El plan B al rescate de Bélgica

Marouane Fellaini of Belgium in action during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Lyons, Lyons
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
13/06/2016

Bélgica sudó sangre para eliminar a Japón en los octavos de final de un Mundial imprevisible como pocos en los últimos tiempos. El cuadro europeo plasmó su teórica superioridad y generó más ocasiones en el primer tiempo, sin convertir ninguna, y se quedó cerca de pagarlo caro después del descanso ante la selección de Japón, que ha rendido a buen nivel pese a la inestabilidad de los meses previos al campeonato. Japón sorprendió a Bélgica en el arranque del segundo tiempo y obligó al equipo de Roberto Martínez a tirar de épica y poderío en el juego aéreo para darle la vuelta el resultado cuando parecía totalmente noqueada. La reacción llegó a tiempo en un encuentro espectacular en el que Japón volvió a acariciar la clasificación para los cuartos de final, que todavía se le resiste. El combinado nipón nadó para morir en la orilla, en su barrera histórica en la Copa del Mundo. Tres veces se ha quedado a las puertas de colarse entre los ocho mejores del planeta.

Bélgica 3 (Vertonghen 69′, Fellaini 74′, Chadli 92′)
Japón 2 (Haraguchi 48′, Inui 52′)

Belgica vs Japon - Euro 2016 - Football tactics and formations

Aunque Japón intentó discutirle la iniciativa en los primeros compases, el reparto de roles se definió pronto con la puesta en escena. Bélgica se hizo con el control del balón, poco a poco, y empujó al conjunto asiático hacia su mitad de campo. Atacaba sobre todo por la banda izquierda, donde Carrasco empezó aportando profundidad. Hazard, activo entre líneas, se ofreció a menudo y combinó con Mertens, mientras Lukaku puso a prueba a los centrales nipones en el cuerpo a cuerpo. El delantero belga los midió en el choque, sobre todo a Shoji en los primeros minutos, y se topó con una pareja de zagueros que resistió los envites de la favorita. Bélgica combinaba por dentro y luego llegaba por fuera, con Mertens y Meunier filtrando buenos pases para Hazard y Lukaku, a menudo incomodados por el inconmensurable Maya Yoshida. El central del Southampton se erigió como el líder de la resistencia de su selección. Se impuso en la mayoría de centros laterales -la mayoría, por abajo- y se mantuvo firme en la batalla física con Lukaku con la ayuda de Shoji y Hasebe.

Por otra parte, Japón no renunció a desplegarse en ataque. La calidad de Shibasaki en el desplazamiento largo supuso un recurso muy útil para el cuadro asiático, que inquietó a Bélgica cuando insistió en progresar por la banda izquierda. En ese flanco se juntaron Inui y Nagatomo en varias de las acciones más prometedoras de Japón. Los samuráis azules descansaron de vez en cuando con el balón, pero procuraron no perderlo en situaciones comprometidas que les dejaran vendidos a los fulgurantes contragolpes de Bélgica. La primera mitad, entretenida e igualada, demostró que la distancia entre ambas selecciones existía, pero que no era demasiado amplia.

Maya Yoshida. Foto: Focus Images Ltd.
Maya Yoshida completó una primera mitad formidable. Foto: Focus Images Ltd.

El arranque del segundo tiempo paralizó a Bélgica. En menos de diez minutos, Japón golpeó por partida doble y destapó algunas de las carencias del combinado de Roberto Martínez. Nada más empezar la segunda mitad, el equipo nipón pagó a Bélgica con la misma moneda con la que causó estragos en la fase de grupos. Inui recuperó un balón en la frontal del área, Shibasaki filtró un pase perfecto para el desmarque de Haraguchi y el extremo nipón perforó la meta de Courtois después de que Vertonghen se estirara para no llegar a la intercepción. En un contragolpe armado en pocos toques, Japón rajó todo el sistema defensivo belga. Y aunque Bélgica replicó con un disparo a la madera de Hazard pocos segundos después, Japón golpeó de nuevo con un zapatazo de Inui desde la frontal. El nuevo futbolista del Betis recogió un despeje defectuoso de Kompany y Bélgica le concedió demasiado tiempo para armar el remate. Inui no perdonó.

Los dos goles de Japón hicieron temblar los cimientos de Bélgica, totalmente aturdida. Japón pasó a controlar la situación y quiso hacer incluso más daño a su rival, consciente de su estado de convalecencia temporal. Así pues, Bélgica se quedó sin respuesta. El equipo belga se partió, los jugadores perdieron balones incomprensibles en su propia mitad de campo y le costó hilvanar posesiones relativamente largas en la mitad de cancha rival. Japón olió la sangre e incluso fue más agresiva en su presión a los tres centrales, particularmente imprecisos en los primeros pases. Así pues, Japón no reculó, sino que provocó errores en la entrega -sobre todo de Kompany- y cortó el abastecimiento a las talentosas piezas ofensivas de Bélgica. La fase de zozobra belga duró cerca de diez minutos: Bélgica empezó a despertar con un cabezazo desviado de Lukaku, que vino acompañado de un doble cambio de Roberto Martínez.

Manager of Belgium, Roberto Martinez during the 2018 FIFA World Cup match at Kaliningrad Stadium, Kaliningrad Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 28/06/2018
La intervención de Roberto Martínez fue decisiva. Foto: Focus Images Ltd.

La entrada de Marouane Fellaini y Nacer Chadli cambió por completo la cara de Bélgica, que se aferró a un plan de juego mucho más directo para castigar la escasa altura de los futbolistas japoneses. Chadli refrescó el carril izquierdo, remplazando a Carrasco, que se fue diluyendo con el paso de los minutos, y Fellaini se encargó de rellenar el área en busca de un cabezazo que diera vida a Bélgica en los últimos minutos. Witsel se quedó como centrocampista más posicional, De Bruyne se soltó más y Bélgica verticalizó su juego para bombardear el área de Japón. La reacción llegó de inmediato, con dos goles de cabeza en acciones a balón parado. Japón no pudo despejar el peligro en primera instancia y, con la defensa ya desordenada, Vertonghen primero y Fellaini después perforaron la red nipona con sendos testarazos. Cinco minutos le bastaron a Bélgica para sembrar el pánico en el área de Japón e igualar la contienda.

Bélgica se mostró más prudente después del empate, consciente de que ya había hecho lo más difícil y de que no quería tirar por la borda el partido después de salvarlo. Japón se repuso con la entrada de Yamaguchi y Honda, que renovó la sensación de peligro en el frente ofensivo, y ambos equipos dispusieron de oportunidades para anotar antes del tiempo de descuento. Por ejemplo, Kawashima se lució en una doble intervención para negar el tercer gol a Lukaku y Chadli, cómo no en dos cabezazos, y Courtois también tuvo que intervenir para evitar que un despeje de Witsel primero y un tiro de falta de Honda después se colaran en el fondo de su red. Cuando la prórroga parecía inevitable, no obstante, Bélgica dio la estocada definitiva a Japón. El combinado asiático pecó de ingenuidad en el último minuto del descuento y recogió el balón del fondo de la red por tercera vez en menos de media hora después de disponer de un córner a favor a falta de menos de sesenta segundos para el final del tiempo reglamentario. Courtois descolgó el centro al corazón del área y Kevin De Bruyne salió disparado dirigiendo un contragolpe fulgurante. El centrocampista del Manchester City condujo una jugada en la que Lukaku resultó determinante sin tocar el balón. El delantero belga primero arrastró a Nagatomo con un movimiento que abrió el carril derecho para la incorporación de Meunier y luego dejó pasar el centro del carrilero para que Chadli empujara la pelota al fondo de la red. En un abrir y cerrar de ojos, en el último suspiro, Bélgica desarmó a Japón con un contraataque brillante que apea al cuadro asiático del Mundial. Brasil espera en cuartos de final.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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8 comments

Vaya Mundial que ha hecho Inui, menudo fichaje ha hecho el Betis. A mí no me sorprende habiéndolo visto en el Eibar, pero hay que reconocer que ha sido de los mejores de Japón, e incluso del Mundial.

Si el otro día criticaba la actitud de Japón ante Polonia, hoy admiro la forma que han tenido de ir a por el partido del minuto 1 al 94. Bravo por Japón, bravo por Bélgica. Más selecciones de estas y menos de las de mil pases hacen falta.

PD: Coincido Janfranc, jugadorazo Inui, la que puede liar este año el Betis con Inui Canales Boudebouz…

Si si, totalmente de acuerdo, esa contra hay que evitarla o cortarla como sea, pero me pareció admirable el hecho de que después de haber dejado una imagen de “biscottazo/equipo cobarde” frente a Polonia, hayan querido limpiar su honor de esta manera.

Exacto. A pesar del partidazo de Japón, de tener más ocasiones claras tras el 2-2 que Belgica, acabaron perdiendo de una manera que da nueva vigencia, o nueva vida, a los tópicos sobre la selección de Japón. Dos goles de cabeza de Vertonghen y Fellaini, dando válidez al tópico de debilidad y carencias físicas. Y luego falta de gen competitivo en la última acción del partido, falta de ser más ‘listillos’ y no tan ‘inteligentes’ sobre el campo. Por ejemplo, sabiendo de la superioridad física de Bélgica, quizás hacer un gilicorner y retenerla ahi, o intentar acercarse al area conduciendo y con pase de la muerte, lo cual si no hubiese funcionado habría desembocado en otro corner, o saque de porteria (en cuyo caso la contra no habría sido posible ya), o despeje de un belga hacia la banda, etc. El centro a las manos de Courtois es el primer pase del contra-ataque belga en el tercer gol. El pase de Courtois a Debryune, para mi, no empieza la jugada, es ya el segundo pase de la jugada. Se hicieron el hara-kiri cuando sus samurais ya pensaban en el epílogo de la batalla.

Totalmente cierto. lo estaba viendo venir y flipaba… pero han sido impagables esa media hora de Japón, lo de Islandia, lo de Nigeria y algunos momentazos más. Como yo no veo a estas selecciones esperando que triunfen (aunque ojalá) yo lo doy por bueno, que ya aprenderán (especialmente los nipones). Es una pena, pero… BANZAI!!! (lo que me han hecho disfrutar, pasen o no)

Lo malo es que Fabián se pira… pero bueno, la verdad que sí, que tiene buena pinta. En cuanto a lo del Córner y posterior contraataque en el 94’… esto a Uruguay seguro que no le pasa. A veces es cuestión de aprendizaje y otras… se tiene o no se tiene.

Mucho mérito a Roberto Martínez.Con sus cambios,transformó el partido,y aportó soluciones desde el banquillo,que es lo que se le pide a un entrenador.

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