Behrami, símbolo de la Suiza multicultural que pierde muy poco

Valon Behrami entrará en la historia del fútbol suizo si debuta en este Mundial. (Foto: EXPA Pictures/Focus Images Ltd).

A Valon Behrami, el día que se convertía en el primer jugador suizo en jugar en cuatro Mundiales, no le mandaron al campo pidiéndole que disfrutara del momento. Todo lo contrario: quizá le tocó firmar una de sus actuaciones más esforzadas -y el ímpetu y el sufrimiento nunca se han negociado en los atributos del centrocampista que, junto a su familia, abandonó Mitrovica a los cinco años de edad para establecerse en la Suiza de habla italiana-. Ubicado en el sector derecho de un doble pivote de raíces kosovares junto a Granit Xhaka, sabía desde la pizarra que Neymar caería constantemente por su zona. Pero la consigna no era esperarle: era irle a buscar. No dejarle respirar, no dejarle girarse, no dejarle recibir a ser posible. El puritanismo más ortodoxo dirá que Behrami -y Suiza, en general, que hizo diez faltas al crack del PSG- se empleó con una dureza excesiva, rozando los límites de la deportividad. Ese fútbol de calle que se gestó en la mezcla del carácter albanés y la culturización italiana contestará que este juego es bello también porque permite a los menos dotados competir con los reyes de la estética usando las armas de las que dispone. Y en lo que todo el mundo coincidirá es en que se esperaba más de Brasil en su debut, y en que le faltó fluidez al conjunto de Tite y más creatividad en la medular. Generó suficientes ocasiones para ganar, pero tampoco tantísimas para que el empate pueda ser visto como una injusticia cósmica.

El análisis de Carlos Rosende: Brasil 1-1 Suiza

fil-switzerland-england-066Behrami lleva toda una vida peleando en el cuerpo a cuerpo.

Behrami acabó sustituido con una molestia muscular, pero su cambio por Zakaria además estaba cantado tras ver la tarjeta amarilla. En algún momento temimos que entrara en el libro de los récords por dos cuestiones distintas el mismo día: sobrevoló la amenaza de una expulsión que le hubiera convertido, también, en el primer jugador suizo en ser expulsado en dos Mundiales distintos -ya fue, de hecho, el primero de la historia en ver una tarjeta roja-.

En realidad, Behrami resume a la perfección las características principales de esta generación suiza. Por un lado, la multiculturalidad, una educación futbolística común para juntar a chicos de lugares diversos. Cuando Suiza ganó el Mundial sub-17 de 2009 (con Xhaka y Seferovic entre sus jugadores más destacados, para citar a dos que ayer estuvieron en el campo en Rostov) ya llamaba la atención la abundante presencia de apellidos foráneos. Este rasgo ya se ha instalado en la selección absoluta, donde ayer eran mayoría en el once inicial los hijos de inmigrantes (siete; Akanji, Ricardo Rodríguez, Xhaka, Behrami, Dzemaili, Shaqiri y Seferovic) frente a los descendientes de varias generaciones helvéticas (cuatro; Sommer, Lichtsteiner, Schär y Zuber). Es indiscutible que el fútbol suizo ha salido enormemente beneficiado de su apertura al mundo, y especialmente destacada está siendo la contribución de las familias que se refugiaron en el país durante las guerras de los Balcanes. Y ahí encontramos la segunda característica de Behrami que representa perfectamente a esta generación: la ultra-competitividad. Nunca está entre las favoritas, pero Suiza se ha convertido en un clásico en las fases finales, en un equipo que pierde muy poco. De Alemania 2006 se marchó sin conocer la derrota -la echó una tanda de penaltis ante Ucrania-. De la última Eurocopa en Francia, también -mismo desenlace ante Polonia-. Y en el Mundial de Brasil, forzó la prórroga ante Argentina y Di María desbloqueó el encuentro en el 118′ cuando el cruce se dirigía de nuevo a la definición desde los once metros.

Fotos: Focus Images Ltd.

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4 comments

Si Suiza tuviera un 9 más resolutivo (Seferovic no es mal jugador pero prometía más de lo que ha llegado) aspiraría a mucho más. Tiene un buen portero, dos buenos laterales, un central con mucho futuro como Akanji (y en el banquillo tiene a Elvedi que a mi me gusta más que Scharr aunque es muy joven) medios trabajadores, buenas bandas… En definitiva es un equipo que es un buen dolor de muelas para ganar, pero que también les cuesta ganar ciertos partidos porque no tiene ese jugador que si le cae una la enchufe siempre. Por eso le ha costado pasar ciertas fases, pero no es un equipo que a mi me gustaría cruzarme y por ejemplo no recuerdo la ultima fase de clasificación que fallaron.

Y en cuanto a las faltas, pues es un recurso, no fueron demasiado duros tampoco es que le pegaran a romperlo, simplemente le hicieron faltas con varios agarrones y alguna patada no demasiado dura. Yo no vi nada desmesurado, tampoco le iban a dejar irse.

Si alguna selección merece se reconocida por su oficio es Suiza, mundial tras mundial, siempre creen que se le va a ganar facil y siempre amarga la tarde, Francia 0-0 en 2006, España 0-1 en 2010, Argentina 1-0 en el 118 sin olvidar la chance clara de empate al 120… estos chicos son competitivos y muy dignos, gran trabajo y felicito a Petkovic por el planteamiento del partido, el saque de falta rápido en el 92 demostró que intentaban ganar si se podía, y yo le vi mas que dos llegadas.

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