Alemania aplasta

Müller Alemania FOcus

El recital de Alemania en Oslo se puede condensar en una única jugada. Es un minuto con final feliz que resume un partido entero, una cadena de pases interminable que permite a los teutones avanzar sin prisa pero sin pausa para instalarse en campo contrario. Hector y Kimmich, teóricos laterales, proyectados cerca del área rival, pegados a la línea de cal. Los extremos, Müller y Draxler, apareciendo por dentro para ofrecer líneas de pase y apoyos para devolver la pelota al primer toque. Y, por supuesto, una jugada en la que Kroos manda, pues el mediocentro orienta todos los ataques por el perfil que peor protegido tiene su rival. La eterna asociación con la que Alemania va ganando metros deja a Khedira libre de marca cerca del pico derecho del área noruega para poner un centro en la cabeza de Müller. Como siempre, el del Bayern emerge por sorpresa para poner el 0-3 definitivo a falta de media hora para el final. El broche a una acción que resume a la perfección la identidad de la Alemania de Joachim Löw.

Müller anotó dos goles en la victoria de Alemania. Foto: Focus Images Ltd.
Müller anotó dos goles en la victoria de Alemania. Foto: Focus Images Ltd.

Alemania movió la pelota a su antojo y no concedió ninguna opción a su adversario, una selección noruega que se mostró endeble atrás y poco resolutiva en las pocas ocasiones que dispuso para salir al contragolpe. Sufrió mucho el combinado nórdico por la banda derecha, donde Hector empezó causando estragos, y luego no fue lo suficientemente firme en el área propia para contener el asedio alemán. Como en la Eurocopa, los de Löw atacaban con muchísimos efectivos, con Kroos especialmente participativo en la base de la jugada para filtrar pases entre líneas o activar a los laterales con envíos largos. Empujó a Noruega hacia su portería, por lo que los locales apenas pudieron salir de su mitad de campo. Tuvo alguna galopada en la que se desplegó en ataque el veloz punta nórdico, Joshua King, pero nunca las resolvió con atino.

Como consecuencia del dominio teutón, los goles cayeron por su propio peso. Tras mucho rondar el área con peligro, apareció el de siempre, Thomas Müller, para abrir la lata. Con los dos tantos anotados en Oslo, el atacante del Bayern parece haber olvidado su mala Eurocopa y silenciará algunas de las voces que manifiestan su preocupación en Alemania por la ausencia de un nueve puro de primerísimo nivel en la selección. Otro que despejó cualquier duda que pudiese existir con su rendimiento fue Joshua Kimmich, que volvió a completar una fantástica actuación desde el lateral derecho. Marcó el segundo tanto antes del descanso con una aparición fulgurante desde la segunda líneas. Kimmich siempre estira al equipo con acierto, es capaz de asociarse a alta velocidad, pone buenos centros y difícilmente se le escapa un control. El joven futbolista del Bayern fue una de las claves que permitió que Alemania juntase a muchísimos futbolistas por dentro para generar constantes superioridades en la medular y desbordar así el sistema defensivo noruego. Solo las paradas de Rune Jarnstein evitaron una goleada de escándalo en el primer partido de la selección alemana camino al Mundial de Rusia.

Kimmich se ha asentado como lateral derecho en Alemania. Foto: Focus Images Ltd.
Kimmich se ha asentado como lateral derecho en Alemania. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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