müller Khedira Schürrle -

Thomas Müller suma 4 goles y 2 asistencias en el presente Mundial. Foto: Focus Images Ltd

Es el Mundial de Thomas Müller. Se siente cómodo en la trascendencia. Sabe como nadie sacar partido al drama. Mientras la emoción y la responsabilidad inundan a todos, el 13 le guiña un ojo a la cámara mientras resuenan los himnos. Está por encima de eso. Una tarjeta amarilla le dejó fuera del partido de semifinales ante España de 2010, pero esta vez quiere hacer historia. Y está jugando como, quizá, nunca en su carrera: obsesionado por aportar soluciones, intervenir, castigar a los defensas centrales. Su prórroga ante Argelia fue el mejor ejemplo de ello.

Varane – Sakho juegan lejos de su portería. Deschamps aprovecha que tienen velocidad y piernas para anticipar y tener que correr hacía atrás si hiciera falta y por eso acepta ese riesgo, pero si hay un jugador en el mundo capaz de castigarlo ese es el bávaro. Sus constantes desmarques a la espalda, sus movimientos,  su entendimiento del juego pueden sacar de quicio a cualquier central del mundo. Y detrás tiene a Toni Kroos y a Bastian Schweinsteiger de lanzadores, cuyos desplazamientos en largo pertenecen a la más selecta élite. Si los de Jogi abandonan la pura asociación por buscar a Thomas al espacio, pueden hacer daño a la valiente zaga francesa.

Si Müller está de dulce, qué decir de Karim Benzema. Ha asumido con naturalidad el liderazgo de su selección y esa concentración que le provoca ese rol, más el estado natural de inspiración en el que se encuentra, han provocado que todo su talento pueda salir a relucir de una vez por todas. Su Mundial está siendo excelso y quiere ir a más: ahora llegan los partidos grandes, los win or go home.  Quizá una actuación destacada ante una selección como la alemana en un escenario como un Mundial reivindicaría su figura internacionalmente, le colocaría definitivamente en el status de estrella mundial. Y, delante, tiene hoy a Hummels y a Mertesacker. El reto al que se enfrentan los centrales germanos es radicalmente distinto al de sus homónimos galos: Benzema difícilmente va a tirar un desmarque de ruptura, sino que se va a estar constantemente moviendo, tirando apoyos, cayendo a banda, asociándose… Es un delantero que exige a los centrales rivales tomar muchísimas decisiones y también para ellos será un verdadero examen. Mientras que este tipo de delanteros sí se adaptan a las cualidades de Hummels, no lo hacen tanto a las del central del Arsenal.

 

Francia vs Nigeria - Football tactics and formations

Alineaciones actualizadas al oficializarse (18:00, Gol Televisión)

Los precedentes históricos: “Alemania-Francia, cuarto acto”, por Toni Padilla

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Yo jugaria con Sissoko de interior,es un jugador que se abre mas por la banda y asi hacerle un 3 vs 1 a Howedes.No veo a Grosskreuts, Low tiene algo en contra de los jugadores del Dortmund que los usa poco(salvo Reus,Hummels y Gundogan que son intocables) creo que jugara Boateng.

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